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Fallece la cantante cubana Graciela Grillo-Pérez

Machito y sus Afro-Cubans junto a Graciela en el club Zenda de Los Angeles.
Machito y sus Afro-Cubans junto a Graciela en el club Zenda de Los Angeles.

La cantante cubana Graciela Grillo-Pérez, una de las pioneras en la difusión de los ritmos cubanos en Estados Unidos, falleció el miércoles por causas naturales en el New York Hospital de la ciudad de Nueva York. Tenía 94 años.

Graciela, tal como se dio a conocer entre los seguidores del Latin Jazz, nació en La Habana el 25 de agosto de 1915. Si bien ya al inicio de la década de los años 30 se dio a conocer en Puerto Rico, México, Panamá y Francia, no fue hasta mediados de los años 40 que alcanzó la fama cuando, ya establecida en Nueva York, se convirtió en la voz femenina de las orquestas de su cuñado Mario Bauzá y su hermano Machito, con quienes grabó varios álbumes que le dieron la vuelta al mundo.

Esta es Graciela, Intimo y sentimental, Yo soy así y La fabulosa Graciela con Machito y su orquesta son algunos trabajos que explican por qué la cantante se ganó los títulos de "Primera Dama del Latin Jazz'', "La Reina del Latin Jazz'' y "La Madrina'' de los ritmos afrocubanos. Graciela es una referencia imprescindible a la hora de hacer cualquier recuento sobre la época dorada de la música cubana en Estados Unidos y su influencia en el fenómeno de la salsa. Basta con escucharla en sus versiones de las guarachas ¡Dale jamón! y ¡Ay!, José, Sí, sí, no, ¡no!, así como del bolero Amor ciego, para comprobar la versatilidad de su estilo.

El legendario percusionista cubano Cándido Camero, quien compartió escenarios con ella a lo largo de varias décadas y grabó Inolvidable, Cándido & Graciela (Chesky Records, 2006), el último disco de la cantante, aseguró que será difícil sustituirla. ‘‘No creo que nadie pueda ocupar el lugar que ha dejado la Reina del Jazz Afro-Cubano, mi amiga, mi hermana, Graciela Pérez'', expresó consternado.

Por su parte, el cineasta y teatrista cubano Iván Acosta dijo que "Graciela fue una de las divas más brillantes que Cuba haya ofrecido al mundo. Siempre la recordaremos por su sencillez y humildad''. Para Acosta, la participación de Graciela en su documental Cándido, manos de fuego (2006) es un valiosísimo legado para las generaciones venideras. ‘‘Tuve la dicha de tenerla muy cerca'', agregó.

Entre los reconocimientos que recibió la intérprete se encuentran el Latin Jazz USA Chico O'Farrill Lifetime Achievement Award 2006 y varias nominaciones para el premio Grammy.

En el momento de su deceso la cantante se encontraba con sus amigos Mapy Torres y Avenol Franco, quienes se dedicaron a cuidarla en el hospital hasta el último instante.

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