Cine

Taken 3: más de lo mismo

Liam Neeson en ‘Taken 3’, dirigido por Olivier Megaton.
Liam Neeson en ‘Taken 3’, dirigido por Olivier Megaton. AP/20th Century Fox

De Liam Neeson no hay últimamente nada comparable con el magnífico recuerdo que nos dejó su personaje en La lista de Schindler. La carrera del actor, quien estuvo a punto de interpretar a Abraham Lincoln, papel que finalmente encarnó Daniel Day Lewis, y ha vestido la piel de otros personajes memorables como Michael Collins, Jean Valjean de Los Miserables, o el sexólogo Alfred Kinsey, toma por atajos comerciales con una saga de películas menores, de acción, en la que encarna al héroe duro y justiciero de la familia de Taken 3. Sin embargo, el caudal del actor irlandés está más en el héroe de carácter que en la fuerza bruta.

Veremos más de lo mismo en esta tercera entrega de la saga Taken, del francés Olivier Megaton (Transporter 3), producida y coescrita por Luc Besson, junto a Robert Mark Kamen en el libreto, a quienes los números obtenidos en taquilla animaron a seguir a la tercera. El retirado agente de la CIA Bryan Mills no logra mantenerse lejos de los tipos malos, y es tan capaz de aparecerse con un gran oso de peluche en vísperas del cumpleaños de la adolescente Kim (Maggie Grace), como de convertirse en una máquina de matar.

En la primera, fue su hija la víctima, secuestrada por la mafia albanesa; ahora sufre una suerte fatal su ex mujer Lenore (Famke Janssen), en momentos en que todo apuntaba a la reconciliación de los padres de Kim. Mills es el primer sospechoso, y hay otro viudo también rondando la escena del crimen, Stuart St John (Dougray Scott). Y en el lado de la ley tenemos al inspector de Los Angeles Franck Dotzler, interpretado por Forest Whitaker, que entorpece más que ayudar a este llanero solitario en búsqueda de venganza y lleno de amor paternal.

Las escenas de acción son vertiginosas y la edición muy dinámica; los actores hacen lo mejor que pueden, pero el thriller adolece del más mínimo esfuerzo por ser original. Todo en él está muy visto y trillado. Ahí están los arquetipos del género, los buenos y los malos muy malos, el taimado personaje que juega en ambos bandos, el policía inteligente aunque inútil, y el héroe que logra desenmascarar al criminal. • 

pilayuso@yahoo.com

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