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Paulina Rubio fuera de su ambiente

Paulina RubioPaulina Rubio fue una de las principales atracciones extradeportivas en las celebraciones realizadas con el Super Bowl disputado el domingo en Miami, pero durante la hora que estuvo sobre el escenario levantado en el club al aire libre Finnegan's, junto al río Miami, no logró encender al público, el que la aplaudió tibiamente.

Acompañada de su banda y un cuerpo de baile compuesto por dos chicas y dos chicos, Paulina se limitó a cantar los temas más conocidos de su repertorio, pero eso no bastó para que los asistentes le hicieran coro porque muchos no conocían sus canciones.

Los gritos que lanzó haciendo las clásicas preguntas a la masa de quien no está logrando la reacción esperada con su actuación, como ''¿Están bien?'', no tuvieron respuesta quizás porque la actuación de la noche del sábado fue ante invitados especiales de la cerveza Budweiser, clientes mayormente, que presentó los seis comerciales que trasmitiría la televisión al día siguiente, antes y durante el gran juego entre los Colts y los Bears, que ganaron los primeros por 29 a 17.

Pero sacando fuerzas de flaqueza, Paulina no vaciló en usar un lenguaje procaz para llamar la atención, preguntándole en español a un supuesto mexicano situado al borde del gigantesco escenario: ``¿Cómo estás, buey?''

Vestida con una blusa negra adornada con el número 69 sobre el pecho, diminutos pantaloncitos blancos y botas de cuero negro que le cubrían hasta las rodillas, Paulina usó toda su sensualidad corporal y su larga y suelta cabellera rubia para interpretar éxitos como Te quise tanto, Perros, Nada puede cambiarme, Hoy y Ni una sola palabra, entre otros.

La apoyaban pantallas gigantes de televisión sobre las cuales iban proyectándose los videos correspondientes al tema de turno, culminando con las polémicas escenas de lesbianismo de Y yo sigo aquí, una de las canciones más conocidas de la artista mexicana gracias a su contagioso ritmo y su explícita letra.

Pero se puso seria cuando interpretó solemnemente Beautiful Lie, la versión en inglés poco inteligible de su tema Miénteme una vez más, del álbum Ananda. Recordó que ésa fue una de las canciones que interpretó en diciembre en Oslo, durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz.

Pero poco después volvió a la chabacanería para tratar de conquistar a los presentes, preguntando: ''¿Quién está borracho?'', aparentemente para congraciarse con la cervecería anfitriona del evento, seguido de frases clisés como ''levanten la mano los que vienen solos... y todas las que vienen solas''. Luego se sentó al borde del escenario junto a su guitarrista y preguntó ''¿qué canción quieren escuchar'', entonando una que aparentemente nadie sabía. ''Soy mexicana y me vale madre'', agregó, irritada.

Consecuentemente, cuando hizo el amago de irse, sólo hubo un débil pedido de ''¡otra!'' de unos pocos fanáticos, pero igual regresó al escenario con sus músicos y bailarines para terminar el concierto con Perros y Y yo sigo aquí. Al cesar los pedidos de ''¡otra!'', la llamada Chica Dorada desapareció callamente del escenario.

Al encenderse las luces tras la partida de Paulina, el club volvió a su ambiente inicial, con bailarinas semidesnudas repartidas en jaulas y rincones de sus predios, contoneándose agitadamente al ritmo de la música disco y esperando propinas de los presentes.•

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