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Zona Franca: Muchos cambios, pero más de lo mismo

“Quítate tú pa’ ponerme yo”, “a rey muerto rey puesto”, “ahora le toca al vecino”, “el que no cae, resbala”, escoja usted la frase popular o refrán que más le guste y todas se aplican a los cambios de las últimas semanas en la televisión local, en América Tevé y Mega TV, para ser más precisos.

Finalmente, se hizo realidad el viejo y repetidas veces desmentido rumor de la salida de Oscar Haza del Canal 41, en el que había conducido su programa A mano limpia durante mucho tiempo a pesar de sus problemas de salud y supuestos desacuerdos con la administración del canal, incluyendo alguna aparición vestido de Santa Claus, según el presentador comentara en alguna entrevista. Ese rumor lo colocaba en la programación de la competencia, en donde, curiosamente, actualmente conduce Ahora con Oscar Haza (de lunes a viernes a las 8 p.m.), que, salvo la escenografía y el logotipo de su nuevo canal, es una continuación del viejo programa. Nihil novum sub sole decían los viejos latinos, lo que se traduce como “aquí seguimos en lo mismo”, el mismo público, los mismos (escasos) ratings, ¿para qué cambiar?

El espacio que dejó en América Tevé, de lunes a viernes a las 8 p.m., lo tiene ahora A fondo, con Pedro Sevcec, un esperado cambio desde la llegada del periodista uruguayo a esta estación y que ya se había sugerido durante el período de recuperación de una dolencia cardíaca del dominicano Haza. Probablemente, Sevcec no sea santo de la devoción de un sector de la audiencia, pero no se puede negar que su programa es mucho más interesante y dinámico que lo que se solía poner en el mismo horario en ambas estaciones y que se estaba desperdiciando en el horario para trasnochados de América Tevé, casi confundido con los interminables infomercials de abogados.

Lo que no se ha concretado es el rumor del regreso de María Elvira Salazar a América Tevé, que desde un principio sonó tan descabellado que ni siquiera hubo necesidad de desmentirlo. En su lugar el canal decidió hacer realidad el sueño de programa propio a Juan Manuel Cao, quien después de haber sido reportero, presentador de noticias y hasta escritor, ahora conduce El espejo, un programa de “análisis de las noticias más relevantes de la comunidad y el mundo”, como se anunció en un comunicado, aunque no deja de ser una imitación del viejo programa de Haza con el estilo característico de Cao.

El viejo nombre de A mano limpia lo heredó Félix Guillermo, presentador de la edición estelar de América Noticias, pero son muy pocas personas las que pueden verlo ya que se transmite en ese invento de América CV Network llamado canal Teveo, que es tan difícil de encontrar entre la multitud de opciones que ofrecen la televisión digital y los proveedores de televisión por cable o satélite.

Mega TV, por su parte, también tuvo lo suyo en el carrusel de cambios en la programación local que cada día tiene menos televidentes. Después de algunas modificaciones de horario y de nombre, Paparazzi TV se quedó en las 5 p.m. y no da señales de mejorar. El canal pensó que se sacaría la lotería al incorporar al inefable Fernando Hidalgo, después de que este dejara América Tevé, pero los niveles de sintonía del programa les deben estar provocando dolores de cabeza a algunos ejecutivos del canal de Spanish Broadcasting System.

Después de la salida de Alexis Valdés de Esta noche tu Night, el canal probó a diferentes presentadores hasta que finalmente decidieron darle la oportunidad a Felipe Viel, quien ya venía asentándose en el espacio y comenzaba a hacerlo suyo, pero Mega TV decidió rescatar del olvido a Charytín Goyco, un personaje muy querido en la farándula local, y le dieron su propio show, Charytín.

La estrella dominicana había conducido durante largo tiempo Escándalo TV para la vieja TeleFutura, hasta que la cadena hermana de Univisión le canceló el programa. Aun es muy pronto para atreverse a predecir el futuro del show, pero muchas novedades no tiene y por momentos se parece muchísimo a otros programas que han pasado por ese horario.

Entre los que se salvaron de los cambios tenemos a Bayly, TN3 y El Happy Hour, programas que sobreviven casi por inercia y que, salvo la presentación ocasional de un invitado interesante, no salen de la monotonía a la que nos tienen acostumbrados.

Al final, todos estos cambios no significan gran cosa. El statu quo se mantiene, las ideas (cuando las hay) son las mismas, con diferentes rostros y nuevos nombres en los programas. Es casi como si nuestras televisoras dijeran para qué cambiar si al final los resultados son los mismos.• 

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