Revista Viernes

Telenovelas, el arte de despedazar un clásico

Hasta las pestañas se le cayeron a Angelique Boyer de tanto llorar en Lo que la vida me robó, la cual fue un exitazo de rating y por ello decidieron alargarla. Pero la estiraron tanto, que al final hicieron un arroz con mango que parece Corona de lágrimas. Angelique llora a moco tendido sin descanso. Eso sin contar con los gemidos que salen del ronco pecho de Daniela Castro, quien vendió a su hija varias veces: se la quitaba a uno y se la vendía al otro y ellos pagaban felices. Le han añadido de todo a la trama. Hasta una hermana borracha apareció, y ‘Dañela’ le robó todo. Debía llamarse Lo que la viuda les robó ¿Y qué me dicen del accidente de aviación que sufrió Sebastián Rulli? Quedó en coma. Y el día que despertó ¡Milagro! Arrancó a correr como galgo por las calles de Buenos Aires, después de estar totalmente paralizado durante ¡siete años! Por otro lado, José Luis era bueno, se volvió malo y sigue cambiando de personalidad como de calzoncillos. De pronto quiere tener a Monserrat amarrada a la pata de la cama y ahora hasta “boyerista” se volvió, pues se la pasa espiando a la Boyer hasta cuando se baña. Muchos dicen que si Caridad Bravo Adams saliera de la tumba se volvería a morir, al ver que han convertido sus Bodas de odio en esta adaptación repleta de añadidos, retazos, zurcidos y retorcidos. Lograron muy buen rating con la telenovela, pero despedazaron la obra de la escritora mexicana. La buena noticia es que ya acabaron de grabarla y para finalizar el telerretazo, dizque filmaron tres finales. En uno de ellos muere Alejandro (Rulli ); en el otro fallece José Luis ( Luis Roberto Guzmán) y en el tercero ambos estiran la pata. ¿Cuál final veremos del “exitoso” culebrón? • 

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