Revista Viernes

Daniel Craig actor, señor actor

Quantum of Solace comienza con una de las persecuciones automovilísticas más impresionantes en la historia del cine. Y esa secuencia a la velocidad de cohete establece el retorno de Daniel Craig como el agente 007, "Bond, James Bond", y un acontecimiento primordial: es la aventura del espía creado por Ian Fleming mejor dirigida y editada de toda la serie. Craig, además, demuestra estar en la cima de su sex appeal, sin descartar sus proezas dramáticas, que elevan al personaje de Bond al nivel de un ser humano.

Sin embargo, con todas sus asombrosas secuencias de acción, Quantum of Solace es la cinta que menos se enfoca en los "artefactos" de espionaje, tan estereotípicos de las aventuras de Bond. Quantum of Solace logra ser tan sofisticada como el actor que interpreta al personaje principal: el superstar más conocido del planeta que mantiene vivo el legado de un ícono del siglo XX que sigue evolucionando en el nuevo milenio.

Entre quienes han interpretado a James Bond en el pasado --David Niven, Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton y Pierce Brosnan-- Craig es, con la excepción de Niven y quizás Dalton, el actor con mayor filmografía dramática, como Love is the Devil (1998), en el papel del amante del pintor Francis Bacon; Road to Perdition (2002), Layer Cake y Enduring Love (ambas del 2004), entre otras, que lo revelaron como un gran artista, antes de ser contratado para dar vida a Bond y modernizar el personaje para una nueva generación.

Sin embargo, para Craig --que lucía como todo un caballero de la nobleza británica durante su reciente visita al sur de la Florida-- interpretar a Bond no es nada ligero.

"Cuando estaba en el proceso de decidir si aceptaba el papel o no", recuerda el actor de 40 años de edad en entrevista con El Nuevo Herald, "hice una lista de los aspectos positivos y negativos. La productora [Bárbara Broccoli] tuvo la amabilidad de darme el tiempo para pensar y sopesar la situación. Llegué a la conclusión de que estaba orgulloso y feliz con todo el trabajo que había hecho previamente, ya que he tenido la increíble suerte de colaborar con artistas y directores fenomenales. Pero que [James Bond] era un nuevo reto".

"Es un trabajo no sólo de actuación, sino de publicidad, de producción, de administración, y uno que requiere ejercer escenas físicamente riesgosas", agrega, refiriéndose a los stunts, esas acrobacias que vienen con la interpretación de una figura prácticamente invencible.

De acuerdo con Craig, después de aceptar el papel, lo que jamás ha hecho es compararse a los otros actores que han encarnado a Bond.

"¡Nunca!", afirma enfáticamente. "Estaría entrando en un estado mental totalmente negativo. Soy fanático de todos, y de Sean Connery en particular, porque las películas que hizo, la manera que definió al personaje, su forma de caminar, su manera de ser, es una de las razones por las que James Bond ha sobrevivido por tanto tiempo. Pero tratar de imitar a cualquiera de ellos hubiera sido desastroso. Hubiera sido tratar de crear algo que no estaba en mí".

Su estrategia para interpretar a Bond tan exitosamente se debe a lo que él llama "comenzar desde las raíces".

"Le aplico al papel lo que siento", precisa. "Existen ciertas líneas que me encantan y detalles [clásicos] relacionados con el personaje, como su gusto por los martinis preparados de cierta manera, pero uno tiene que ganar el derecho para poder seguir esa tradición. Si no, es como si estuviera pintando números. Nunca he hecho una película de esa manera y no tengo ninguna intención de comenzar a hacerlas así ahora".

Craig concordó en que su interpretación de Bond está diseñada para el público de este momento de la historia de la sociedad. Cuando se le pregunta si le inyecta su propia ética a un personaje que millones de personas alrededor del mundo identifican tan profundamente, responde que si bien "todos necesitamos héroes" existe una "ambigüedad moral asociada con James Bond".

"Ni siquiera hay ambi-güedad: es un asesino que mata como parte de su oficio. Eso es algo que uno debe cuestionarse y reflexionar en todo momento. Pero es un hombre que está tratando de hacer lo correcto. Se mantiene apolítico. Y lo que me encanta de Quantum of Solace es que comienza como una película sobre una venganza, pero no se trata de eso, sino de encontrar la paz interna y descubrir quiénes son tus amigos y tus aliados. Es una perspectiva moderna que no se trata de simplemente conquistar a la chica, tener el carro más deseado y ese tipo de cosas".

Craig considera que los espectadores de hoy son mucho más inteligentes que los de antes porque comprenden el complejo lenguaje del cine.

"Lo que deseo representar de la manera más verídica y más honesta posible", asevera. "Ese es mi punto de partida". ¤

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