Olga Connor

Isabel y Alejandra, personas del mundo de hoy

La periodista Ana Patricia Candiani (der.) presenta el libro ‘Isabel y Alejandra, tras la máscara de internet’, junto a Neida Sandoval y Lourdes Ubieta, en la Casa Bacardí del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami.
La periodista Ana Patricia Candiani (der.) presenta el libro ‘Isabel y Alejandra, tras la máscara de internet’, junto a Neida Sandoval y Lourdes Ubieta, en la Casa Bacardí del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami. el Nuevo Herald

Hoy les deseo a todos los que me leen unas bellas fiestas de Nochebuena, Navidad y Año Nuevo. Les traigo de regalo un libro que me tiene apasionada, se trata de la historia de Isabel y Alejandra, tras la máscara de internet, que no puedo dejar de leer. ¿Por qué? Pues porque me siento retratada en la parte imaginativa, por las muchas cosas que uno escribe en las cartas del correo digital que son en parte invenciones de la mente febril, que uno hace para sobrellevar a veces las vidas inconstantes o morosas, repletas de estrés y de situaciones inesperadas.

¿Qué son si no todas esas discusiones políticas en los restaurantes, las luchas de deportes, las conversaciones de modas y cirugías estéticas en las peluquerías, y los chismes sobre otra gente en el teléfono? ¿Qué son las telenovelas? Modos de dramatizar nuestras vidas.

Cuando fui a oír a Ana Patricia Candiani, en la Casa Bacardí del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami, lo hice pensando en una colega que en televisión siempre me cayó muy bien. Pero no me podía imaginar que su novela corredactada con Julio César Martínez Romero me engatusara de tal manera. La razón es que, en lenguaje muy conversacional, como debe ser, se presentan las ilusiones de todas las mujeres en estas dos “personajas”, y se descubren poco a poco sus desengaños. Esto se hace por correo digital, por lo que ninguna sabe a ciencia cierta, dentro de la trama, qué sucede en realidad del otro lado de la nube.

El principio de la novela moderna, que es Don Quijote, de Miguel de Cervantes, radica precisamente en el diálogo, pero no es uno tonto, sino fructífero, en el que el ideal de un hombre que vive de sueños e ilusiones transforma al patán de Sancho, un tipo que vive con la barriga. Mientras que Sancho también lleva al loco Don Quijote a una situación práctica –para desilusión de todos– y a una muerte no heroica, sino cuerdo, en la cama.

Pues esto es lo que va pasando en esta novela, una interrelación sicológica, un diálogo. Lo curioso es que rebosa de acción a pesar de que es por cartas. Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, comenzó por ser una novela epistolar y se iba a llamar Primeras impresiones, que en el fondo eran erróneas. Isabel y Alejandra, muy amigas de niñas y después de muchos años sin verse, se colman de primeras impresiones en sus cartas iniciales, que son en realidad muy erróneas. Luego comienzan a darse consejos, y en esa etapa de la novela es que uno se da cuenta de que este libro podría ser de autoayuda. En vez de eso se convirtió en un libro de acción, drama y suspenso emocional, que incluye la autoayuda, porque Isabel es una mujer maltratada por el amante y Alejandra, una gorda irremediable con poca autoestima que también ama a un hombre que no la aprecia. Y ese es el verdadero tema: el abuso y la violencia, tanto física como psicológica, y la poca autoestima de la mujer como género.

Quien presentó a Candiani fue Ricardo Brown, luego Lourdes Ubieta y Neida Sandoval leyeron fragmentos de la novela de un modo bien sensacional, como si estuviéramos en un teatro. Brown destacó la personalidad de su amiga Candiani, que calificó de excepcional. Y fueron muchos sus elogios para su desempeño como periodista. Mientras que la autora del libro fue rememorando el proceso de crear a estos dos personajes que empezaron a cobrar vida hace mucho tiempo.

“Escribir con otra persona es un experimento muy interesante”, comentó. “Y de pronto se nos ocurrían ideas emocionantes. Pero este libro estaba en el cajón por bastante tiempo. Pero sabía que algún día saldría de allí”.

Su propia visión de la novela es que Alejandra prefiere al hombre que no la estima, porque eso es una deficiencia psicológica de ella. Su amiga Isabel tiene un problema similar. Ambas se conocen desde la infancia. Andrés representa para Alejandra la pasión cruda, el sexo. Daniel representa para Isabel la seguridad emocional, aunque la maltrate. “Todos esos personajes son de ficción”, dijo Candiani , “pero hay muchas Isabeles y Alejandras en nuestra realidad”.

A la presentación siguieron muchos comentarios de personas interesadas en el tema de la violencia, no solo entre humanos, sino con los animales, y la necesidad de la educación sobre este problema social. El libro se puede comprar en Amazon y en Barnes & Noble.

Un museo para los americanos latinos

Deseo exhortar a la cooperación con el grupo de Friends of the National Museum of the American Latino, en Washington, D.C. Nuestra fuerza en la política –las elecciones de este país–, en la cultura y en el lenguaje son incontrolables. Y esto es un reconocimiento de nuestra pujanza. Los Amigos de este Museo se reunieron hace unos días en una fiesta en el Biltmore, en la que se dieron premios a líderes latinos influyentes de nuestra ciudad. La organizadora fue Aida Levitan, de Artes Miami, y los premiados fueron Eduardo Marturet, director musical de la Miami Symphony Orchestra; Emilio González, director del Miami-Dade Aviation Department, y el Alcalde de Miami, Tomás P. Regalado. Cada uno fue patrocinado separadamente por las firmas AARP, Coca-Cola y Target.

Presidió la sección Estuardo V. Rodríguez Jr., de The Raben Group, que se ocupa de promocionar Friends of the National Museum of the American Latino. Este grupo viajó a Houston, Texas, y Las Vegas, Nevada, para honrar allí a los líderes de sus respectivas comunidades. Visite www.artesmiami.org para más información. • 

olconnor@bellsouth.net

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