Danza

Festival de Cine Argentino en Nova University

Lillian Guerra en la presentación de su libro ‘Cartografía corporal’.
Lillian Guerra en la presentación de su libro ‘Cartografía corporal’. El Nuevo Herald

La activista cultural Adriana Bianco, que fue estrella del cine y el teatro argentino, dedicada ahora al periodismo y la organización de eventos culturales en el sur de la Florida, realiza un festival de Cine Argentino todos los años, que se está celebrando actualmente, los domingos de septiembre a las 2 p.m., en la Universidad Nova Southeastern University (en el Carl De Santis Building Knight Auditorium, 3301 College Ave., Davie, Fort Lauderdale, Florida 33134 (954) 262-5477. www.nova.edu/library/main ).

La Biblioteca Alvin Sherman de esa universidad y el Consulado de la Argentina en Miami colaboran con estas presentaciones y han añadido una exposición de pintura en sus salones, con las obras de dos argentinos, Pablo Contrisciani y Susana Rodríguez, y dos cubanos, Gustavo Acosta y Baruch Salinas, porque este año Bianco decidió dedicarle el festival a Cuba.

La exhibición de las películas comenzó el domingo con Por siempre Libertad, un documental narrado por la propia Libertad Lamarque antes de su muerte, que produjeron el cineasta Rubén Lavernia e Irene López, fiel asistente de Libertad por más de 20 años. Anne León, directora ejecutiva del Servicio Público de Bibliotecas de la Universidad Nova, presentó el acto de inauguración del festival. Estuvo presente el Agregado Cultural de la Argentina, Pedro Sondereguer.

Tuve el honor de que este festival de Cine Argentino me otorgara un premio por mis actividades culturales, con un cuadro diseñado por la artista suizoargentina Ingrid Kaufmann. La cinta de Lavernia, inmediatamente después de este acto, cautivó al público, porque es una historia tan completa y tan bien editada, que parece narrar toda la vida de la estrella, quien fue bautizada la Novia de América y viajó a Cuba en los años 1940. Sus películas, sus cantos, su participación en las telenovelas, su vida personal, todo lo cuenta. Fue una carrera que comenzó a los siete años y no terminó hasta su muerte a los 92.

Vivía en Fluvia, la calle de Coral Gables, muy cerca de la mía, y la recuerdo del cine desde pequeña, y especialmente del año en que la conocí personalmente en el Festival Internacional de Cine de Miami en 1989, que la destacó por cumplirse 50 años de Puerta cerrada, una cinta que la internacionalizó en el año 1939. Les agradezco a los productores Lavernia y López por haberme hecho recordar mi niñez, mi juventud y mi encuentro personal con mi admirada Libertad, de ese año 89. Existen varias tomas de ese evento en el que ella no solo cantó, ¡sino que bailó tango! en el escenario del Teatro Olympia, el Gusman Center del downtown.

Esta es una película que une a Cuba, porque sus realizadores son cubanos y porque Cuba estaba en el corazón de Libertad Lamarque, y a la Argentina, ya que ella, junto con Carlos Gardel, fueron los grandes embajadores del arte de esa república al sur.

Las cintas que quedan son muy significativas: Operación Fangio, el domingo 14, realizada en La Habana, que relata el secuestro en Cuba del campeón automovilístico argentino Juan Manuel Fangio, por Alberto Lecche; Plácido, el domingo 21, sobre el poeta afrocubano del siglo XIX y las conspiración esclavista, del director cubano Sergio Giral; y Van Van, empezó la fiesta, el domingo 28, sobre la banda que revolucionó la música cubana, sus aportes y sus conflictos, de la realizadora Liliana Mazure. Todas a las 2 p.m.

Lillian Guerra y su Cartografía Corporal

Cartografía corporal, de Lillian Guerra (Editorial Verbum) fue presentada en Books &

Books por Jorge Duany, que dirige el Cuban Research Institute, CRI, de la Universidad Internacional de la Florida. La razón de esta introducción tan formal es que Guerra es en realidad una erudita en historia de Cuba con una cátedra en la Universidad de la Florida en Gainesville, que ha realizado 47 viajes a Cuba en 17 años para documentar sus investigaciones. La autora contó que cuando llegó a Cuba por primera vez pasó un año completo allí, lo cual fue un bautizo de fuego.

Entre libro y libro de erudición, Guerra se dedica a dar guerra con su poesía y su narrativa, muy esplendorosa en este libro de cuentos que resulta ser Cartografía corporal. Anunció desde un principio en la presentación que tenía cuentos muy eróticos, pero que no iba a leer ninguno. El que sí leyó nos hizo reír a todos porque es de un candor inimaginable, sobre una niña que va sin saber inglés a una escuela en Kansas, adonde su padre muda a la familia para destacarse como médico rural. El cuento se titula El primer día de kindergarten.

La introducción del libro es de Madeline Cámara que es profesora de University of South Florida, en Tampa, y que también la hizo en la librería, en el ritual de entrega de este nuevo libro de la autora al público, que ya ha publicado antes otros de poesía. El tema de este libro es el de la identidad de una norteamericana que es verdaderamente cubana. Un problema que ella solucionó descargando los temas de este tipo de vida en su narrativa.

Es como lo que le sucedió a la malagueña exiliada María Zambrano, una escisión del sujeto, dijo Cámara. Pero Guerra pertenece al grupo literario donde predomina lo autobiográfico. Y es también la suya literatura de género, de personajes femeninos antagónicos.

olconnor@bellsouth.net

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