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Del fútbol, al ballet, luego a Broadway

David Alvarez, es nominado al premio al mejor actor protagonista de una obra teatral musical. (Sara Krulwich/The New York Times)
David Alvarez, es nominado al premio al mejor actor protagonista de una obra teatral musical. (Sara Krulwich/The New York Times)

David Alvarez nunca pensó que su pasión por el fútbol lo iba a llevar al ballet ni que el ballet lo iba a conducir directo a Broadway.

El joven bailarín y actor, nacido en Montreal, Canadá, de padres cubanos, recibió una sorprendente noticia el martes pasado cuando se anunció su nominación a los premios Tony por su rol protagónico en Billy Elliot, el musical que más candidaturas recibió este año, 15 en total.

"No me lo esperaba, porque llevo menos de un año actuando y competía con actores de gran experiencia'', dijo Alvarez, de 14 años, en entrevista telefónica desde Manhattan, donde reside y cursa el noveno grado en clases privadas.

Quienes lo ven cantar, bailar, hacer acrobacias y actuar con acento británico varias veces a la semana en el Imperial Theater neoyorquino, no imaginan que antes de hablar francés e inglés, Alvarez dominó a la perfección el español, idioma en el que aún se comunica en casa con sus padres.

"Lo más difícil fue mejorar mi inglés y después aprender el acento británico'', confesó Alvarez, que en tres meses tuvo que aprender además a cantar, bailar tap y danza moderna.

Sus aptitudes para el ballet lo distinguieron en la audición entre varios candidatos, según él, muy bien preparados para el rol del joven cuya determinación de convertirse en bailarín conquistó primero a todos en el filme nominado al Oscar en el 2000. El musical, que se estrenó en noviembre, cuenta con el trío creativo original: el director Stephen Daldry, el coreógrafo Peter Darling y el escritor Lee Hall, además de la música de Elton John.

Alvarez empezó a estudiar ballet a los 8 años en Montreal, impulsado por su mamá, Yanet González, quien era actriz de teatro en Cuba.

"Como me gustaba mucho el deporte, mi mamá tenía miedo de que me rompiera una pierna y me puso en clases de ballet'', recordó el adolescente, que enseguida se sintió atraído por la combinación de "arte y fuerza'' que requiere esta disciplina.

Sin embargo, el niño David no empezó a tomar en serio el ballet hasta que se mudó a California con su familia, donde su papá recibió una oferta de trabajo. Más tarde vino el traslado a Nueva York para estudiar en la escuela del American Ballet Theater, a la que asiste desde hace tres años con una beca, y con cuyo cuerpo de baile ha interpretado el Cascanueces y La Bella Durmiente, y se presentará en una gala el 18 de mayo.

"También tengo un scholarship de piano'', especificó Alvarez, que ensaya todos los días ocho horas.

Si lo dejan, piensa interpretar a Billy Elliot hasta que "crezca o se le vaya la voz''.

"Lo represento como un ‘duro' porque su padre y sus hermanos son muy duros y ésa es su referencia'', comentó Alvarez del rasgo que más ha destacado del personaje, interpretado además por Trent Kowalik y Kiril Kulish, quienes también fueron nominados.

"Esta experiencia de Billy Elliot es muy buena, pero quiero que sea única. Espero seguir en el ballet y en la actuación'', expresó con determinación, manifestando su deseo de trabajar en el cine.

Alvarez, que ha visitado tres veces Cuba, donde reside parte de su familia, confiesa que le encanta la comida cubana.

"El arroz con frijoles y pollo es mi preferido'', dijo, informando además que ‘‘tiene muchos amigos en Miami''.

Si el 7 de junio, cuando se celebre la ceremonia de premiación en el Radio City Music Hall, Alvarez logra llevarse a casa un Tony, se repetirá la historia del año pasado, cuando el cubanoamericano Alex Lacamoire ganó por mejor orquestación y arreglos en el musical In the Heights.

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