Danza

Todos los caminos llevan a “Giselle”

Lorena Feijóo junto a Vadim Solomakha del San Francisco Ballet en el segundo acto de “Giselle”.
Lorena Feijóo junto a Vadim Solomakha del San Francisco Ballet en el segundo acto de “Giselle”.

En el ballet cubano todos los caminos llevan a Giselle y aunque algunas veces el accidentado recorrido te hace abandonar Cuba sin alcanzar el anhelado destino, de todas formas la historia de la campesina y las wilis parece mantener a los bailarines cubanos por siempre conectados a la isla.

La historia que se narra en Giselle es simple en apariencias: La joven Giselle, de quien está enamorado el guardabosques Hilarión, es engañada por Albrecht, un noble disfrazado de plebeyo. Giselle enloquece y muere al final del primer acto pero regresa en el segundo para proteger a Albrecht de Myrtha, la reina de las wilis, y de su séquito de espíritus fantasmales de doncellas traicionadas por sus amantes.

Pero la pasión del balletómano cubano por Giselle los hace analizar toda puesta en escena de esta obra maestra del ballet romántico con atención rigurosa a miles de detalles magnificados en la memoria. Sin olvidar que existe la suposición de que si naciste y te formaste en Cuba eres -o debes ser- una gran intérprete de Giselle como exponente de la escuela cubana de ballet, sea lo que esta sea hoy en día.

Ambas cosas vienen al caso ante el anuncio de la Gala anual del Ballet Cubano Clásico de Miami (CCBM por sus siglas en inglés) el sábado 8 de junio en el Miami-Dade County Auditorium con la presentación del segundo acto de “Giselle” y un elenco estelar de artistas cubanos encabezado por la Primera Bailarina Lorena Feijóo, atendiéndose una lesión cuando la entrevistamos para la versión original de este artículo.

Para asumir los roles de Albrecht y Myrtha, CCBM ha invitado a los experimentados Arionel Vargas y Marize Fumero, procedentes del Milwaukee Ballet. Ihosvany Rodríguez tendrá a su cargo el papel de Hilarión.

CCBM presentó su versión completa de Giselle en febrero del 2007 con dos funciones inolvidables, una de ellas protagonizada precisamente por Feijóo. Vale mencionar que Eriberto Jiménez (actual director artístico de CCBM) formó parte entonces del cuerpo de baile que ejecutó el vals del primer acto y Jordan Elizabeth Long (ahora con el Miami City Ballet) interpretó a Myrtha en la noche de estreno.

Solicitamos a Feijóo y Vargas que nos contestaran varias preguntas sobre la relación de ambos con Giselle. Algunas de sus respuestas -editadas por cuestiones de espacio- aparecen a continuación.

“Yo no era todavía primera bailarina cuando salí de Cuba. Es una pena que otro país me otorgara ese título en vez del mío, pero entiendo,” nos dice Feijóo. “Sin embargo, Alicia me dio a interpretar el rol de Swanilda y le pidió a Loipa Araujo que me preparara para Giselle. Estuve ensayando más de un mes completo con ella, ya había interpretado Moyna y Zulma (ambas wilis), y repetidas veces Myrtha. Loipa le informó entonces a Alicia que yo estaba absolutamente preparada pero ella decidió darle la función a Amparo Brito que regresaba de una operación de rodillas grande, aun cuando ella se sentía muy aprensiva y no quería subir al escenario así de nerviosa. Igual Alicia no cambió su decisión.”

Por suerte la historia tiene un final feliz. “Unos meses más tarde”, concluye Feijóo, “Menia Martínez me contactó y me dijo que el director del Royal Ballet of Flanders estaba invitándome a hacer Giselle, ¡te imaginarás el regocijo! (…) Soy muy mala para recordar fechas, y nunca escribí datos de ningún debut (hoy me arrepiento), pero habrá sido en 1990. Terminé estrenándolo en Amberes y luego ¡5 funciones seguidas en Bruselas! No sé cómo hice eso.”

Por su parte, Vargas puntualiza que interpretó a Albrecht por primera vez en el English National Ballet cuando tenía 27 años. De su debut en “Giselle” el crítico inglés Luke Jennings escribió en The Guardian, “Vargas nos persuade del dolor de Albrecht, y él entiende que la representación de la pena es más sobre la quietud congelada que el gesto vacío, lo que es un buen comienzo.”

Aunque Feijóo y Vargas debutaron como Giselle y Albrecht en versiones diferentes a la Alicia Alonso, la manera de hacer de ambos es esencialmente cubana y les preguntamos si están de acuerdo con la afirmación de Alonso sobre la actuación en la escuela cubana de ballet como una cuestión de “buscarle una historia a cada movimiento.”

“Cien por ciento,” responde Feijóo. “Todo en la vida y en la danza tiene un motivo de ser, recuerdo que Alicia siempre decía ‘hablen por dentro la pantomima’, uno de los más grandes consejos que he recibido, aplico a todos mis caracteres y enseño a mis alumnos.”

Vargas opina que “si al bailar no tenemos una historia o un por qué de cada movimiento, solo estaríamos moviendo nuestro cuerpo sin sentido y eso el público lo recibiría, debemos buscarle una razón a nuestro baile porque solo así llegaremos al corazón de nuestra audiencia, solo así compartirán nuestro sentimiento al bailar.”

Lamentablemente, el público de Miami no va a poder disfrutar de la admirada Giselle de Feijóo en esta ocasión. A solo cuatro días de la función CCBM revela que Feijóo no se encuentra recuperada aún y que en su lugar actuará la encantadora joven bailarina Gretel Batista, ahora con el Houston Ballet.

Batista es conocida en Miami por su actuación con CCBM en la Gala sobre los Ballets Rusos de Diaghilev de 2014 y por su exitosa participación en varias ediciones del Festival Internacional de Ballet de Miami, con Ihosvany Rodríguez en 2013 y 2014, junto a Francois Llorente en 2017 y acompañada por Jorge Oscar Sánchez en 2018. Entre nosotros va a hacer ahora su debut en el rol protagónico de “Giselle”.

Con respecto al reto que resulta representar solo el segundo acto, Vargas afirma que “cuando le enseñamos al público solo el segundo acto ellos no han seguido la historia y depende solo de nuestra actuación hacerles llegar el amor que en realidad Albrecht siente por Giselle.”

El regreso de Vargas y Batista a Miami sin la presencia de Pedro Pablo Peña, fundador del CCBM, es pregunta obligada.

Para Vargas “bailar con el Cuban Classical Ballet es siempre un honor inmenso, tristemente no tenemos al maestro Pedro Pablo entre nosotros pero bajo la maravillosa dirección de Eriberto Jiménez honraremos su memoria y mantendremos por siempre su inmenso legado.”

En conversación telefónica de último minuto, Batista nos dice desde Houston “por supuesto que lo extraño, le agradezco y no olvido que me abrió las puertas del CCBM pero al mismo tiempo estoy feliz porque Eriberto va a continuar su trabajo y yo espero poder seguir colaborando.”

Y agrega, “es muy especial hacer ‘Giselle’ porque es un clásico que todo el mundo conoce y especialmente los cubanos. Solo tengo unos pocos días para prepararme pero estoy muy entusiasmada. Mis padres van a ir ver la función, lo que la convierte en algo también importante desde un punto de vista personal.”

Como atractivo adicional, la Gala de CCBM presentará también dos trabajos recientes de Jiménez (“Yerma” y “Bolero Suite”), el pas de deux de “La Bayadera” y un merecido reconocimiento a Sonia Díaz y Martha del Pino, precursoras de la danza en Miami como directoras desde 1961 de la escuela y compañía Ballet Concerto.

El Ballet Cubano Clásico de Miami se presenta el sábado 8 de junio a las 8 p.m. en el Miami Dade County Auditorium, 2901 W. Flagler St., en Miami. Los tickets cuestan entre $46 y $89 y se pueden adquirir en Ticketmaster.compor teléfono al 800-745-3000 (ticketmaster) o en la taquilla del teatro 305-547-5414.

  Comentarios