Gente

Walter Mercado en una lucha por su futuro

Walter Mercado, el gurú de las galaxias, se ha pasado cuatro décadas brindando consejos astrológicos y espirituales al mundo de habla hispana, fortaleciendo el atractivo financiero de su imagen extravagante a través de programas de televisión, columnas periodísticas y segmentos en la radio.

Sin embargo, no pudo prever el embrollo que se armaría cuando firmó un contrato con un promotor de Miami que le prometió hacer de él una estrella aún mayor y más acaudalada. Ahora Mercado, conocido como el Liberace de la Astrología, podría haber perdido el derecho comercial a su imagen e incluso a su propio nombre.

Un jurado federal dictaminó que él había violado un contrato que otorgaba al promotor Bill Bakula la propiedad de la marca registrada Walter Mercado en todo el "universo'' y a "perpetuidad''. Bakula afirma que eso significa que él --y solamente él-- puede hacer dinero con ese nombre.

Mercado, quien a los 77 años no tiene planes de dejar de ofrecer su horóscopo a sus fans, tendrá que buscarse otro universo o aclarar el veredicto. Se ha pedido a un juez que se ocupe de desenmarañar el asunto.

"El [Bakula] quiere ser mi dueño a través de todas mis encarnaciones y de todas las estrellas'', dice Mercado, mientras sorbe café de una taza de porcelana en el estudio de su condominio lleno de antigüedades cerca del downtown de Miami.

Es una de las estrellas más queridas del mundo de habla hispana, principalmente porque irradia energía positiva. Sí, tú puedes lograrlo, afirman sus horóscopos. Y luego, brinda a Leo una receta para un filtro amoroso y a Acuario unos números para que juegue la Lotto. Mercado siempre trata de mantener el optimismo, aun cuando las cosas se pongan peludas.

"¡Walter Mercado acaba de renacer!'', afirmó en enero con su típica extravagancia luego del juicio federal contra Bakula, quien estaba a cargo de producir y mercadear sus DVD, CD, segmentos televisivos, líneas telefónicas de videntes y toda una variedad de otros productos.

Bakula lo demandó por violación de contrato cuando Mercado trató de terminar su relación de negocios en el 2006. Mercado, quien dijo que quería separarse de él porque Bakula nunca le pagó lo que le había prometido, respondió con otra demanda, alegando que Bakula y su compañía registrada en las Bahamas, Bart Enterprises, le debían $5 millones.

El jurado determinó que Mercado había terminado de manera inapropiada el contrato firmado en 1995. Aunque no se concedió a Bakula pago alguno en daños, él y su abogado dicen que el veredicto significa que el contrato sigue siendo válido. Mercado tiene una opinión diferente.

"Yo doy las gracias a mi Padre celestial. Al final, me habré librado de tener que trabajar con alguien con quien nunca debí haber trabajado. El siempre tuvo un aura oscura'', dice Mercado., cuyo rostro está más liso y cuyos labios están más abultados que en los viejos retratos suyos que cuelgan en el estudio.

Su condominio es cualquier cosa menos minimalista. Dondequiera que se mire hay Budas, Ganeshas, Shivas, estatuas de la Virgen de la Caridad, Santa Bárbara y otros santos; más velas, brujas y piedras semipreciosas. Hay un olor a incienso permanente. Varias paredes están cubiertas de fotografías y pinturas de Mercado.

En algunas de las fotos luce una larga melena negra, el estilo "apóstol'' que usaba en la década de los años 70. En la actualidad, Mercado mantiene su cabello más corto, ondeado y peinado con laca, de un rubio miel.

Durante la entrevista su peinado se ve menos elaborado "porque tuve que ir hoy a la oficina de mi abogado, y no me eché laca'', dijo. "Y me acabo de lavar la cara con jabón'', aunque él generalmente usa maquillaje y delineador de ojos. También está

la manera en que él pronuncia la erre --¡Escorrrpión!-- y la forma en que sus manos se agitan, casi como las de un bailador de flamenco.

Mercado no es nada discreto, lo cual le hizo particularmente difícil mantenerse en los tribunales durante un juicio federal.

"Mi abogado me hizo ponerme sólo ropas sombrías para ir al juzgado'', se ríe Mercado, famoso por sus capas enjoyadas. "Me pasé un mes en una crisis de negro. Estaba horrorizado. Hubo un día en que me dejó ponerme una chaqueta color vino. Ese fue el día de la alegría''.

Mercado cuenta que mantuvo su aspecto discreto, pero sus bolsillos estaban llenos de amuletos.

"Llevaba un Ganesha, una Virgen, un rosario, los cordones rojos de la Cábala y algunas otras cosas'', afirma Mercado, cuya sobrina pasó una tarde sentada en el fondo de la sala del juzgado, leyendo cartas astrales para determinar cómo le saldrían las cosas a Mercado al final del juicio.

"Tenía algunos aspectos buenos en mi carta'', dice Mercado, quien es Piscis. ‘‘Júpiter estaba en Acuario, que es la casa donde los sueños se hacen realidad. Y Neptuno estaba allí como un ángel de la guarda''.

En el caso de Bakula, que es Capricornio, "tiene algunos aspectos planetarios en estos momentos que son muy difíciles'', dice Mercado. "Hay un planeta que lo va a obligar a portarse bien''.

En caso de que Bakula consiga conservar el nombre registrado de Walter Mercado por toda la eternidad, el astrólogo, uno de los personajes más reconocidos (y caricaturizados) del mundo de habla hispana, está probando con varios otros nombres.

"A mí me han dado cuatro títulos diferentes de swami en mis viajes a la India'', dice Mercado. "Yo podría ser Swami Shanti Ananda. O Swami Shanti. O Swami Walter Shanti''.

"Mercado puede continuar usando su nombre, pero si lo usa para trabajar como astrólogo o como vidente, estoy seguro de que se presentarán nuevas demandas'', dice Scott Orth, el abogado de Bakula.

"El va a conservar su nombre hasta que el tribunal diga lo contrario'', afirma Carmen Cuetos, una de los abogados de Mercado. "El tribunal apenas ha dado explicación alguna acerca de quién ganó''.

Mercado dice que él nunca volverá a trabajar con Bakula. Pero Bakula abriga la esperanza de que cambie de opinión.

"Yo adoro a Walter'', dice Bakula, quien a través de años pagó a Mercado alrededor de $740,000 por varios proyectos y comparecencias públicas. "Todavía tenemos un contrato válido. Yo quiero que él gane más dinero. Yo lo llevé a Brasil. Yo lo hice hacer el crossover hacia el mercado general de Estados Unidos. Yo lo puse en el programa de Regis y Kathie Lee, en el de Howard Stern, el de Sally Jessy Raphael''.

Los dos hombres se conocieron a principio de la década pasada, cuando Mercado viajaba de Miami a Nueva York y Puerto Rico, su base de operaciones, para hacer consultas personales, por las que él cobraba a los clientes $150 por hora. Bakula se apareció en la oficina de Miami de Mercado en un centro comercial de la Calle Ocho y la 81 Avenida y lo convenció para que trabajaran juntos.

Aunque el programa de astrología de Mercado en Telemundo acababa de ser cancelado, siguió grabándolo en su casa de Puerto Rico para trasmitirlo a nivel local y en algunos otros mercados. Hacía segmentos astrológicos en una serie de estaciones radiales de habla española, entre ellas Radio Mambí de Miami, y escribía los horóscopos para varios periódicos en español, incluyendo a El

Nuevo Herald y El Nuevo Día de Puerto Rico. Todos estos proyectos, aún en pie, que comenzaron antes de su relación profesional con Bakula, pertenecen únicamente a Mercado.

Todavía se debate un segmento de tres minutos que sale diariamente al aire en el programa Primer Impacto de Univisión.

"Walter entró en una nueva relación con Univisión hace un año'', dice Carlos Velásquez, el abogado principal de Mercado. "Lo negociamos sin Bakula''.

Mercado dijo que él comenzó a perder la fe en Bakula hace algunos años,

cuando el dinero que le debía el promotor por varios proyectos empezó a llegarle tarde o a no llegar en absoluto.

"Siempre había otra promesa y otra mentira'', dice Mercado, quien señala que mientras estaba en la isla puertorriqueña de Vieques filmando un DVD (en el cual brinda recetas para filtros amorosos y afrodisíacos), se cayó en el baño de la casa en que lo habían alojado y se fracturó el tobillo.

"El pie me quedó colgando'', dice Mercado. "Tuve que devolverlo a su lugar. Bakula había dicho que tenía $1 millón en seguro para cubrir las necesidades médi

cas para todos los artistas y técnicos. Pero era todo mentira. Yo tuve que pagar mis propios gastos médicos''.

"Es cierto que teníamos seguro'', dice Bakula, de 46 años. "Y cubrió hasta el final de la filmación. El se lesionó en la mañana en que todos se iban, después de la filmación. No íbamos a engañar a la compañía de seguros''.

Mercado alegó en el juicio que Bakula estaba trasmitiendo horóscopos que estaban pasados o que salían en la fecha equivocada, algo que enojó mucho al astrólogo.

"Yo tomo lo que hago muy en serio'', afirma. "Estudio todo el día. Esto nunca ha sido un juego para mí''.

Mercado tenía cinco años cuando notó un pájaro en el suelo junto a su casa en Puerto Rico. Parecía muerto, pero él lo recogió y comenzó a acariciarlo. De repente, el pájaro salió volando.

"Un vecino vio esto y dijo: ‘Es un milagro!' La gente empezó a venir. Ellos querían que yo los tocara. Tenían un dolor aquí, un dolor allá. A mis padres no les gustaba esto, pero lo permitieron. Yo me paraba encima de una silla --tenía las piernas flacas como palillos-- y, con toda inocencia, ponía mis manos sobre estas personas. Ellos decían que se sentían mejor. Muchos padecimientos son psicosomáticos. Lo que cura a la gente es la fe que ellos ponen en algo. Yo tenía fe, y ellos tenían fe''.

Mercado comenzó a leer sobre espiritualidad y astrología antes de la adolescencia. Sin embargo, para complacer a sus padres, estudió luego para farmacéutico.

"Pero a mí lo que me gustaba era bailar y actuar'', dice Mercado, quien consiguió un par de papeles en las telenovelas de Puerto Rico cuando tenía veintitantos años y lucía como un galán.

En una novela, hizo un papel tipo swami de la India. Un día, un amigo que hacía un programa local de entrevistas necesitaba desesperadamente un invitado, y Mercado, quien estaba en el estudio de al lado, se apareció

con su vestuario de la telenovela. Para matar el tiempo, se puso a hablar de astrología y de las características de cada signo. Al público le encantó, se hizo un huésped constante y pronto tuvo su propio programa de astrología.

Mercado dice que está soltero, y, aun cuando él es de la vieja escuela y no habla de los detalles de su vida privada, siempre ha dejado que su aspecto hable por sí mismo.

"Yo empecé a usar capas hace mucho tiempo y nadie se atrevió a decir una palabra'', asegura Mercado. "Fui el primer hombre en la televisión hispana con el pelo largo, como Jesucristo. De niño, bailaba con castañuelas''.

"¿Cómo puede perder su nombre Walter Mercado? Walter hay uno solo'', dice Raúl de Molina, del programa de entrevistas de Univisión El Gordo y la Flaca. "Yo antes lo imitaba. Me ponía capas que me hacía la misma mujer que se las cosía a Walter. En todo el mundo no hay nadie como él. Su público lo adora''.

Hasta los jóvenes lo adoran. Andrew Yeomanson, conocido como DJ Le Spam, registraba un día cajas de discos de segunda mano cuando se encontró un disco de larga duración de la década de los años 70 en el que aparece Mercado hablando sobre todos los signos astrológicos --una grabación de la que el DJ usa ahora fragmentos en sus actuaciones en vivo.

A quienes crecieron oyendo los horóscopos melosos y aparatosos de Mercado, les encanta.

"Si alguien está celebrando su cumpleaños, yo le pongo fragmentos de Walter hablando sobre su signo'', dice Yeomanson. "Eso pone una sonrisa en las caras de todos. Es la manera en que él lo dice. Es increíble''.

Mercado sólo quiere dejar atrás los malos momentos. Ve un futuro brillante ante sí.

"Yo no quiero ser esclavo de nadie. La esclavitud se acabó con Abraham Lincoln'', dice. "Yo todavía tengo muchas cosas que hacer, y necesito estar libre para hacerlas todas''.

  Comentarios