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La salud y la economía son la prioridad de los votantes

El esposo de Dorothy Brower murió hace dos años. Ella tiene 79 y para poder pagar los $143 al mes que le cuestan sus medicinas trabaja en un McDonald's.

"¿Como voy a poder pagar las medicinas?"

LeRoy Munger, de 51 años y que tiene un servicio de renovación de viviendas en Indianapolis, simplemente no tiene seguro médico. Calcula que el año pasado ganó $12,000.

"No he tenido seguro médico en 20 años'', dice. "He tenido suerte''.

Si se viaja por Indiana, o por cualquier otro estado, y es fácil encontrar relatos similares de cuántos problemas le causa a la gente la falta de acceso a los servicios médicos y la importancia que cobra el tema de cara a las elecciones presidenciales. Cuando se pregunta a los votantes cuál es el tema nacional más importante, la mayoría menciona la economía, pero rápidamente después dicen que la atención médica.

Andrew Kohut, presidente del Centro Pew de Investigaciones, considera que el asunto irá adquiriendo más importancia a medida que se acercan las elecciones, dadas las grandes diferencias entre demócratas y republicanos sobre el asunto.

"La economía en general es la cuestión más importante'', dijo Kohut, "y hasta cierto punto los servicios médicos son un componente''.

El tema también ha afectado a los precandidatos demócratas y los senadores Hillary Clinton y Barack Obama le echan mano para mostrar que toman en cuenta las preocupaciones de los votantes.

Los planes de ambos son similares: exigir que las compañías privadas de seguros ofrezcan planes para todos, aunque Clinton exige que toda la población tenga cobertura y Obama no.

El senador republicano John McCain ofrece un plan que incluye exhortar a los estados a brindar cobertura médica a las personas de alto riesgo y ofrecer créditos fiscales a las familias para que puedan pagar seguros privados. Los planes de Clinton y Obama son más amplios y estarían supervisados por el gobierno.

Clinton tocó el tema la semana pasada mientras hacía campaña en Virginia Occidental, de cara a la próxima primaria el martes. Y su planteamiento en Shehperdstown el miércoles fue similar al de la semana pasada en un discurso de campaña en Indiana.

En Brownsburg, Indiana, la hija y la madre de Hillary Clinton estaban sentadas en un escenario improvisado, en cómodos butacones, mientras la candidata explicaba prudentemente que "necesitamos un seguro médico nacional para uno no se preocupe si pierde el empleo''.

Añadió que es una preocupación más en momentos en que los problemas se acumulan. "Cuando uno va al supermercado'', dijo Clinton, "cuando uno va a echar gasolina, quiere que haya un presidente que sepa por lo que uno pasa''.

Obama habla personalmente, señalando que su madre murió de cáncer de ovarios a los 53 años. La atención preventiva es crucial, le dijo el senador de Illinois a los trabajadores de la planta metalúrgica CMW en Indianapolis.

"Aquí no hay sistema de atención de la salud'', dijo. "Lo que hay es un sistema de solución de enfermedades''.

Los candidatos captan con facilidad la atención de los votantes. Como lo expresó John Windle, un técnico de correos de Indianapolis, lo de los seguros médicos "es una cuestión de gran importancia que afecta a todo el mundo''.

Pero convencer a un votante de que su plan puede aliviar su problema específico es algo más difícil.

Y como las soluciones son tan complejas en materia de costos, calidad de la atención y acceso, es difícil juzgar qué motiva a la gente a respaldar a uno u otro candidato.

Brower, que dice que hace de todo en su trabajo en el McDonald's, está a favor de Clinton. "Es mujer'', dice ella, ‘‘y sabe lo que yo estoy pasando''.

Debra Yockey, asistente de médico en St. Clairsville, Ohio, paga cientos de dólares al mes por su seguro médico. "Creo que el motivo por el que cuesta tanto es que las compañías en realidad no quieren que uno lo tenga'', dice.

Yockey dice que Clinton tiene el plan adecuado porque "hay que dárselo a todo el mundo, lo mismo que el Seguro Social. Eso ayudará a que bajen los costos''.

A Munger le gusta la idea de Obama porque no va a obligar a nadie a comprar cobertura. A Windle no sólo le gusta el plan de Obama, sino también su estilo. Si el llamado del senador a un cambio se convierte en mandato, Munger dice que "estoy seguro de que lo podrá lograr. El momento es apropiado, y la gente lo exige''.

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