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Chávez obligado a frenar los cambios hacia el socialismo

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en una fotografía de archivo del 3 de diciembre de 2007, durante una conferencia de prensa en Caracas.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en una fotografía de archivo del 3 de diciembre de 2007, durante una conferencia de prensa en Caracas.

El presidente venezolano Hugo Chávez dijo el domingo que reducirá "la marcha'' de los cambios revolucionarios en su país, para concentrarse en solucionar problemas apremiantes como la inseguridad, el crimen y la corrupción.

"Estoy obligado a frenar la velocidad de la marcha," dijo Chávez el domingo en su programa dominical Aló Presidente, transmitido por el canal estatal.

Luego de ratificar los cambios en su gabinete instó a sus ministros a "aceptar una realidad'' y "poner sus pies en la tierra."

Así, con "total humildad'' pero tono fuerte, el mandatario reconoció de nuevo el rechazo de su propuesta de reforma constitucional el 2 de diciembre de 2007 y las posibles fallas de su equipo de campaña. Entre los cambios que proponía estaban la reelección indefinida y amplios poderes económicos del presidente.

Ahora Chávez pretende resolver problemas de antigua data que afectan a todos los venezolanos bajo el concepto revolucionario del "socialismo del siglo XXI'', pues harían tambalear al régimen.

"La inseguridad y la corrupción son males heredados, pero tenemos que irles poniendo freno y no permitir que sigan expandiéndose. De no ponerles nosotros freno, se constituyen en el más grande enemigo de nuestra revolución'', dijo Chávez.

En su programa Chávez enumeró los "cinco motores'' que planteó hace un año para consolidar la revolución bolivariana, y afirmó que el primero de ellos, la reforma constitucional, "se fundió'', según dio a conocer la agencia AFP.

"El primer motor se fundió; el segundo, la ley habilitante [poderes especiales para legislar] se puso en mínimo; el tercero [la educación] hay que repotenciarlo; el cuarto [una nueva división político-territorial] no pudo arrancar porque dependía de la reforma, ese motor está parado; y el quinto [Poder Popular] ha venido funcionando pero hay que revisarlo'', refirió.

Chávez pidió a su gabinete ministerial, recién remozado, "tomar nota de estas cosas'' y anunció que habrá una "reestructuración de la dinámica del gobierno'' para que sea eficiente.

De cara a las elecciones de gobernadores y alcaldes, previstas para octubre, el mandatario pidió reactivar una alianza de partidos y movimientos sociales que permitan al oficialismo retener e incluso ampliar sus espacios de poder.

De las 22 gobernaciones de Venezuela, actualmente sólo dos, Zulia y Nueva Esparta, están en manos de opositores. Además, otras dos, las de Sucre y Aragua, son gobernadas por disidentes del chavismo.

Chávez descartó que por ahora pretenda plantear nuevamente algunos de los contenidos de la reforma constitucional, y aseguró que cuando su revolución esté fortalecida habrá de todos modos que "evaluar muy bien'' el momento de relanzarla.

El mandatario descartó en concreto la idea de que la misma reforma sea presentada al Parlamento por iniciativa popular.

La reforma constitucional, que proponía la reelección presidencial continua, introducía diversas definiciones de propiedad, entre ellas la social, y planteaba una nueva división político territorial, fue rechazada por 50.7 por ciento de los votos.

Esta fue la primera derrota electoral de Chávez desde que fue electo presidente por primera vez en diciembre de 1998.

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