Olga Connor

Grandes ballets por el Florida Classical Ballet en el Artime

Adiarys Almeida y Taras Domitro bailarán en la Gala del Florida Classical Ballet que dirige Magaly Suárez.
Adiarys Almeida y Taras Domitro bailarán en la Gala del Florida Classical Ballet que dirige Magaly Suárez.

Magaly Suárez “Mamicha”, directora artística del Florida Classical Ballet, es la maestra por excelencia de la escuela cubana de ballet. Hace más de 20 años Suárez dejó la isla de Cuba dejando entrenados a destacados bailarines del Ballet Nacional de Cuba, entre ellos, a Luis Serrano, que fue principal del Miami City Ballet y luego director artístico del Ballet de Monterrey; Reyneris Reyes, que también fue bailarín del MCB; Alihaydee Carreño, primera bailarina en Santo Domingo y muchas estrellas más por el mundo.

Suárez sabe siempre adónde llegará cada uno de sus alumnos, porque tiene un ojo artístico que le permite reconocer las condiciones esenciales para la danza. Y sabe también cómo coreografiar y escenificar un ballet al estilo clásico cubano. Es una extraordinaria perfeccionista que ha montado ballets completos en Miami, esencialmente cuando estaba asociada al Cuban Classical Ballet of Miami. Por ejemplo, Paquita (2006), El lago de los cisnes (2008), Carmen (2009), El corsario (2009), La Bella Durmiente (2010), y por supuesto, Giselle.

El año pasado dos de sus alumnas jóvenes tuvieron triunfos en YAGP, el Youth American Grand Prix, un premio que se da a fines de abril. Ellas son ahora parte de su grupo de baile. Y vendrán a la Gala del Florida Classical Ballet, que se presentará el domingo 23 de junio a las cinco de la tarde en el Teatro Artime, con un grupo de figuras excepcionales como artistas invitados: Jorge Alejandro Boza, Jorge Barani, Grace Ann Powers, Sophia Miklosovic y Miguel Angel Blanco.

Como parte de esta función habrá varios fragmentos de ballets clásicos, como el pas de deux de “Las bodas” del tercer acto del ballet Coppelia, con una bailarina argentina, Brianna Guagliardo, en el papel protagónico. A la Maestra no le interesa solo la técnica, piensa en el estilo teatral. “Es un ballet ‘de carácter’, muy lindo y en Cuba se respeta mucho el estilo de ese ballet”, comenta Suárez. “Tiene mucha conversación, mucho diálogo con Coppélius, jaraneando con él, porque cree que la muñeca que ha fabricado, y de quien está enamorado, ha cobrado vida”.

“Siempre les hablo de la historia y del estilo, por ejemplo en La bayadere, del que también traemos fragmentos al Artime, les explico por qué los trajes son de dos piezas, al estilo hindú, y les comento del Rajá, y por qué es muy importante entender todo esto”, dice Suárez. “También está el acto de la increíble, rica y elegante Hamsatti, muy exuberante con muchas piedras, así mismo debe ser el movimiento y el estilo, y ‘ella es arrogante, lo tienes que mostrar’, les digo. Y uso videos de bailarinas que están mostrando esa parte, como los de Marianela Núñez, porque es un ballet muy difícil, con una destreza técnica impresionante, sobre todo la del papel del ídolo de bronce”.

Dos de las grandes figuras con las que siempre ha trabajado Suárez, Adiarys Almeida y su propio hijo, Taras Domitro, serán las estrellas en Le corsaire Pas D’Action, con Jorge Barani, en el papel de Alí, Domitro en el de Conrad, y Almeida el de la princesa Medora.

Almeida cuenta que ha estado viajando por todo el planeta este año pasado. “De agosto a diciembre no paramos, Taras dejó el San Francisco Ballet y estamos de freelance, nos entrenamos con Magaly, y hemos ido a Buenos Aires, al teatro Coliseo y bailamos en la Gala Internacional de Ballet”.

“También estuvimos en Gamberra, Australia, --de Dallas a Sidney son 17 horas y luego a Gamberra--, pero ya estamos acostumbrados a trabajar con el jet lag”, confiesa. “Bailamos cada día La Bayadere, Don Quijote, y El lago de los cisnes”.

Es una especie de adiestramiento forzado, ¿no?, para cumplir con los muchos compromisos. “Me ha ido muy bien siendo independiente, aunque también trabajé con muchos coreógrafos antes, pero ahora estoy conociendo el mundo y a excelentes bailarines, y cuando estás con una compañía no te dejan aceptar invitaciones”, afirma Almeida, “me encanta, porque es una fuente de inspiración muy grande”.

Y ahora las invitaciones se multiplican. “Hay galas que hacemos todos los años, y eso es como una cadena, también están las redes sociales, y yo toco puertas”, explica la bailarina. “Hay que gastar en todo, en las zapatillas, los trajes, el seguro médico. Pero ya empecé mi marca: una línea de ropa de ballet que produzco en China, para estar preparada para el futuro”.

¿Qué caracteriza a tu compañero Taras Domitro en esas giras? “Es increíble, desde pequeño, desde que estábamos en la escuela, es un artista de gran virtuosismo que se crece en el escenario”, afirma Almeida, “es un partenaire increíble, y super humilde, y el ser un gran ser humano lo hace mejor todavía”.

Gala del Florida Classical Ballet, el domingo 23 de junio de 2019, a las 5 p.m., en el Teatro Manuel Artime, Calle Primera, SW 900, Miami, Fl. 33130. Entradas: $35, en la taquilla del teatro y en Eventbrite. https://www.eventbrite.com/o/florida-classical-ballet y www.floridaclassicalballet.org

  Comentarios