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Inmensa manifestación contra las FARC alrededor del mundo

En esta foto de archivo, una protesta contra la violencia de las FARC frente al  Consulado de Colombia en Miami.
En esta foto de archivo, una protesta contra la violencia de las FARC frente al Consulado de Colombia en Miami.

De Bogotá a Londres y desde Angola hasta Miami, millones de colombianos protagonizaron ayer 165 marchas simultáneas alrededor del mundo en lo que fue la mayor demostración histórica de repudio a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Auténticos ríos humanos colmaron las avenidas cardinales de 45 ciudades colombianas, que retumbaron durante dos horas al grito de: "No más FARC''.

Se calcula que en Bogotá marcharon por lo menos dos millones de personas, que originalmente fueron convocadas de manera espontánea por grupos de jóvenes a través de la internet.

En Miami los manifestantes, vestidos de blanco y portando en su mayoría banderas de Colombia, pero también de Cuba, Venezuela y Estados Unidos, colmaron casi toda la cuadra de la calle Aragón entre las avenidas Giralda y Ponce de León de Coral Gables, donde se encuentra la sede consular colombiana.

A mediodía, los manifestantes comenzaron a marchar por un corredor de tres cuadras habilitado por la ciudad de Coral Gables

"Este no es un acto político ni de apoyo al presidente [de Colombia, Alvaro] Uribe, sino un acto de apoyo al país, porque todos tenemos que luchar contra el terrorismo de las FARC'', dijo Dolcey Martínez, de 37 años, que está en Miami desde 1999 y cuenta con amigos que han sido víctimas de secuestros guerrilleros.

Karen Vergara, de 27 años, se vio obligada a huir de la amenaza de la violencia guerrillera en la localidad de Sincelejo, en la costa atlántica, y llegó a Miami el año pasado.

"En Colombia todos tienen alguna experiencia de secuestro, desplazamiento y dolor, y creo que con estas protestas estamos diciendo de manera contundente que los colombianos no queremos más guerra, no más FARC'', indicó Vergara.

La mayor de las manifestaciones se dio en Bogotá donde, de acuerdo con datos de la policía, más de dos millones de personas vestidas de blanco salieron a las calles con carteles y consignas en contra de la guerrilla.

"Nuestra voz de gratitud a todos los colombianos que hoy han expresado con dignidad y fortaleza el rechazo al secuestro y a los secuestradores'', dijo el presidente Uribe en la norteña ciudad de Valledupar, al dirigirse a los manifestantes.

"Todos quienes somos hoy responsables del gobierno entendemos que esta marcha también es una exigencia del pueblo colombiano a nosotros, para que aportemos todas nuestras energías, todos nuestros esfuerzos por la erradicación definitiva del secuestro'', agregó el mandatario.

Las oficinas públicas, los colegios y las universidades de la capital dieron el día libre para que las personas pudieran participar en la campaña ciudadana de rechazo a las FARC.

"No más secuestros. No más mentiras. No más muertes. No más FARC'', gritaban las multitudes por las calles del país.

"Las FARC tienden a hacerse las sordas y las ciegas. Yo no descarto que algunos líderes de las FARC alcancen a sopesar, a raíz de esta marcha, un cambio muy fuerte de su actitud'', afirmó Antanas Mockus, el pintoresco y popular ex alcalde de Bogotá, quien marchó vestido de negro.

Alrededor del mediodía, había tanta gente en algunas calles de Bogotá, que semejaban a un autobús lleno en el que nadie se puede mover.

"Quedaron callados esos sinvergÜenzas asesinos'' de las FARC, dijo a El Nuevo Herald Angela Bustamante, de 37 años, administradora de un almacén de ropa femenina del norte de Bogotá.

Las familias de los secuestrados en poder de las FARC no marcharon pero se concentraron en distintas iglesias. Aunque comparten el rechazo generalizado a la guerrilla, supusieron que la gran manifestación de ayer podría haber puesto en peligro la posibilidad de un acuerdo humanitario para intercambiar secuestrados por guerrilleros presos.

La concurrida jornada de protesta había sido criticada por algunos sectores políticos y de opinión ante la posibilidad de que fuera manipulada por el gobierno de Uribe, al que acusaron de emplear una política mano dura contra la guerrilla pero no contra los grupos paramilitares, cuyos jefes inclusive respaldaron oficialmente las marchas a pesar de ser responsables de cerca de 100,000 muertes en 10 años y de tener en su poder a unos 550 secuestrados.

De acuerdo con distintas fuentes, las FARC tienen entre 750 y 3,000 secuestrados que permanecen en cautiverio en las selvas del país.

Pero algunos de los críticos como el presidente del izquierdista Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria, participaron en la protesta al presentarse en la emblemática plaza de Bolívar, en el centro histórico de la capital, donde confluyeron todas las marchas que recorrieron la ciudad.

"En una sociedad pluralista cada uno puede manifestarse como le parezca más pertinente'', declaró Gaviria.

Clara Rojas, la ex candidata a la vicepresidencia que fue liberada el pasado 10 de enero al cabo de seis años de permanecer secuestrada por las FARC, declaró a los periodistas su esperanza de que los guerrilleros respondan al clamor de la población.

"Yo desde aquí espero que las FARC escuchen. Con el alma les pido que escuchen este mensaje que les manda Colombia'', afirmó.

Además de Miami, los organizadores reportaron marchas contra las FARC en ciudades como Caracas, Buenos Aires, Lima, Santiago de Chile, Quito, Guayaquil, Londres, París, Berlín, San José de Costa Rica, Pekín y Tel Aviv.

Las manifestaciones fuera de Colombia en su mayor parte fueron lideradas por las embajadas y los consulados.

En Estados Unidos hubo manifestaciones en 35 ciudades y las más concurridas transcurrieron en Miami, Nueva York y Washington.

En Miami, al son de la marcha, los manifestantes entonaron varias veces el himno de Colombia y corearon repetidamente la frase "Abajo Tirofijo''.

Las protestas contra las FARC también salpicaron al presidente venezolano Hugo Chávez, de acuerdo con varias pancartas desplegadas en la concentración.

"Los colombianos rechazamos el Farchavismo'', se leía en un cartelón. Otra llevaba la inscripción "Farc, Chávez y Terrorismo, es lo mismo''. Y otra más decía "Venezuela quiere paz; Chávez quiere guerra''.

Voces cubanas, venezolanas y nicaragüenses expresaron también su apoyo.

"Es un privilegio estar con el pueblo colombiano en esta lucha por el estado de derecho y contra las FARC'', manifestó el representante federal Lincoln Díaz Balart.

"En este momento todos somos colombianos'', dijo Silvia Iriondo, una activista de la organización MAR por Cuba.

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