Danza

Sara Baras, “diosa” del baile flamenco, en el Arsht Center

‘Sombras’, por la Compañía de Flamenco Sara Baras, del 13 al 17 de marzo, en el Ziff Ballet Opera House del Adrienne Arsht Center.
‘Sombras’, por la Compañía de Flamenco Sara Baras, del 13 al 17 de marzo, en el Ziff Ballet Opera House del Adrienne Arsht Center. Festival de Flamenco

Cuando taconea sobre el tablado del escenario parece una diosa. Es una de las figuras más importantes del mundo del flamenco. Y ha reunido todos los premios y honores posibles durante años: Premio Nacional de Danza en el 2003, embajadora de la cultura española al mundo, y tener un sello de correos otorgado en su honor por el gobierno español

Pero cuando se habla con Sara Baras, ella está mucho más cerca de uno, es más humana de lo que se pueda esperar a pesar de toda la fama. Por ejemplo, comentar que los momentos más relajados y felices son los de estar con su hijo de siete años, José. O de que sus colores preferidos son los azules del mar y los verdes de la naturaleza. Aunque en el escenario usa “el blanco que representa la libertad, el negro, la elegancia, y el rojo la pasión”.

“Lo que me relaja, lo que me entretiene del trabajo es mi hijo José, que tiene siete años, y relacionarme con él, poder compartir con él es lo más bonito”, confiesa la bailarina. “Es lógico que cueste tener hijos cuando una es bailarina, el tener que pararlo todo es complicado, yo estoy encantada con ser madre, y no cierro la puerta, todavía creo poder tener otro”.

Sara Baras fue entrenada por su mamá en la provincia de Cádiz donde nació, y donde Concha Baras era muy conocida como maestra del flamenco. Desde pequeña ya solo tenía ese apellido, aunque en realidad es Sara Pereyra Baras. ¿Podría no haber escogido el baile a pesar de la influencia de su mamá?

“Hubiera escogido el piano, porque mi abuelo, el padre de mi madre, es pianista clásico y dábamos solfeo, lo que nos ha marcado mucho. Si no hubiera bailado me hubiera encantando ser pianista”, dice la bailaora con alma de artista.

“Es verdad, es alma de artista, porque mis padres me han enseñado a amar la cultura y el arte con esta pasión”, afirma Sara. Y ese sentido familiar, explica ella, lo lleva a la compañía que fundó en 1997, Compañía de Flamenco Sara Baras, y la efemérides de los 20 años la celebró con su nuevo espectáculo Sombras. “Creo que con cariño, con respeto y con amor, que todo lo que haces desde el corazón, y pudiendo compartir las cosas, es muy importante, hay que trabajar serio, hay que dejarse el alma en las cosas, y la compañía, cuando estamos juntos es muy familiar”.

Algunos bailarines están con ella desde el principio y otros llevan 10 o 15 años. “Es un equipo muy unido, y presumimos todos de una buena convivencia”, comenta al llegar a nueva York con cinco funciones allí, antes de llegar a Miami, y ya tuvo cuatro al principio en Ginebra, Suiza, y concluirán en Abu Dhavi, capital de los Emiratos Árabes.

¿Qué significa ese título Sombras, que da la impresión de algo fatídico? “Es la parte positiva de todo lo que pueda indicar esa palabra”, afirma la bailaora. “Después de 20 años hay una sombra que me acompaña y que me recuerda momentos maestros que te marcan en la vida, un baile con el que empecé mi carrera, al sentirme libre y arriesgarme, entregarme, no disfrazarme, y que me da una valentía, y ese baile es la farruca”.

Lo interesante es que la farruca es de origen gallego, dice la leyenda.

“Me encanta Galicia y los gallegos, mi padre es militar, y de origen gallego por el apellido Pereyra, y pasamos mucho tiempo en El Ferrol, los gallegos son maravillosos”, admite Sara Baras. “Antiguamente la farruca solo la bailaban los hombres, su música, su sobriedad y elegancia, desde la primera vez que lo hice, me marcó muchísimo, y a lo largo de mi carrera me ha seguido marcando; pretendo con esta celebración darle una nueva lectura”.

Pero se rumora también que hay ritmos en el show que reflejan otras culturas. “Hay de todo, porque tenemos en el espectáculo una farruca muy grande, y por el medio hay mezcla de flamenco con jazz, con clásico, eso está en la manera de interpretarlos”, explica. “Pero está todo metido en la misma línea, se nota el sello de la compañía”

¿Cómo afecta la fama a Sara Baras? “Yo pienso que es la suerte de estar conocida en el mundo del teatro y de la cultura, y a mí sí me gusta porque noto cariño y respeto de la gente, no tengo problema en ese sentido, tengo ahí una medida muy buena, soy bastante paciente y lo agradezco, pero también puedo vivir una vida normal, y es verdad que al ser una más conocida hay cosas que uno no hace, pero puedo salir a la calle, y estar con mis amigos”.

Y así de auténtica y virtuosa como es con su arte y con su vida, hay autenticidad en todo lo que interpreta sobre el escenario Sara Baras.

olconnor@bellsouth.net

‘Sombras’, por la Compañía de Flamenco Sara Baras, del 13 al 17 de marzo, en el Ziff Ballet Opera House del Adrienne Arsht Center. Entradas: $25 - $125 (305) 949-6722, o www.arshtcenter.org.

  Comentarios