Ni lujos, ni glamour, ni colores ni esplendores, sino la realidad cruda y dura es lo que nos presenta la ópera ‘La pasajera’.
Ni lujos, ni glamour, ni colores ni esplendores, sino la realidad cruda y dura es lo que nos presenta la ópera ‘La pasajera’. Cortesía Brittany Mazzurco-Muscato/FGO
Ni lujos, ni glamour, ni colores ni esplendores, sino la realidad cruda y dura es lo que nos presenta la ópera ‘La pasajera’. Cortesía Brittany Mazzurco-Muscato/FGO