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Despido de Figueroa reactiva debate sobre el racismo

Rodner Figueroa llega a la entrega de los Premios Latin Grammy en Las Vegas, el 10 de noviembre de 2011.
Rodner Figueroa llega a la entrega de los Premios Latin Grammy en Las Vegas, el 10 de noviembre de 2011. AP

Es un tema considerado tabú. Pero el reciente escándalo en Univisión –cuando el presentador Rodner Figueroa fue despedido por comparar a la primera dama Michelle Obama con un simio– ha desatado un debate sobre el racismo y sus manifestaciones en la comunidad latinoamericana, que para muchos es un secreto mal guardado y que otros consideran una conversación necesaria.

“Solo estamos hablando de esto porque el comentario fue sobre la Primera Dama, pero la verdad es que estaría errado aunque se tratara de un compañero de trabajo, o la señora que sirve en el restaurante, o la enfermera que te cuida en el hospital”, dijo Marlon Hill, abogado de Miami de origen jamaiquino.

“Hay que educarse y entender que cuando se dicen cosas estúpidas, otras personas las pueden percibir de una manera hiriente, aunque la intención no haya sido herir”, añadió.

En un segmento en vivo del programa El Gordo y La Flaca, Figueroa comentaba sobre un video en el que un maquillador se transformaba en distintas personalidades, entre ellas la Primera Dama de Estados Unidos. Entonces el presentador dijo: “Bueno, ojo, Michelle Obama ustedes saben que parece del elenco de El planeta de los simios, la película”.

El comentario ofendió a muchos, y causó que la cadena Univisión tomara acción y emitiera un comunicado en el que condenó el proceder de Figueroa. Poco después el presentador dirigió una carta abierta a la Primera Dama, en la que pide disculpas por su falta de juicio, y explica que sus palabras no tuvieron una motivación discriminatoria.

Pero algunos no están sorprendidos con el incidente, ya que lo ven como una manifestación pública de una práctica común, sobre todo en países latinoamericanos, donde la percepción de raza es diferente a Estados Unidos.

“En Estados Unidos hay una idea de raza que es muy en blanco y negro. El problema con eso es que muchos latinos son mestizos, y la realidad de la raza es mucho más compleja en los países latinoamericanos”, explicó Michelle González Maldonado, profesora del departamento de estudios religiosos de la Universidad de Miami. “Eso no quiere decir que no hay racismo, sí lo hay, pero es un tipo de jerarquía del color. Yo lo llamo una pigmentocracia”.

En Latinoamérica, estas percepciones se manifiestan en expresiones populares que denotan racismo al referirse a personas de orígenes africanos o indigenas. En algunos países se refieren al pelo crespo como “pelo malo”, y usan la palabra “indio” como sinónimo de “tonto”. También existen frases como “blanquear” o “mejorar la raza”. Además el racismo no solo se expresa según el color de piel, sino también las facciones negroides o indígenas, como el tamaño de la nariz o los labios, el color de los ojos, la estatura o la textura del cabello.

González, quien ha investigado sobre temas de razas en países latinoamericanos, e imparte cursos sobre la relación entre la raza y las religiones, dijo que la jerarquía de razas ha existido desde la colonización.

“Los españoles tenían unas 20 a 25 categorías para definir las razas de los tipos de gente con los que se encontraban”, dijo González. “Esta fluidez hace que en Latinoamérica también sea fácil esconder tu raza”.

El problema en Miami

Por ejemplo, González, de padres cubanos y que nació y creció en Miami, dijo que siempre se identificó como “blanca”, al igual que su familia. No fue hasta sus años universitarios, cuando estudiaba en Georgetown, Washington, D.C., que entendió que en EEUU los hispanos son categorizados como personas de color o “brown”.

“Tuve que irme de Miami para darme cuenta de que yo era una persona de color”, contó González. “En la universidad, compartiendo con otras comunidades, entonces me dicen todos, ‘No, los hispanos no son blancos, son gente de color’ ”.

De acuerdo con González, a diferencia de otras ciudades en Estados Unidos, la comunidad latinoamericana en Miami cuenta con más poder económico y político y esto contribuye a que la percepción del entramado social sea diferente que en el resto del país.

“En esta ciudad hay una historia bien compleja cuando se habla de racismo, y hemos tenido momentos de muchas tensiones entre la comunidad latina y la afroamericana”, dijo. “Y si le preguntas a la mayoría de los latinos y latinas en Miami ellos se van a identificar como blancos”.

Esto contribuye en parte a que los temas sobre raza y racismo se aborden de manera diferente en Miami que en el resto de EEUU.

“Esto no significa que un tipo de racismo sea mejor o peor, pero sí son percepciones diferentes”, dijo González. “En este país existe un miedo a hablar del tema y la gente se escuda detrás de la frase ‘yo no miro el color’ ”, agregó.

“Pero mi pregunta es: ¿Por qué no? Nuestra piel, nuestro cuerpo, nuestras facciones son parte de quienes somos. No es malo que lo veas, lo que importa es cómo lo ves”.

Hill, quien inmigró a Miami a los 14 años, dijo que discute temas raciales abiertamente porque es un asunto que afecta directamente a su comunidad y del que se debería hablar con más honestidad.

“Todavía yo llego a un lugar en Miami y una persona puede estar hablando en español y a mí me habla en inglés, porque se asume que yo no puedo hablar español por el color de mi piel”, dijo Hill, quien aborda estos temas en su programa radial D’Peoples Politics, los sábados a las 4 p.m. por WZAB 8.80 a. m.

“Inferir algo es peligroso, porque de esa forma puedes, por ejemplo, negar la oportunidad de empleo a una persona por el color de su piel, sin tomarte el tiempo de conocer sus cualidades. Y hay personas negras en Miami que se sienten discriminadas”, apuntó Hill.

Medios de prensa

Mientras tanto, el incidente de Univisión también despertó un debate sobre la diversidad en los medios de prensa en español, tanto en su personal en cámara como en la representación de las personas de color.

La Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ) aplaudió la decisión del canal de despedir al presentador Figueroa, pero al mismo tiempo el presidente de la organización cuestionó la falta de diversidad en los propios medios de comunicación.

El presidente de la NAHJ, Mekahlo Medina, dijo en un comunicado publicado en internet que los periodistas latinos “no deberían hacer caso omiso al descarado racismo que existe en nuestras comunidades o en las redacciones de noticias”.

Medina cuestionó: “¿Cuántos presentadores afrolatinos ven en los noticieros en español?”.

La organización se comprometió a analizar el tema en la próxima conferencia nacional y a realizar un estudio sobre la diversidad en los medios hispanos.

Hill opinó que aunque el incidente de Univisión es un ejemplo público de un comportamiento discriminatorio, no es el único caso. Dijo que no se debería utilizar al presentador Figueroa como un chivo expiatorio para dar cara a un problema que afecta a una comunidad completa.

“Todavía en este momento hay un tío diciendo algo negativo sobre el novio de su sobrina solo porque es negro, o un cliente diciendo algo racista sobre la persona que lo atiende en un negocio, porque es muy común. Así que deberíamos utilizar esto como una oportunidad de enseñanza y aprendizaje”, opinó el abogado.

“La diferencia es que las personas en los medios de comunicación tienen una mayor responsabilidad, porque sus palabras influyen en la opinión pública. Y si tenemos el poder de estar frente a una cámara con un micrófono, es mejor usarlo para decir algo positivo”, concluyó Hill.

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