Danza

Ayikodans reafirma su autoridad mágica con dos estrenos: ‘Rencontres’ e ‘Initiation’

Ayikodans mezcla con maestría lo tradicional con lo actual.
Ayikodans mezcla con maestría lo tradicional con lo actual. cjuste@miamiherald.com

Ayikodans regresó por sexta ocasión consecutiva al Arsht Center el fin de semana pasado para presentar un programa con estrenos mundiales preparados expresamente para la ocasión y reafirmó entre nosotros la autoridad mágica que los distingue.

Esta agrupación, que Jeanguy Saintus fundó hace más de 30 años y desde entonces dirige, es un colectivo de 14 bailarines extraordinarios con un repertorio que deleita y subyuga a los espectadores combinando danza y música, folclore con danza moderna y obras “de autor” de aliento contemporáneo con otras de respetuosa elaboración teatral de la cultura religiosa Vodou.

En esencia, Ayikodans mezcla con maestría lo tradicional con lo actual. Así las cosas, el anuncio de una temporada de Ayikodans despierta siempre un gran interés y el público de Miami que los conoce acude al Carnival Studio Theatre, donde son casi compañía en residencia, como quien asiste a una cita con un grupo de amigos.

En esta oportunidad, el programa de Ayikodans incluyó dos obras muy diferentes pero igualmente hermosas. La función abrió con Rencontres (Encuentros en francés).

Las Notas al Programa nos dicen: “¿Cómo nos aceptamos si tenemos que vivir en un mundo donde siempre debemos esconder nuestro verdadero rostro? Encuentros y viajes nos forman. Nos permiten ser nosotros mismos, incluso por un momento”.

Rencontres es una obra en cuatro secciones. El solo masculino del inicio y la escena de los dos hombres del final son creaciones del bailarín y coreógrafo Johnnoiry Saint Philippe. Las coreografías del segundo solo masculino y del dueto hombre/mujer son de Saintus.

En la función que reseñamos (la noche de estreno del jueves) los intérpretes fueron Emmanuel Gérant (como el hombre en la barra de ballet del inicio), el espectacular Markenley Georges, Sephora Germain, Mackenson Israel Blanchard y el propio Johnnoiry Saint Philippe. Estos dos últimos estuvieron a cargo de cerrar la obra.

La coreografía de Saint Philippe está repleta de dolor en el solo que Gérant construye sobre recuerdos intimidatorios, y proyecta vulnerabilidad conmovedora en el dueto que interpreta junto a Blanchard, donde las sugerencias alimentan la esperanza de un final feliz.

Ambas secciones son conmovedoras en su simplicidad y Saint Philippe se apoya en sus habilidades excepcionales como intérprete (y en el talento deslumbrante de Gérant y Blanchard) para sugerir una historia de evolución personal donde los momentos casi detenidos parecen ilustrar esos silencios embarazosos que permean todavía las conversaciones sobre la identidad sexual gay. Las secciones creadas por Saintus agregan contexto a la historia.

Un elemento fundamental para conseguir la impresión alucinante que deja Rencontres son las luces de Al Crawford que sacralizan la escena y establecen una relación íntima, incluso mística, con los bailarines y los conflictos de los personajes que interpretan. Sin duda alguna, Rencontres es un trabajo importante.

Después del intermedio se presentó Initiation. Los bailes tradicionales de Haití y la cultura Vodou son temas que apasionan a Saintus y no es primera vez que los ha utilizado como punto de partida en sus coreografías.

Initiation es una obra de grupo donde Saintus recrea una ceremonia de iniciación religiosa y el resultado es un espectáculo que se destaca por su elegancia.

Las Notas al Programa intentan guiar al espectador explicando que la obra comienza con un encantamiento a Legba, pasa a la energía juguetona de los gemelos divinos Marasa, se enlaza con los ritmos cinéticos del guerrero Ogou y termina con las ondulaciones limpiadoras del yanvalou. Pero usted no tiene que ser un conocedor de los espíritus, lo que representan y de las danzas rituales asociadas con estos para disfrutar a plenitud la experiencia.

Este es un trabajo al que nada falta y nada sobra gracias también a la música en vivo de los prodigiosos Les Tambours d’Artcho Danse y las voces privilegiadas de James Gérmain y Hadler Cherry.

Definitivamente, no es un señuelo publicitario que Ayikodans sea considerada la compañía de danza profesional más importante de Haití.

La consistencia artística y el nivel de su repertorio le otorgan autoridad. La belleza y la eficacia comunicativa de sus obras transforman todas y cada una de sus presentaciones en encuentros mágicos difíciles de olvidar.

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