Alicia Civita

El español arrasa en Israel y el éxito se lo debe a las telenovelas y la música latina

Karin Kvitca Huberman, capitana del ejército israelí, es hija de argentinos.
Karin Kvitca Huberman, capitana del ejército israelí, es hija de argentinos. Alicia Civita

“México, Ninel Conde”, gritó un hombre que vendía paseos en camello en el Monte de los Olivos.

Era posiblemente lo último que los turistas hispanohablantes podrían imaginar que escucharían durante un viaje a la ciudad sagrada de Jerusalén. Pero la cercanía de muchos de los habitantes de Israel con Latinoamérica va mucho más allá de su interés en las noticias, o la gran cantidad de ciudadanos con ascendencia hispana.

En la radio Despacito no sorprende, pero sí Mi gente. Más aún el acento y los vocablos argentinos de algunos que no tienen nexos familiares con ese país sudamericano. .

“Lo aprendí viendo Chiquititas y Rebelde Way”, nos explicó una mesera de 21 años en las afueras de la Ciudad Vieja. “Lo práctico cantando con Maluma”, agrega una de sus compañeras en el bar. Se emocionan al oír escuchar español. Quieren seguir expandiendo su vocabulario, que es sorprendentemente extenso para alguien que jamás ha tomado clases o ha viajado a un país de habla hispana. Ambas tienen la meta de viajar a Argentina y conocer algunos de los lugares donde se desarrolló la serie juvenil.

El español de la cantante Netta Barzilai, ganadora del festival de Eurovision del 2018 y anfitriona este año, también viene de la televisión. Su sueño es cantar con algunos de los astros del reggaetón, aunque su favorito es J Balvin.

Al escuchar las anécdotas, Fleur Hassan-Nahoum, la vicealcaldesa de Jerusalén y una de las voces cada vez más enérgicas a favor de la equidad de género en Israel, se ríe. “Hay mucho cariño por la cultura latina”, nos contó en su castellano perfecto y bien andaluz, aprendido en su natal Gibraltar.

“Hasta hace poco, muchos de los jóvenes se iban de mochileros por América Latina al terminar el servicio militar”, explicó. Ahora, el sureste asiático compite como destino de los que terminan el servicio militar, por cuestión de precios, pero no de corazón.

La capitán del ejército Karin Kvitca Huberman dio a luz a su hijo el año pasado a los acordes de La tierra del olvido, de Carlos Vives. “Es como el himno de mi casa”, explicó y aunque su marido ni habla español, ni tiene raíces en un país de habla hispana, ya es un fan del reggaetón.

Los papás de Karin son argentinos y toda su familia vive allí. Sin embargo, reconoció que nada le ha conmovido tanto en América Latina como México, donde fue parte de la delegación que envió Israel tras el terremoto en septiembre del 2017. “El poder hablar español me permitió entender cómo ayudar mejor. Coordinar. Aprender muchísimo. Me cambió la vida”, aseguró emocionada.

Los despidos de algunas de las caras más conocidas de la televisión en español han puesto el foco en el verdadero problema del sector: la falta de interés de los más jóvenes, que prefieren la televisión en inglés y los servicios de streaming online.

Para la diplomática Einet Krantz-Neiger, directora ejecutiva de igualdad en asuntos de género y asesora especial en asuntos de la mujer del Ministerio de Asuntos Exteriores, “aunque la mayor parte de los inmigrantes en Israel vienen de países como Rusia, Ucrania, Estados Unidos y Francia, los que vienen de países latinoamericanos están dejando huellas culturales importantes”. Una prueba de ello, es el puesto en el mercado de Carmel, en Tel Aviv, de puestos de tacos y hasta Arepita’s Town, uno de arepas que visitó recientemente el famoso chef Jamie Oliver.

Aunque hoy en día canales de televisión como Viva, que solo transmite programación dramática, las telenovelas latinoamericanas compiten con las turcas por la audiencia israelí, los fans del español han encontrado nuevas pasiones en Netflix con series como la española La casa de papel. y, claro, la música.

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