Danza

Artistas de Miami y La Habana están más cerca de lo que parece

Britney Tokumoto y Abel Berenguer en “Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen”.
Britney Tokumoto y Abel Berenguer en “Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen”.

Después del éxito extraordinario de crítica y público -y el acierto de programación- conseguido por FUNDarte el pasado mes de mayo con la presentación de la Compañía de Tania Pérez-Salas procedente de México en el Miami-Dade County Auditorium, la organización no-lucrativa dedicada entre otras cosas a facilitar intercambios interculturales a nivel internacional anuncia ahora el estreno mundial de una obra titulada Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parece.

Este trabajo coreográfico se presenta como parte de la serie Out In The Tropics 2019 y es el resultado de una colaboración entre Miami y La Habana a cargo de los coreógrafos cubanos Abel Berenguer (residente en Miami desde 2015) y Sandra Ramy (que vive y trabaja en La Habana).

Para conocer más sobre la obra visitamos las instalaciones de Miami Light Project donde Berenguer y Ramy se encuentran trabajando con las dos bailarinas que acompañaran a Berenguer en escena: la hawaiana Britney Tokumoto y la peruana Ivonne Batanero. Allí nos encontramos también con Guido Gali, encargado del aspecto visual del proyecto (luces, escenografía y vestuario) y asesor para la puesta en escena.

“El título es una advertencia” –explica Berenguer– “algo que te dicen y que tu no escuchas, y es que muchas veces las distancias son relativas… no hay una historia en la obra, hay más bien temas que se abordan y cosas de las que se hablan. Por ejemplo, nos encontramos con los maratones de baile de los años 30 y vimos como la resilencia es algo que te impide caer, que te hace seguir… moviendo los pies, moviendo una mano, no importa cómo, arrastrándote si es necesario… y trabajamos sobre eso”.

Con respecto al montaje compartido nos dice “siempre pensé en dirigir este proyecto a cuatro manos, en hacer algo que no fuera solamente mi visión de un asunto sino que incluyera la visión de otra persona. Conozco a Sandra desde hace 16 años y he trabajado mucho con ella. En cuestiones técnicas hablamos el mismo lenguaje, cuando ella me dice algo yo sé exactamente lo que quiere decir”.

“Nosotros tenemos un proceso resultado de muchos años de trabajo y es precioso comprobar que no ha sido bloqueado por la distancia”, agrega Ramy.

En Cuba, Berenguer actuó con el Grupo de Teatro Persona de Ramy y trabajó con Gali cuando ambos formaban parte de DanzAbierta. En Miami, Tokumoto y Batanero se conocieron como miembros de Adele Myers and Dancers (Myers estuvo presente en el ensayo al que asistimos) y ambas coincidieron brevemente con Berenguer al bailar con Rosie Herrera Dance Theatre.

“En febrero, Yvonne y yo fuimos una semana a La Habana y a fines de mayo estuvimos los tres viviendo allá y trabajando en el estudio de Sandra”, relata Berenguer. “La idea era que Britney e Yvonne ampliaran el horizonte, conocieran otra realidad y pudieran experimentar en otro contexto las cosas de las que hablamos en la obra”.

Definitivamente, los artistas de Miami y La Habana están más cerca de lo que parece.

En una entrevista hecha en Cuba que data del 2014 Berenguer opinó sobre la falta de público para la danza contemporánea: “francamente, la mayoría de las cosas que suben al escenario no valen la pena. Uno como bailarín se da cuenta…”

Sin duda alguna, el público también se da cuenta. Aprovechamos la ocasión y le preguntamos ¿piensas lo mismo sobre la danza contemporánea en Miami?

“Si me hicieran la pregunta ahora, después de haber vivido en Miami, mi respuesta seria completamente distinta y diría que mucho de lo que se presenta en Cuba tiene muchas veces mucho más que decir que lo que se presenta aquí en Miami”.

Para Berenguer son varios los motivos: “Primero, porque la formación es bien distinta. Segundo, porque la danza allá es una profesión y aquí es una profesión que es un hobby… Tercero, porque con la forma en que se trabaja aquí es muy difícil obtener un buen resultado. Se trabaja por temporadas. Nos vemos tres semanas, hacemos algo y nos volvemos a ver dentro seis meses. La consistencia es parte de un proceso y es muy difícil ser consistente cuando trabajas tres semanas ahora y no te vuelves a encontrar hasta dentro de seis meses”.

Hace una pausa, reflexiona y afirma: “Hay cosas que he visto y que me han gustado pero no es nada que esté asentado. Aquí en Miami, con salvas excepciones, no hay un movimiento danzario, no hay gente que esté asentada y que trabaje consistentemente, que esté ahí, que apueste y que te muestre un resultado, te guste o no”.

Berenguer ha expresado también que le interesa el resultado estético pero que más le interesa el trabajo de “laboratorio”. Se acerca la noche de estreno de Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parece y lo que vemos en el ensayo es todavía un ejercicio de búsqueda. Queremos saber si no cree que interesarse más en el laboratorio que en el resultado puede comprometer la eficacia comunicativa del producto final.

“Bueno, para evitar eso está esa persona que ves allá atrás”, Berenguer nos responde y señala a Gali. “El llegó apenas ayer y ya hoy comenzó a decirnos ‘esto aquí es parte del laboratorio pero…’ Es difícil tomar ese tipo de decisiones cuando uno está inmerso en el proceso de creación”.

Ramy opina que “el laboratorio es parte del proceso pero tú cuentas con la mirada del público y con algo que vas a ofrecer. El laboratorio es la parte alimenticia de la experiencia pero hacer danza es ofrecer un servicio”.

Y según Gali, “cuando los hacedores del mundo de la danza se dieron cuenta de que el sistema intrínseco de la danza podía convertirse en un sustento para la danza en sí, la danza se volvió más sincera y el público así lo captó, porque mientras más sincero tú seas contigo mismo lo vas a ser con tu público”.

Cuando el público entre en el On.Stage Black.Box del teatro Miami-Dade County Auditorium para ver Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parece sus tres resilentes intérpretes ya estarán en escena. Los recién llegados simplemente se incorporarán a la historia y la historia no termina al finalizar la función.

“Ver a un ser humano frente a ti bailando tus problemas, bailando como tú podrías hacerlo, es algo que realmente logra una comunicación muy importante con el público”, concluye Gali.

Al logro de ese tipo de comunicación apuesta Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen. Sin olvidar la familiaridad de los espectadores con el tema. Al fin y al cabo, todos hemos experimentado momentos críticos en nuestras vidas y hemos recurrido a nuestra propia resilencia para sobreponernos ante una situación adversa, incluida la distancia.

“Los Objetos en el Espejo Están Más Cerca de lo Que Parecen” se presentará el viernes 28 de junio y sábado 29 a las 8:30 p.m. y el domingo 30 a las 3:00 pm. en el On.Stage Black.Box del Miami-Dade County Auditorium (2901 W Flagler St., Miami, FL 33135). Las entradas cuestan $25 (adultos) y $ 20 (estudiantes, personas mayores y grupos de 10 o más) y pueden adquirirse en Ticketmaster en www.ticketmaster.com; por teléfono al (800) 745-3000 y en la taquilla del Miami Dade County Auditorium, de lunes a viernes de 9:00 a.m. – 4:00 p.m. Para más información llamar al (305) 547-5414 o al (786) 348-0789.

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