Revista Viernes

Ivette Cepeda llega con canciones originales

P aís, el nuevo disco de Ivette Cepeda, marca una diferencia esencial con sus anteriores producciones: la cantante espirituana, una de las grandes exponentes de la música cubana del momento, ha cambiado, al menos por ahora, su apego a la interpretación de clásicos cubanos por un repertorio original de canciones que abrazan la poesía como común denominador.

El nuevo material refleja la evolución natural de Cepeda, una artista dueña de un estilo definido que ha trabajado intensamente en los últimos años, y que se proyecta como una intérprete en plena madurez. El álbum (cuyo diseño se destaca por una elegante y discreta cubierta) refleja el equilibrio musical que ha logrado encontrar en la fusión de interesantes arreglos y letras fraguadas en una realidad marcada por las preocupaciones cotidianas de toda una generación.

El disco comienza en esa tónica con dos canciones de Roly Rivero, Alcé mi voz y Luna de papel; el primero de los temas es una especie de moderno guaguancó en el que los violines se funden en un lamento de cuerdas con la percusión y la guitarra eléctrica para defender el derecho que todos tenemos de hacer oír nuestra voz, mientras el segundo funciona como catalizador de lo que nos reserva el resto del disco.

País y Ausencias, los siguientes temas, parecen concebidos como complemento uno del otro. La nostalgia que deja la partida, unida al vacío y la añoranza de los afectos, la crisis de identidad y el amor visto desde su óptica más universal se manifiestan en estas canciones en las que la interpretación de Cepeda nos lleva a recorrer el camino de la reconciliación.

Su voz segura y su perfecta dicción manejan el verso de manera convincente logrando elevar las canciones a una dimensión superior. Es el caso de Sensaciones y Esta caída, dos ligeros temas escritos por José Luis Beltrán y Karel García, respectivamente, y que Cepeda convierte en frescas y pegajosas canciones, demostrando que puede navegar airosa por las aguas de las composiciones más comerciales.

Por su parte, Diario, de Mike Pourcel, constituye una gran sorpresa dentro de la producción. La canción, convertida hace algunos años en clásico por el autor, logra en la cálida y fuerte interpretación de Cepeda una dimensión desgarrada y llena de nuevos matices.

Santo de tu devoción, El bufón y el trágico y la Conga del diario, un tema de Niuska Miniet que dibuja una acuarela de la vida del cubano de hoy, completan un total de 12 canciones escogidas privilegiando el buen gusto.

Es imprescindible mencionar también el gran acierto de contar con la participación del grupo Reflexión y de músicos invitados que, bajo la dirección musical de José Luis Beltrán, aportan talento y virtuosismo y hacen de este disco un hermoso regalo. • 

El álbum ‘País’, que también incluye un DVD con un videoclip, una entrevista y fragmentos de un concierto en vivo, puede adquirirse en internet y llamando al (305) 541-2631.

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