Revista Viernes

‘How to Train Your Dragon 2’ tiene un particular encanto

Cuatro años después de que los dragones y vikingos de los libros de la escritora británica Cressida Cowell fueran llevados al cine por los estudios DreamWorks en uno de los mejores filmes animados de los últimos años, How to Train Your Dragon, llega la secuela este viernes 13. Esta mantiene a Dean DeBlois, que fue codirector de la primera, ahora llevando las riendas en solitario, y las voces de Jay Baruchel, América Ferrera, Jonah Hill, Christopher Mintz-Plasse, TJ Miller y Kristen Wiig, más una nueva figura que ahora se sitúa en lo alto de la lista, Cate Blanchett.

Llena de acción, viveza y colorido, esta segunda entrega de la trilogía en 3D tiene a los buenos vikingos de la isla imaginaria de Berk coexistiendo en armonía con sus dragones cual mascotas, y, con ellos, en jubilosos vuelos por los cielos, hacen carreras de dragón –nuevo deporte– mientras descubren inexplorados mundos. El pequeño Hiccup (Hipo), con su casco vikingo y su pierna de metal, hoy es un jovencito muy apuesto y juicioso, y junto a su amiga Astrid y su inseparable Toothless (Desdentado) están convencidos de que los dragones y los hombres pueden llevarse de maravillas. Pero un mal gigantesco amenaza con destruir esta alianza y será Hiccup, quien “tiene el corazón de jefe y el alma de dragón”, el escogido para defender la hermandad entre animales y humanos. El filme nos trae una inesperada sorpresa, con la incorporación o revitalización de un personaje, un misterioso jinete que ha permanecido por años en una cueva rodeado de dragones salvajes, y no digo más.

Atención a la banda sonora de John Powell, intensa, poderosa, que acompaña los vuelos y batallas, y a la caracterización de los personajes, que no porque sean dibujos merecen menos cualidades dramáticas y expresivas. Cuidadosamente perfilados en sus gestualidades, con modernísimos programas de animación que DreamWorks ha incorporado para este filme, sus rostros ofrecen un abanico de vivas emociones.

DeBlois tampoco descuida su guion. La historia, con buenas dosis de bravura y ternura, tristeza y camaradería, tiene un particular encanto que hace honor a la primera entrega –nominada al Oscar. The Lego Movie es su fuerte contrincante este año, pero apostamos a que otra nominación es segura. • 

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