Danza

Ailey regresa con obras de estreno reciente

‘Open Door’ del coreógrafo Ronald K. Brown.
‘Open Door’ del coreógrafo Ronald K. Brown. el Nuevo Herald

Alvin Ailey American Dance Theater regresó con renovada energía a Miami, después de una ausencia de dos años para ofrecer una serie de presentaciones la semana pasada en el Adrienne Arsht Center en downtown Miami.

Todas las funciones cerraron, como ya es costumbre, con el clásico de Ailey Revelations e incluyeron obras de repertorio y algunos estrenos recientes.

Entre estos últimos estuvo el tan esperado Awakening del miamense Robert Battle, un trabajo coencargado por la serie 10 @ 10 del propio Arsht Center y su primera creación coreográfica para la compañía desde que fuera nombrado su director artístico en el 2011.

El programa del jueves, la noche reseñada, incluyó además de los dos títulos antes mencionados los estrenos en el sur de la Florida de A Case of You, un dueto creado por Judith Jamison, y Open Door, de Ronald K. Brown, una obra de grupo inspirada en la cultura afrolatina.

La obra de Brown fue la encargada de abrir el programa. Su título parece hacer alusión al poder de la danza y la música en la apertura de vías de comunicación.

Open Door (2015) es su sexto estreno mundial para Ailey y una obra para 10 bailarines que dura un poco más de 20 minutos, está inspirada en una visita del coreógrafo a Cuba y utiliza grabaciones del cubano Arturo O’Farrill y su Afro-Latin Jazz Orchestra.

Los intérpretes de Open Door, todos excelentes, fueron Linda Celeste Sims y Matthew Rushing, acompañados por Glenn Allen Sims, Jamar Roberts, Daniel Harder, Vernard J. Gilmore, Belen Pereyra, Rachael McLaren, Akua Noni Parker y Hope Boykin.

Brown es un coreógrafo reconocido por mezclar con eficacia comunicativa en obras de intensa teatralidad maneras de hacer tan diferentes como las danzas africanas y la danza moderna.

Sin embargo, en esta ocasión, Brown ofrece un trabajo repetitivo que queda como una aproximación respetuosa al sabor afrocubano tamizado en danza jazz, pero a la que se le escapa su esencia exaltada, su intensidad contenida y su subtexto combativo.

De todas formas, Open Door acierta al utilizar con desenvoltura movimientos que identifican el baile del Orisha dueño de los caminos Elegua y tiene su mejor momento al hacer referencia a la salsa cubana y su rueda de casino, consiguiendo que, por un instante, el resultado sea verdaderamente jubiloso, incluso liberador.

Después de un primer intermedio se presentó Awakening, un trabajo deslumbrante como puesta en escena que hizo levantar de sus asientos a los espectadores.

Battle utiliza un estilo ritualista para conseguir una obra melodramática, angustiosa y efectista sobre el caos y la disonancia de casi 20 minutos de duración. Awakening cuenta con una ruidosa partitura sinfónica de John Mackey.

El diseño de iluminación de Al Crawford incluye aquí una franja horizontal de luz que se expande, se contrae y desaparece, regresa convertida en estrellas, se erige como un panel de luces de music-hall y estalla, brindándole clímax y desenlace súbito a la pieza.

Sin ofrecer nada nuevo en términos coreográficos, Awakening sorprende y entusiasma como una curiosa versión en ciencia-ficción de La consagración de la primavera con prisioneros vestidos de blanco y un extraordinario Jamar Roberts en el rol de elegido.

Después de un segundo intermedio y antes de cerrar con Revelations se presentó A Case of You, un dueto exquisito a cargo de Rachael McLaren y Yannick Lebrun en el que Judith Jamison ilustra con simplicidad reconfortante la canción de Joni Mitchell en interpretación de Diana Krall, incluyendo acentos virtuosos que provocaron exclamaciones de admiración y alivio entre los presentes.

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