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Homestead gana atractivo, poder y diversidad

Inmigrantes centroamericanos caminan por el área del downtown de Homestead.
Inmigrantes centroamericanos caminan por el área del downtown de Homestead. El Nuevo Herald

Al sur de Miami-Dade hay una pequeña ciudad cuya evolución ha sido tan espectacular como la forma en que la madre naturaleza la ha impactado. Pero a pesar de las vicisitudes y las pruebas del tiempo, Homestead no sólo ha ganado en atractivo y poder, sino también en diversidad, pues anglos e hispanos comparten un espacio que está surgiendo cada vez con más fuerza.

"El mayor reto que encara el municipio de Homestead del siglo XXI es el crecimiento urbano y poblacional. Una de nuestras misiones será proveer una infraestructura conveniente para acomodar el desarrollo y dar la bienvenida a los nuevos residentes, que son en gran número hispanos'', declaró Lynda Bell, la alcaldesa de la ciudad de 57,000 habitantes y la primera mujer en su historia que ocupa ese cargo público.

Saltando del pasado al futuro inmediato, los hispanos constituirán más del 66 por ciento de la población en la próxima década. Hace sólo siete años, superaban el 51 por ciento.

El nuevo rostro de la comunidad y sus cambiantes factores demográficos han dado luz verde a una serie de proyectos urbanísticos y viviendas costeables, como la que compró Luis Chacón para él y su familia.

"Es un zona tranquila y el lote resultó bastante grande, tanto como para sembrar mis aguacates sin causarle molestias a nadie'', comentó entre risas Chacón, un costarricense que hasta hace dos años vivía en Westchester y que decidió mudarse a Homestead por las mejores condiciones de vivienda y espacio que encontró.

Se estima que más de 7,000 casas han sido construidas durante los últimos tres años en Homestead y la cercana Florida City. En 1992, el huracán Andrew arrasó con las construcciones en el sur de Miami-Dade.

Otro latino que apostó por el cambio fue el cubanoamericano Javier Reyes. El comerciante, de 38 años y padre de dos hijas menores, adquirió en el 2006 una finca donde instaló su casa y un vivero donde exhibe flores ornamentales y plantas de estación para la venta.

"No lo cambiaría por nada. Homestead es una de las pocas áreas del sur de la Florida donde uno puede encontrar suficiente espacio. Tenemos una ciudad que está rodeada de naturaleza'', precisó Reyes.

El nuevo flujo de residentes ha servido de motor el surgimiento de un número ascendente de negocios familiares como Mexico Market, propiedad de la familia Carballo en Park Place, y megacadenas nacionales como Home Depot, Wal-Mart y Starbucks. También ha impulsado los planes de construcción de tiendas, restaurantes y almacenes en una extensión abierta de 114 acres en Homestead Park of Commerce.

Asimismo en los últimos años han sido habilitados, o están a la espera de licencias operativas, cientos de oficinas y pequeños comercios en lotes que suman alrededor de un millón de pies cuadrados de tierras, incluyendo otros 660,000 pies cuadrados entre espacios destinados a depósitos y almacenes. Por otra parte hay una iniciativa para ampliar los límites de Commerce Park y un proyecto para construir el Museo del Carro, vinculado al velódromo de Homestead-Miami.

"El desarrollo de la ciudad es promisorio'', afirmó Mary Finlan, la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del Gran Homestead/Florida City, una entidad que reúne a unos 700 asociados entre inversionistas, dueños de negocios, empresas y comerciantes.

"Hay excelentes perspectivas por donde quiera que se le mire'', aseguró Finlan.

La explosión comercial y la inyección de capitales que irrumpió en la escena a partir del 2002, abrió camino a la llegada de inversiones estratégicas como el Baptist Health/Homestead Hospital, el mayor generador de empleo en el sur de la Florida y el primer centro de atención de la salud edificado desde la década de 1970.

"Homestead ofrece la posibilidad de ser parte de una comunidad y un vecindario amigable para toda la familia que no se encuentra en el resto de la región'', sostuvo la concejal Wendy Lobos, una guatemalteca que llegó al país de niña y se hizo ciudadana americana a inicios del 2007.

"Tenemos una gran oportunidad de representar al pueblo como nunca antes'', afirmó la funcionaria, de 31 años.

"Somos una comunidad grande y pequeña a la vez'', acotó la concejal Nazy Sierra, una cubanoamericana de 41 años que ganó recientemente el escaño 5 en el panel municipal de Homestead para representar al distrito de Waterstone.

"Queremos mejorar lo que tenemos, pero deseamos mantener la esencia histórica de la zona. Homestead tiene un gran legado a cuestas'', sostuvo Sierra.

La ciudad tiene al menos 63 bienes culturales y construcciones de estilo mediterráneo que datan de los primeros albores del siglo XX. Este patrimonio cultural hizo que el downtown de Homestead fuera incluido hace unas semanas en el Registro Nacional de Sitios Históricos.

"Ha sido un gran esfuerzo de equipo'', argumentó Sofya Belair, la encargada de la conservación del centro. "El reconocimiento dará nuevas razones para llamar la atención de los turistas y validar nuestro cometido con el municipio'', apuntó Belair.

jcchavez@elnuevoherald.com

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