Cine

Selma: emotiva y vibrante

David Oyelowo (centro) con Carmen Ejogo en ‘Selma’, dirigido por Ava DuVernay.
David Oyelowo (centro) con Carmen Ejogo en ‘Selma’, dirigido por Ava DuVernay. AP/Paramount Pictures

Selma es Martin Luther King, el hombre que tenía el sueño de la igualdad entre todos los norteamericanos, quien estuvo al frente del movimiento de derechos civiles por 13 años y luchó enérgicamente contra la segregación racial. Fue galardonado con el premio Nobel de la Paz, en 1964, y en este momento crucial de su vida comienza el filme de la directora Ava DuVernay junto a Paul Webb en la escritura del libreto.

Nominada por la Academia y pendiente de fallo como mejor película y mejor canción original –Glory, de John Legend y Common–, la cinta es emotiva, vibrante, hecha con mucho oficio y una admirable síntesis narrativa, teniendo en cuenta a su enorme figura protagónica.

Más que abarcar la intensa historia de Martin L. King en lo que hubiese resultado un biopic, y sin subtramas que desvíen la atención ni florituras argumentales, el guion se enfoca en una etapa de lucha del activista, las marchas no violentas de los afroamericanos por el derecho al voto. DuVernay y Webb se concentran en este episodio de protestas en las sureñas comunidades de Montgomery y Selma, que llevaron al Presidente Johnson, el hombre que tenía “101 problemas” y no podía ocuparse de proteger a las comunidades negras en Alabama, finalmente a ceder ante la fuerza moral del doctor King, y firmar el histórico Voting Rights Act de 1965.

Selma alcanza la plenitud con su impecable estética y su dimensión humana y social: la batalla por las libertades fundamentales del hombre. Sus grandes momentos están en la galería de escenas de las marchas y disturbios, con un notable diseño de planos y un fondo musical admirable. Las imágenes de estos miles de hombres y mujeres negros avanzando con los brazos entrelazados por el puente Edmund Pettus y soportando la terrible violencia de las fuerzas policiales, están llenas de vigor y dramatismo. Otro momento muy elevado es el de la marcha desde Selma hasta el Capitolio de Montgomery, donde Martin Luther King dejó a la historia uno de sus mejores discursos.

Una gran revelación del filme está en el actor David Oyelowo (The Butler). Su gran parecido físico con el líder, su voz y mirada, su emocional oratoria y fuerza histriónica son conmovedoras. Lo acompañan, notablemente, Carmen Ejogo como Coretta Scott King, Tom Wilkinson como el Presidente Lyndon Johnson, Tim Roth en la piel del gobernador George Wallace, junto a Giovanni Ribisi, Common, Tessa Thompson, Cuba Gooding Jr., E. Roger Mitchell, y, entre otros, una magnífica Oprah Winfrey como la enfermera Annie Lee Cooper, que nos entrega una pequeña escena de comienzos memorable. • 

pilayuso@yahoo.com

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