Teatro

Conmoción por la muerte de la actriz Miriam Colón, ícono del teatro hispano en EEUU

Mirian Colón en Nueva York en el 2004.
Mirian Colón en Nueva York en el 2004. Getty Images

La muerte en Nueva York de la actriz Miriam Colón, fundadora del Teatro Rodante Puertorriqueño, ha conmocionado a sus compañeros, que la recuerdan como una pionera, una visionaria y por su pasión por el teatro y su comunidad.

Colón, que falleció el viernes 3 de marzo en su hogar a los 80 años, debido a complicaciones pulmonares, realizó teatro, cine y televisión, tanto en español como inglés, junto a figuras como José Ferrer y Raúl Juliá, Sharon Stone, Al Pacino, Marlon Brandon, Meryl Streep o Harrison Ford, entre otros. Convirtió el Teatro Rodante Puertorriqueño en una institución y referencia en esta ciudad, ubicado en la zona de los teatros en Broadway.

Tuvo una presencia constante y brillante en el cine hollywoodense, donde actuó junto a Marlon Brando en “One-Eyed Jacks” y “The Appaloosa”, con Al Pacino en “Scarface”, con Harrison Ford en “Sabrina”, con Sharon Stone en “Gloria” y con Matt Damon en “All the Pretty Horses”.

Su trayectoria incluye más de 90 películas y más de 250 episodios de series de televisión como “Bronco”, “Bonanza”, “Law & Order” y “Better Call Saul”.

Nacida el 20 de agosto de 1936 en la ciudad de Ponce, Colón participó activamente en obras de teatro en sus años escolares y, antes de graduarse de la escuela superior, ya había sido admitida como oyente en el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico.

Debutó en el cine en “Peloteros” (1953), una comedia puertorriqueña protagonizada junto al comediante Ramón (Diplo) Rivero en la que interpretó el papel de Lolita.

“Yo no soñaba que esa película iba a llamar tanto la atención. Yo cuando eso no sabía nada de análisis del personaje, sino que hacía lo que me daba el instinto y lo que me inspiraba el personaje, era más yo reaccionando a la situación”, recordó durante una entrevista con la cineasta mexicana afincada en Puerto Rico Sonia Fritz.

Tras conseguir una beca para ampliar su adiestramiento actoral, en 1953 se marchó a Nueva York para ingresar al Dramatic Workshop and Technical Institute. Más tarde, en 1955-1956, pulió su técnica en el prestigioso Actor's Studio, fundado por Lee Strasberg .

Casi desde su llegada a la gran metrópoli californiana, apareció en episodios de las teleseries más exitosas. Mientras, su primera experiencia en el cine estadounidense fue en “Crowed Paradise” (1956), un filme dirigido por Fred Pressburger en el que obtuvo un papel de relevancia, figurando séptima en los créditos.

Tras actuar en una puesta en escena de “The Oxcart”, versión en inglés del clásico “La carreta” del dramaturgo puertorriqueño René Marqués, la actriz tuvo la idea de fundar una compañía teatral que educara al público en general sobre las contribuciones de los latinos al teatro.

Los mayores triunfos de su vida los cosechó como directora del Teatro Rodante Puertorriqueño (PRTT por sus siglas en inglés), el cual fundó en 1967 y presenta obras de los más notables dramaturgos puertorriqueños, latinoamericanos y españoles, muchas de ellas traducidas al inglés. En 2013 se fusionó con el Teatro Pregones del Bronx, para consolidar operaciones en un nuevo empeño llamado Pregones/PRTT.

“Pregones/PRTT se une a la ciudad de Nueva York, al pueblo de Puerto Rico y al mundo entero en reconocimiento de tan grande pérdida”, señalaron en la misiva.

En 2015, Colón recibió la Medalla Nacional de las Artes, el más alto reconocimiento público para un artista en los Estados Unidos, de manos del entonces presidente Barack Obama.

Entre otros de los numerosos reconocimientos a los que se hizo acreedora destacan el Puerto Rican Coalition's Lifetime Achievement Award (1988) de manos del entonces presidente norteamericano Ronald Reagan, un Doctorado en Artes Honoris Causa (1989) de Rutgers University y el Premio García Lorca (1998) de la Universidad de Granada.

En 2009, la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York le otorgó su máximo galardón, el Premio Extraordinario ACE por Distinción y Mérito.

Cuando en 2011 Fritz le preguntó sobre la posibilidad de retirarse Colón respondió: “¿Qué hace uno cuando se retira? ¡Nada! Yo no coso, no tejo, no pinto, no escribo. ¿Qué voy a hacer yo si lo único que sé (hacer) es esto? ¿Qué será de mi vida? ¡Qué sé yo! Si voy a morir, prefiero morir así”.

En los últimos meses, de hecho, colaboraba con Rosalba Rolón del PRTT en una posible adaptación de la novela “La guaracha del Macho Camacho” del puertorriqueño Luis Rafael Sánchez.

Rosalba Colón, codirectora del Teatro Rodante, lamentó la muerte de la actriz, a la que recordó por ser una visionaria y por su profunda generosidad para con el público.

Indicó además que sus restos serán expuestos el próximo lunes en la funeraria Frank E. Campbell en Manhattan.

El actor y director de la Sociedad Educativa de las Artes (SEA), Manuel Morán, recordó que Colón le abrió las puertas del Rodante Puertorriqueño, donde presentó su primera obra infantil “y desde entonces se convirtió en mi madrina”.

“El Teatro Rodante era como un templo, es la única sala latina en Broadway. Ayudó a los actores que han pasado por allí. Si tenemos teatro puertorriqueño es por ella. Seguirá siendo un ejemplo e inspiración para seguir con esta labor”, agregó.

Por su parte, Repertorio Español indicó estar “profundamente conmovido” al asegurar que hay muchos atributos que le caracterizaron, “pero su pasión por el teatro y su herencia fue uno de los aspectos que realmente la definieron”.

“Fue muy elocuente. Habría sido un gran político, pero fuimos afortunados de que estuviera en el teatro. Siempre recordaremos su entusiasmo absoluto por su comunidad y su teatro”, agregó la compañía.

El actor Nelson Landrieu, recordó a Colón, que emigró a Nueva York en 1953, como una defensora de los derechos y la cultura puertorriqueña.

“Fue para los actores no sólo un ejemplo sino un espíritu de lucha que no es fácil imitar”, aseguró el director de La Tea, que junto al Teatro Rodante, Pregones, Repertorio, SEA y otras compañías formaron en 2010 la Alianza de Teatros Latinos de Nueva York..

En una entrevista concedida a Efe con motivo del 40 aniversario de esa institución, recordó cómo logró, contra todos los pronósticos, obtener una antigua estación de bomberos para convertirlo en un centro cultural.

“Fue un proceso largo y maravilloso de aprendizaje y de seguir atrayendo gente, especialmente latinos”, indicó entonces la actriz latina, que en la década de 1950 se convirtió en miembro del Actor's Studio, la asociación que reúne a actores, directores y guionistas.

“Desde el principio -añadió- sucedió que aunque se llama Teatro Rodante Puertorriqueño, nos dimos cuenta enseguida que esto no es solo de nosotros, que somos hispanos y que el mensaje es que cuando nos unimos, aunque seamos de distintos países, representamos toda una cultura”.

Estremeció al público, junto a Al Pacino, en el papel de Mama Montana para la película “Scarface”, de Brian De Palma.

Otras de sus colaboraciones estelares fueron “Lone Star” y “City of Hope” de John Sayles, “All The Pretty Horses” de Billy Bob Thornton, y el papel principal en la adaptación fílmica de la novela “Bless Me”, de Rudolfo Anaya.

Su trabajo en las tablas fue tanto o más perdurable.

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