Gente

Compositora cubana Sarita Santana dedica su arte a los ancianos

LA COMPOSITORA cubana Sarita Santana, al centro, departe con los asistentes al Centro de Nutrición 
y Actividades.
LA COMPOSITORA cubana Sarita Santana, al centro, departe con los asistentes al Centro de Nutrición y Actividades. El Nuevo Herald

Desde hace siete años Sarita Santana se presenta diariamente en el Centro de Nutrición y Actividades de la Pequeña Habana. Allí la compositora cubana divierte con su piano y su voz a decenas de ancianos.

"Hay que ver cómo las personas de la tercera edad resuelven sus problemas y desarrollan su espíritu de compañerismo'', dijo Santana mientras organizaba una función por el Mes de la Herencia Hispana.

Sarita descubrió el sitio cuando llevó a su mamá de 91 años para que la prepararan con vistas al examen de ciudadanía, sin imaginarse que la llegarían a contratar como pianista.

En ese momento pocos sabían que se trataba de una autora reconocida en la isla.

"Mis temas sonaron muchísimo en los años 60'', dijo Sarita en alusión a los programas Nocturno y Sorpresa musical.

"Al principio tuve que perseguir a las intérpretes para que cantaran mis canciones. Pero como yo tocaba en el Club 23, el locutor Manolo Alvarez me presentaba a las cantantes que pasaban por allí''.

Una de ellas fue Moraima Secada, quien le grabó dos temas.

"Moraima era genial. Su versión de Con él me marcó. Sin embargo, debo reconocer que desde que Elena Burke popularizó Pequeños detalles creció el interés por mi trabajo'', dijo.

Luego le sucedieron Solamente tuya, por Rosita Fornés, y Un chico de ojos verdes, uno de los grandes éxitos de Maggie Carlés, entre otras.

A esas alturas, ya nadie recordaba que Ñico Membiela fue el primero en grabarle el bolero No intentes retenerme, compuesto por Sarita a los 17 años.

"Nunca me inspiro en un cantante específico'', aclaró. "Siempre escribo para mí. Por eso puedo cantar Pequeños detalles de mil maneras''.

La autora aprendió música en Bejucal, el pueblo donde nació. Después continuó estudiando en la capital bajo la tutela de Rafael Lay, el director de la famosa orquesta Aragón.

Al evaluar su obra, Santana admite las influencias del jazz y de José Antonio Méndez y César Portillo de la Luz, dos pilares del feeling, con quienes compartió momentos musicales en el hotel Saint John de El Vedado.

Aunque siguió tocando en el 1830, Monseigneur y otros sitios prestigiosos de la capital cubana hasta que abandonó el país en 1994, la compositora reveló que desde mucho antes había perdido la motivación para escribir.

"Fui perdiendo el interés porque me pedían canciones ‘comprometidas' '', recordó.

"Ahora tengo más de 100 temas inéditos a la espera de quien los quiera grabar''.

Con ilusión de debutante Sarita aludió a su sitio en la internet ubicado en saritasantanablogspot.com, sus cuatro CD instrumentales, las fiestas privadas donde se presenta y su labor habitual en el centro de la Pequeña Habana''.

"Es como mi segunda casa. Allí he aprendido que las personas pueden divertirse sin necesidad de trasnochar ni de beber alcohol. Ellos son felices con mi música, que es mi vida'', afirmó Sarita, antes de comenzar a tocar para sus viejitos.

Aarias-polo@herald.com

  Comentarios