Teatro

‘Aleluya erótica de Don Perlimplín’ en adaptación de Juan Roca

Cindy Pérez, David Ponce y Tamara Melían en una escena de 'Aleluya erótica de Don Perlimplín'.
Cindy Pérez, David Ponce y Tamara Melían en una escena de 'Aleluya erótica de Don Perlimplín'. Foto de cortesía

El título original de la obra de Federico García Lorca (1898-1936) es Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, aleluya erótica en tres cuadros y un prólogo, y se cree que fue escrita entre 1922 y 1926 y estrenada en 1933. Esta pieza, a pesar de su brevedad, se ha representado mucho y en la mayoría de las puestas, si no en todas, a Don Perlimplín se le muestra como un anciano, débil y achacoso. Si bien en cierto que en la obra, en varios pasajes, el personaje principal se refiere a sí mismo como un viejo, también lo es que su sirvienta Marcolfa aclara en el mismo prólogo que “con cincuenta años ya no se es un niño”.

En la actualidad a un hombre de 50 años se le considera “joven”, pero en las primeras décadas del pasado siglo, cuando la esperanza de vida se estimaba en los hombres entre 50 y 60 años, se justificaba el trato de anciano. Esta pieza, a pesar de los años transcurridos, se mantiene viva, muy fresca. Quizás en parte porque recoge ese mundo lorquiano donde los colores de la infancia y de lo popular se mezclan con los de la picaresca, salpicados todos por una forma de hacer que oscila entre “la comedia del arte y el mundo de los títeres y las marionetas” como en su momento apuntó Francisco Umbral, estudioso y gran admirador del poeta andaluz.

Havanafama Teatro Íntimo está presentando ahora Aleluya erótica de Don Perlimplín en una adaptación dirigida por Juan Roca, quien se aparta de lo trillado –el anciano achacoso– para brindarnos un Don Perlimplín de cincuenta años, enérgico, más de hoy, y con un enfoque donde lo central es la poesía del texto. La obra se abre con un introito donde las Criaturas de la Luna (Tamara Melián y Cindy Pérez), dos elementos que en la versión de Roca sustituyen a los duendes del original, y que ponen de relieve la figura de Lorca y su monstruoso asesinato. Después aparecen Don Perlimplín (David Ponce) y la fiel Marcolfa (Alicita Lora), donde esta última trata de convencer a su amo de que el tiempo se le acaba, que tiene que casarse con la joven y bella Belisa (Lina Echeverri). Y le habla de las bondades y los goces ocultos del matrimonio. Don Perlimplín, soltero empedernido, quiere continuar así, sólo con la compañía de sus libros. No ha conocido nunca el amor y no muestra mucho interés aunque accede a un matrimonio arreglado con la madre de Belisa, interpretada por el magnífico actor Jorge Ovies. Desde luego, cambia de idea cuando atisba a Belisa cambiándose de ropa en el mismo día de la boda.

De las veleidades de la joven Belisa, que no ama a Don Perlimplín, con los cinco amantes –pasaje resuelto por Roca con mucha originalidad, belleza y poesía aunadas– se entera su esposo, pero no parece importarle demasiado. Aunque el tema de esta pieza y su desenlace son muy conocidos, no los voy a contar para dejarle al espectador el placer de la sorpresa. El escenario ahora íntimo de Havanafama está muy bien aprovechado y toda la escenografía –a cargo de Roca, al igual que las luces– en especial el trabajo con los balcones, está muy lograda. Hay que agregar que el tono poético de la pieza se agiganta con los versos de “La casada infiel”, del Romancero gitano.

El trabajo actoral está muy equilibrado. David Ponce como un Don Perlimplín más enérgico y vital, convence. Mantiene el halo poético de la letra, pero le insufla gracia y picardía. Tamara Melián y Cindy Pérez, cada una en su rol, están espléndidas. Dinámicas, juguetonas, como parte de una pieza que abre como farsa y termina en tragicomedia. Melián, actriz muy dúctil y experimentada, nos da una Criatura de la Luna quizás más natural y desinhibida. Lina Echeverri como Belisa, provocadora y sensual. Alicita Lora, magnífica en su papel, actúa como canta y nos regala una Marcolfa para recordar. Y qué decir del grandísimo Jorge Ovies, cuando aparece aun sin pronunciar una palabra, llena la escena y se mete al público en el bolsillo. Un grande entre los grandes, es un privilegio verlo actuar. Si aún no han disfrutado de esta pieza, están a tiempo. No se la pierdan.

“Aleluya erótica de Don Perlimplín”, Havanafama Teatro Íntimo, 4227 SW 75th Ave. Miami. Para más información y reservaciones: 786-319-1716.

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