Revista Viernes

Obvious Child: delicado tema contado con humor

Donna Stern (Jenny Slate) es una comediante aficionada que cuenta chistes subidos de tono en un nightclub de Brooklyn. Le sale un humor irónico y mordaz, ahora que el novio se le ha ido con su amiga, y la tiendita de libros donde lleva años trabajando cierra sus puertas. La actriz de 27 años ahoga en el vino sus penas, y tiene a varias almas en las que apoyar la cabeza, su padre (Richard Kind), su madre (Polly Draper), sus buenos amigos (Gaby Hoffmann y Gabe Liedman).

En esa crisis depresiva está cuando se enreda con el desconocido Max (Jake Lacy), en alegre noche de sexo sin condón, que, para complicar las cosas, le deja seria consecuencia. Donna ya no narra uno de sus monólogos de su vida sexual en el escenario, sino que cuenta, aun riendo, un lado menos gracioso de sus días en vísperas de San Valentín.

La realizadora Gillian Robespierre debuta en el largometraje con Obvious Child, basada en su corto homónimo del 2009. El filme de espíritu y concepción indie, recuerda títulos como Frances Ha e incluso Inside Llewyn Davis, con sus jóvenes protagonistas de Nueva York yendo entre ilusiones y resbalones matizados de humor, y casi siempre el frío invierno que cala hasta el alma.

Una luz roja centellea sobre esta pequeña historia de vida y amor. El tema del aborto parece chocar con el grácil tono del filme, pero los personajes lo encaran de forma levemente dramática y de él se habla con gran naturalidad. La historia no pretende juzgar decisiones, ni siquiera intenta confrontar opciones. El filme no se deja llevar por sentimentalismos, evita la solución feliz, consentidora y manida, para preferir plasmar el hecho con mayor realismo. La honestidad es su gran acierto.

Pero seguramente esta cinta con título de la canción de Paul Simon no hubiese sido lo que es sin su actriz protagónica. Jenny Slate –del programa Saturday Night Live– sencillamente nos cautiva con su vis cómica, sus muecas un tanto extremas, su rostro que expresa hasta el más recóndito pensamiento, su voz ridículamente aflautada. El rol de comediante es idóneo para una actriz que domina el escenario de forma admirable con tan cómica y desaliñada frescura. • 

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