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Sensor en la lengua ayuda a enfermos

El dispositivo es colocado en la lengua de un paciente.
El dispositivo es colocado en la lengua de un paciente. AP

La incansable lengua ya controla el gusto y el habla, ayuda a besar y a tragar, y además combate infecciones. Ahora los científicos esperan agregar una función más al bucal músculo y convertirlo en una plataforma de control computarizado.

Investigadores de Georgia Tech creen que un sistema magnético controlado por la lengua puede transformar la boca de los discapacitados en una computadora virtual, los dientes en un teclado y la lengua en un controlador general.

"Es posible controlar tu alrededor con sólo mover la lengua'', dijo Maysam Ghovanloo, profesor adjunto de Georgia Tech que dirige el equipo investigador.

El sistema, llamado Tongue Drive System, convierte la lengua en una especie de control que permite a los discapacitados manejar sus sillas de ruedas, aparatos electrodomésticos y computadoras. Al proyecto todavía le falta mucho --un usuario potencial lo calificó de ‘‘grotesco'', pero las primeras pruebas son alentadoras.

El proyecto es el primero que trata de controlar equipos electrónicos mediante movimientos faciales. Pero los defensores de los discapacitados tienen muchas esperanzas de que la lengua resulte el más efectivo.

"Esto pudiera ofrecer un número infinito de interruptores y opciones de comunicación'', dijo Mike Jones, vicepresidente de investigación y tecnología en el Centro Shepherd, un hospital de rehabilitación de Atlanta. "Es fácil y alguien pudiera aprender un lenguaje completamente diferente''.

Esto es un gran contraste con un puñado de métodos con que cuentan cientos de miles de estadounidenses paralizados del cuello para abajo.

La técnica de aspirar y soplar, que permite emitir órdenes a través de un tubo, es una de las más populares, pero sólo tiene una gama de cuatro órdenes.

Los sistemas de control que usan aparatos sofisticados para medir los movimientos del cuello y la cabeza también se usan mucho, pero pueden provocar cansancio y, en el caso de equipos como las computadoras, causan frustración.

Y aunque sistemas innovadores que se basan en el movimiento de los ojos son prometedores, resultan costosos, lentos y suceptibles de recibir señales encontradas.

Pero la lengua es flexible, sensible e incansable. Y como otros músculos faciales, sus funciones tienden a salvarse en accidentes que paralizan el resto del cuerpo, porque la lengua está directamente conectada al cerebro, no a la médula espinal.

La promesa de la lengua ha atraído desde hace mucho a los científicos. En los años 60, las investigaciones se concentraron en tratar de convertir la lengua en una especie de lente primitivo al colocarle electrodos al tejido. Estudios más recientes han logrado conectar una cámara que activa electrodos en la lengua en forma de un objeto, lo que ayuda a los ciegos a percibir imágenes.

newAbilities Systems Inc., de Palo Alto, California, ha diseñado un teclado miniatura que se coloca en el cielo de la boca para controlar aparatos electrónicos.

Sin embargo, la labor de Ghovanloo se centra en crear un teclado virtual en vez de físico, algo que logra con un imán de de unos 3 milímetros de ancho colocado debajo de la punta de la lengua.

Varios sensores ubicados en los cachetes envían señales a un recibidor que se coloca en la cabeza, que entonces un programa informático procesa y convierte en órdenes a una silla de ruedas u otros equipos.

Después de activar el sistema, los usuarios establecen seis órdenes: izquierda, derecha, adelante, atrás, un clic y doble clic. Un estudiante que probó el sistema se paseó con toda exactitud en una silla de ruedas por el laboratorio.

Es una muestra asombrosa y Ghovanloo dijo que espera que un día pueda agregar docenas de órdenes que conviertan los dientes en teclas y los cachetes en consolas. Por ejemplo, "izquierda arriba para encender las luces, derecha abajo para apagar el televisor'', dijo.

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