Teatro

‘#malditos16’, una obra para entender a los jóvenes, en el Festival Internacional de Teatro Hispano

El elenco de "#malditos16" cuenta con una gran trayectoria a sus espaldas, a pesar de su juventud.
El elenco de "#malditos16" cuenta con una gran trayectoria a sus espaldas, a pesar de su juventud. Foto de cortesía

El 33 Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami abre sus puertas a la ciudad del 12 al 29 de julio. Este agrupa siempre un número importante de países, y ha sido galardonado con varios y prestigiosos premios internacionales por su contribución al desarrollo del teatro hispano en América; también es una fiesta para los adoradores de las tablas, que esperan para tomar el pulso de lo que se consume hoy en América y Europa.

Este evento ha pasado a ser uno de los más importantes en la ciudad, sin embargo, se ha visto lacerado en esta edición 2018, ya que los legisladores del Estado de la Florida decidieron eliminar del presupuesto los fondos dedicados a la cultura y las artes, medida que afecta también a organizaciones sin fines de lucro que luchan por la cultura. Vale señalar que no obstante, el Festival se hace posible gracias a patrocinadores como el Miami-Dade County Dept. of Cultural Affairs y la National Endowment for the Arts, entre otros, y el apoyo y colaboración de instituciones como el Centro Cultural Español, que inspiran y dan fuerza para que Teatro Avante sigan presentando las mejores compañías de Latinoamérica, España y Estados Unidos.

Una muestra de la calidad e importancia del Festival es la presencia del grupo de teatro madrileño COART+E & CDN, que de la mano del escritor y dramaturgo Nando López y la dirección de Quino Falero, presentan #malditos16, una obra que sin tapujos y con un lenguaje directo enfrenta los problemas de los adolescentes: suicidio, trastornos alimenticios, acoso escolar, violencia sexual, transexualidad, etc. Para conocer más al respecto, Nando López accede a una entrevista para el Nuevo Herald.

¿Qué te motivó a irte hacia atrás y escribir #malditos16?

La adolescencia es uno de los grandes temas de mi literatura, tanto en mis novelas (La edad de la ira, Los nombres del fuego, la inminente Nadie nos oye) y en mi teatro (Saltar sin red o la versión teatral de La edad de la ira). Como autor, creo que es esencial indagar en esa edad en la que construimos y definimos nuestra identidad. Con #malditos16 quería romper el silencio sobre un tema tabú: el suicidio adolescente. Es esencial hablar de ello si queremos evitarlo y ayudar a los jóvenes y a sus familias.

¿Cuánto tiene de experiencia real la obra?

Las vidas de los personajes están inspiradas en muchos casos reales, su base es muy real. Llevo tres años colaborando con un hospital en el que realizo un taller literario para adolescentes que, en muchos casos, han intentado quitarse la vida. A partir de ahí sentí la necesidad de hablar de su realidad y denunciar qué está fallando en nuestra sociedad para abocar a tantos jóvenes a una decisión tan terrible. Para construir este texto me rodeé de diferentes especialistas en los temas que aborda la obra (trastornos alimenticios, violencia familiar, maltrato, bullying…) e hicimos talleres con el director Quino Falero y los actores, para a partir de esos datos y vidas reales construir nuestra propuesta teatral.

¿Qué resultados ha dado la puesta en escena?

Muy satisfactorios. La obra se estrenó en el Centro Dramático Nacional con todas las entradas agotadas; también el libro va por la 3ª edición. Además, tuvimos una gira por toda España de más de un año con funciones para el público general y colegios, institutos, con momentos muy emocionantes, porque algunos jóvenes se han atrevido a romper el silencio y confesar que han vivido situaciones similares; profesores que nos han dado las gracias porque les ayudábamos a conocer mejor a sus alumnos; estudiantes que aseguran que estarán más pendientes de sus compañeros… Digamos que esta obra es, posiblemente, la que me ha traído mayores satisfacciones sociales y personales.

Los actores Andrea Dueso, Guillermo de los Santos, Juan de Vera, Paula Muñoz, David Tortosa y Rocío Vidal conforman el elenco, ¿cómo hacen el director y tú para mantenerlos frescos, jóvenes?

Sin duda es mérito del director Quino Falero, que supo despertar en ellos a su adolescente interior. Además, el elenco cuenta con una gran trayectoria a sus espaldas a pesar de su juventud, de modo que pusieron mucho de su parte desde el primer día para dibujar esos personajes con toda la verdad posible.

La identidad, el suicidio, el miedo, las sombras, heridas, acoso, violencia, sexo; todo es un tenebroso camino en busca de la luz, ¿cuánto trabajo costó alinear todo para que discurriera hasta la salida deseada?

Costó mucho trabajo porque, sobre todo, quería que ese camino no fuera morboso ni truculento, sino sincero. La obra tenía que hablar de la oscuridad sin minimizarla, sin tópicos y sin edulcorarla, pero también consideré que era mi deber como dramaturgo ofrecer salidas y sobre todo hablar de gente que superó esas tinieblas. Sabíamos que sería una obra que verían muchos adolescentes, de modo que no podíamos ni caer en el derrotismo morboso ni tampoco en una visión bienintencionada y pueril. En este sentido, fue esencial encontrar una estructura temporal que permitiera contar a la vez el dolor y la oscuridad (las escenas del pasado) y la luz y la vida (las escenas del presente). Otro de los temas de esta obra es la importancia de hablar de nuestras emociones, de asumir nuestras heridas y cuando sea necesario pedir ayuda, aunque vivamos en una sociedad que prefiere el postureo (o show off) y donde parece que nuestra vida debiera medirse en los likes de nuestras imágenes en Instagram.

¿Crees que existe una enfermedad de las ideas, una crisis de identificación? ¿Alguien sabe dónde está y adónde va?

Creo que estamos en una sociedad perdida entre lo que es y lo que finge ser. Eso atañe no sólo a los adolescentes, pero es cierto que a ellos les golpea con mayor dureza, pues les ha tocado construir su yo en medio de una realidad donde todos hemos cedido ante la fuerza de la apariencia. En esta obra queríamos reivindicar la importancia de la palabra, de la emoción, de la presencia. Porque si nos olvidamos de todo eso, acabaremos convertidos en vidas resumibles en tan escasos caracteres como los de un tuit.

¿Qué filosofía define tu estética?

Resulta complejo definir la propia estética, aunque en mi caso creo que tiendo a buscar un realismo psicológico que suele ir acompañado de un tono poético que se introduce en la obra a través del diálogo y de la estructura. Me interesa lograr que lo que se cuenta en escena provoque la empatía del público y que sienta que cuanto tiene ante sí es verdad, de modo que se olvide de la manipulación literaria y se centre en la esencia de la historia. Mi literatura persigue un lector activo que colabora y construye con los personajes.

¿Crees que los países hispanohablantes han tenido un cambio sustancial en el teatro en los últimos años?

Sin duda, personalmente, me llama la atención como, tras unos años donde predominaba la experimentación, se vuelve la mirada hacia el teatro de texto y se buscan nuevos modos de contar que, a menudo, tienen trazas que recuerdan a la narrativa ya no sólo cinematográfica, sino también de otros lenguajes como las series, los videojuegos o internet. Quizá no estemos en un momento revolucionario en cuanto a las formas, pero sí especialmente humanista y preocupado por convertir el teatro en un lugar que invite a la emoción y el debate.

Argentina, España Estados Unidos, México y Uruguay unidos en el Festival ¿Qué crees será lo mejor de este encuentro?

La oportunidad de compartir experiencias juntos, necesitamos más lugares de encuentro donde la interculturalidad sea una realidad y no sólo un deseo. Y es maravilloso que esa unión sea a través de dos realidades tan hermosas como la lengua y el teatro.

Hay muchas opiniones sobre la obra, pero yo le pido al lector que saque la suya propia asistiendo con sus hijos jóvenes y tal vez esa sea una muy enriquecedora experiencia junto a ellos.

Viernes 13 y sábado 14 de julio a las 8:30pm y domingo 15 a las 5:00 pm. Miami-Dade County Auditorium On Stage Black Box Theatre/ 2901 W Flagler St, Miami, FL 33135/ (305) 547-5414.
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