Música

Miguel Bosé sorprende a Miami

El James L Knight Center literalmente se vino abajo con el concierto de Miguel Bosé.
El James L Knight Center literalmente se vino abajo con el concierto de Miguel Bosé.

Desde la primera pausa que hizo Miguel Bosé la noche del jueves en su concierto ‘‘Papitour'' en un James L. Knight lleno hasta la bandera, como corresponde con un descendiente directo del torero Luis Miguel Dominguín, el ídolo español prometió que durante la velada tendría algunas sorpresas para sus admiradores.

Y qué sorpresas. Se trató de la inesperada presencia en escena de su compatriota, el cantautor Alejandro Sanz, con quien cantó a dúo Si tu no vuelves, curiosamente un tema que en su CD "Papito'' interpreta junto a la colombiana Shakira, mientras que con Sanz canta Hay días, sorprendiendo realmente a los 4,500 espectadores que vitorearon a rabiar a las dos superestrellas.

A lo largo de las más de dos horas del espectáculo con el que ha recorrido medio mundo, incluso presentándolo el mes pasado en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Chile, todo se fue desarrollando más o menos en la forma esperada hasta que cuando parte del público comenzaba a emprender la salida del teatro del downtown de Miami, tras dos amagos de cierre, Bosé dio la otra sorpresa que traía estratégicamente en la manga.

En el escenario apareció la polémica mexicana Paulina Rubio, vistiendo un espectacular minitraje plateado sin mangas que obligó a algunos a volver a la sala en medio de un griterío histérico de sus admiradores. Juntos cantaron Nena, canción que también interpretan en el CD y con el cual Bosé había abierto el concierto.

Pero cuando todo el mundo pensaba que debido al alto número de canciones interpretadas magistralmente por el artista que el mes próximo cumplirá 52 años, lo que sólo se le notaba en la incipiente barriga bajo su ajustada camisa, y tras más de dos horas de espectáculo no podía seguir sorprendiéndolos, volvió a salir a escena Sanz, aunque sólo para despedirse junto con Paulina y Miguel. El James L Knight Center literalmente se vino abajo.

Con un dominio de escena de principio a fin, creando por momentos un ambiente similar al de una tertulia familiar sentándose por momentos en las escalinatas del escenario con sus cinco músicos y sus dos coristas, Bosé en ningún momento dio la sensación de que estaba brindando un recorrido por 30 años de vida artística, ya que si bien escogió a la perfección las canciones más significativas de su discografía, sus interpretaciones parecían recién creadas por los arreglos modernos y la acertada utilización de los recursos técnicos de luces y sonido.

Vistiendo pantalón, camisa y abrigo negros, Bosé comenzó su concierto a ritmo de rock con un potpurrí que incluyó Sereno, Duende y Nena, continuando con El Hijo del capitán Trueno y Bambú, empleando en cada interpretación sus elaborados movimientos corporales y de manos, producto de su afición desde temprana edad por la danza.

"Gracias por haber compartido estos 30 años de locura'', dijo a sus enloquecidos admiradores, en su mayoría del sexo femenino que no habían nacido cuando Bosé inició su exitosa y singular carrera artística. "Esta noche vamos a cantar canciones desde hace 30 años hasta ayer''.

Un momento especial de la noche lo dedicó a Te amaré, tema que dijo es "lo más importante que he hecho en mi vida''. Su letra tiene versos dicen en parte: "En silencio y en secreto te amaré/ Arriesgando en lo prohibido te amaré/ En lo falso y en lo cierto/ Con el corazón abierto/ Por ser algo no perfecto te amaré'', concluyendo que ‘‘A pesar de todo/ Siempre te amaré''.

La gira "Papitour'' que comenzó en mayo del 2007 en Almería, España, marcará el final de la etapa nostálgica de su repertorio, según lo ha advertido el propio Bosé. Después que la concluya en noviembre en México, volverá a sus actividades creativas normales.

esoto@herald.com

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