Teatro

‘El día que me quieras’ excelente y sensible puesta en escena

Yani Martín, Yvonne López Arenal, Micheline Calvert y Felipe Cartegena en El día que me quieras’, dirigida por Alberto Sarraín.
Yani Martín, Yvonne López Arenal, Micheline Calvert y Felipe Cartegena en El día que me quieras’, dirigida por Alberto Sarraín. Julio de la Nuez

El día que me quieras, de José Ignacio Cabrujas, es la obra con que Akuara Teatro comienza su nueva temporada de otoño-invierno. La Ma Teodora, Akuara Teatro y el ADTC de la Universidad de Miami producen este excelente y referencial texto del teatro iberoamericano y que, sin lugar a dudas, retrata la familia hispana más allá del decursar del tiempo.

La obra cuenta la historia de la familia Ancízar en la Venezuela de 1935, durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, y al mismo tiempo la historia de Pío Miranda, amigo de la familia y novio de María Luisa Ancízar. Pío tiene una marcada y casi demencial empatía por la nueva Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, su aparente compromiso con los oprimidos y su anunciada igualdad social.

Los personajes de la obra están abandonados a ese destino nombrado cotidianidad, monotonía y visceral encuentro con la amargura y la desesperanza en una sociedad en la que la sorpresa parecía no tener cabida. Todo se va a subvertir con la llegada de Carlos Gardel, que opera como una suerte de milagro, un hacedor de sueños y de vidas paralelas a través de sus tangos y películas con los cuales soñaba la familia.

Alberto Sarraín dirige la puesta en escena respetando la estructura dramática de la obra, y nos obsequia un retrato realista y cuidadoso de la época, apoyándose en el diseño de escenografía y vestuario de Luis Suárez, que reproduce minuciosamente los finales de la década de 1930.

Sarraín crea en el espacio escénico tres áreas por donde los personajes se deslizan con cuidada intención dramática. Realismo y compromiso social podrían caracterizar su dirección en este nuevo reto.

La comunión interpretativa del elenco y su patente dominio escénico se evidencia en la seriedad y la pasión con que cada uno de los actores ha diseñado su personaje.

Micheline Calvert fluye, divierte y convence con su Elvira Ancízar, demostrando su vasta experiencia teatral. Por su parte, Yvonne López Arenal se desdobla en María Luisa Ancízar. Temerosa y enamorada, dota a su personaje con pequeños manierismos y discretos movimientos escénicos haciendo patente su madurez interpretativa, además de establecer un diálogo cómplice con Larry Villanueva (Pío Miranda), junto al cual logra exquisitos momentos interpretativos.

Yani Martín Báez es Matilde, que evade su realidad con las canciones de Gardel. La actriz recrea a Matilde con ingenuidad y lirismo, dotando a su personaje de una fragilidad casi onírica. Lester Martínez construye a Plácido Ancízar con enérgica soltura y creíble vitalidad. Las apariciones de Christian Ocón y Felipe Cartagena son también convincentes; Cartagena interpreta a Gardel y su personaje está impregnado de trazos caricaturescos y estereotipados que recuerdan las portadas de revistas con lo que se atempera la cuerda melodramática de las Ancízar.

Villanueva propone con profundidad y delicadeza interpretativa su introspectivo Pío Miranda. Minucioso, contenido, pasional, efectivo en el detalle mínimo del gesto son algunos de los calificativos del Miranda de Villanueva que lo hacen inolvidable y lo colocan en una posible lista de las actuaciones memorables de este año.

El día que me quieras, obra en la que el texto es protagonista, es una excelente y sensible puesta en escena, un ejemplo del mejor teatro realista y de la madurez de un equipo teatral. • 

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