Revista Viernes

La pasión latina de Raquel Welch

Raquel Welch ha tenido un destino poético. Se la ha calificado de símbolo sexual y de icono contemporáneo. Ahora quiere demistificar su imagen y redescubrir su herencia latina. Su nueva jornada de descubrimiento pudiera llevarla hasta Bolivia, la tierra nativa de su padre, un lugar al que él nunca la llevó, aunque su idioma resonase en el primer nombre de ella.

"Llámeme Raquel", dijo durante una entrevista exclusiva con El Nuevo Herald, desde su residencia en Beverly Hills, agregando: "Raquelita". "Mi padre se llamaba Armando Carlos Tejada", dijo con orgullo, pronunciando cada nombre con acento español. "Mi madre es americana-inglesa, del medio oeste, Josephine Sarah Hall", añadió igualmente orgullosa, cambiando de idioma para hablar con su perfecta entonación anglosajona. El hecho de que su padre, un ingeniero boliviano, nunca hablara español en la casa o abrazara su herencia latina abiertamente la afectó mucho a ella, explicó, si bien no interpreta la situación con ningún tipo de resentimiento. Las cosas eran así para ella al igual que para los niños de muchos inmigrantes. Uno de sus gratos recuerdos de su padre es cuando él ponía discos de música flamenca. Las cuerdas de las guitarras y las castañuelas influyeron en ella hasta el punto de que también tomó clases de flamenco además de las de ballet clásico. Welch nació en Chicago, Illinois el 5 de septiembre de 1940. Desde que tenía dos años se crió en la zona de La Joya, en la costa del Pacífico de California. A la edad de 5 ya sabía que quería ser artista. "Llegué a Los Angeles con dos niños y triunfé por todo lo alto, ése fue un gran logro", dijo. Para ese entonces ya había adoptado el apellido de su ex esposo, James Welch, y se había hecho una cirugía cosmética en la nariz que le proporcionó un toque de perfección a su hermoso rostro. A comienzos de la década del 60 conoció a Patrick Curtis, quien había interpretado el papel del bebé de Olivia de Havilland en Lo que el viento se llevó, y éste se convirtió en su agente de prensa y su segundo esposo. Fundaron la firma Curtwell Enterprises y comenzaron a comercializar los sensuales atributos de Raquel. Lograron un contrato con la 20th-Century Fox, y ella se convirtió en una de las mujeres mejor pagadas en el mundo del espectáculo y en una superestrella internacional. Welch considera su reciente trabajo en American Family -un programa piloto para la televisión que se encuentra en proceso de adquisición- como una de las mejores actuaciones de su larga carrera, que se extiende durante tres décadas y abarca unas 35 películas. Sus filmes incluyen One Million Years B. C., Fantastic Voyage; la controversial 100 Hundred Rifles; Kansas City Bomber, la cual produjo; Fuzz; Mother, Jugs, and Speed; The Wild Party; The Last of Sheila; The Three Musketeers; The Four Musketeers; y una impresionante actuación como una mujer que tiene una enfermedad degenerativa en Right to Die. Además de su carrera cinematográfica, Welch logró un triunfante debut en Broadway en el hit musical Woman of the Year. En 1997 sustituyó a Julie Andrews en Victor/Victoria, en la cual interpreta a una mujer que interpreta a un hombre que interpreta a una mujer. Pero el público todavía no ha visto lo último de Welch. De hecho, el pasado tal vez sólo es sencillamente el comienzo. Y ahora que está recuperando su mitad hispana -a la cual ella le atribuye su "glamour"- está colaborando en proyectos que tienen definitivamente un sabor latino. American Family, la saga de una familia mexicanoamericana que vive en el este de Los Angeles, cuenta con Edward James Olmos como el patriarca del clan, la actriz brasileña Sonia Braga en el papel de su mujer, Esai Morales como su hijo, y Welch interpreta a la excéntrica hermana de Olmos. "Mi personaje se basa en una mujer que en un punto dado aspiró a ser actriz; pero que nunca alcanzó el éxito, y entonces adoptó la conducta y el vestuario de una estrella fílmica de otra era. Es muy cálida y bondadosa. Crió a una hija ella sola". Welch considera que sería "ridículo" el que la serie no fuera adquirida por una red importante de la televisión, considerando su alta calidad y el éxito de numerosos programas con ambiente y caracteres étnicos. "Todos los terrenos han sido pisados ya. Se puede tener a un grupo étnico en televisión como gente real haciendo cosas verdaderas. Y a los norteamericanos les va a gustar, si el programa es bueno". El programa piloto fue escrito, producido y dirigido por Gregory Nava, al que Welch considera como uno de los grandes directores contemporáneos. "Nava hace películas hermosas. Cuando se ve El Norte y Mi familia, se ve puro corazón. Ya no se ve mucho sentimiento en las películas. Todo lo que se ve son espectáculos grandiosos y superficiales sin mucha sustancia, las excepciones [más recientes] son Braveheart y Gladiator". Welch no es la única que declara que el cine se encuentra en un "extraño período" donde la calidad general no es como fue en la época de oro, donde muchas de las películas eran naturalmente obras de arte. "Las películas ya no son rey. Ahora están las películas de Mel Gibson, y las de Julia Roberts, y las de Jim Carrey. Y eso es un nicho. Todo lo demás tiende a ser vacilantemente explotador". Lo que más le disgusta es cuán explotadores pueden ser el cine y la televisión con los niños pequeños, "que no enseña las cosas que.... deben aprender, y que eclipsa las buenas lecciones que deben servirles de guía". "Ahora tenemos una juventud nihilista, a la que le gusta tanto el sensacionalismo, que olvida todos los valores altruistas. La gente tiene que luchar por algo", enfatizó. Una de las cosas por las que Welch ha luchado profesionalmente es por trascender la etiqueta de "símbolo sexual" y ser respetada como actriz. En 1973 tuvo una excelente actuación seriocómica como Constance en The Three Musketeers que le ganó un premio Golden Globe como mejor actriz. "Soy una mujer y una actriz mucho más madura debido a mis experiencias. Siento que mi mejor trabajo todavía está por venir". En su próxima película, Tortilla Soup, que comenzará a filmar el 17 de julio, dirigida por María Ripol, Welch interpreta a Hortensia, una hispana que quiere conquistar a un cocinero interpretado por Héctor Elizondo. "Ella anda en busca de un esposo, ya ha tenido cuatro y es para ella una especie de adicción. Es un personaje divertido", dice Welch. Welch tiene dos hijos: la actriz Tahnee Welch y Damon James Welch, consultor de computación y aspirante a actor. En julio de 1999 la Ms. Welch se convirtió en la Sra. Palmer, cuando se casó con el empresario de Beverly Hills Richard "Richie" Palmer, dueño de una cadena de pizzerías en el sudoeste de Estados Unidos. En su exploración de sus raíces latinas, Welch ha llegado a una definición de lo hispano que muy bien pudiera aplicársele a su propia vida y carrera: "Realmente pienso que los latinos tienen más sentido del romance. Está en el mismo lenguaje y en todo. Sus emociones son más abiertas. Tienen mucha pasión por la vida".

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