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Tema de espías marca diálogo entre Cuba y EEUU

Ricardo Alarcón, jefe del parlamento cubano
Ricardo Alarcón, jefe del parlamento cubano AP

La liberación de cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos cuyos expedientes fueron desechados esta semana por la Corte Suprema a pedido del Ejecutivo se convirtió para la isla en el tema más importante en una agenda binacional, aseguró el líder parlamentario, Ricardo Alarcón.

Hay que "recordarle al presidente (Barack) Obama todos los días que él tiene la facultad de ponerle fin a esta tragedia...con una firmita en un documento y que tiene la obligación moral de hacerlo", comentó Alarcón durante una entrevista exclusiva con AP en la sede del legislativo.

"En América Latina hay una preocupación por la actividad terrorista" contra la isla y si Obama "quiere dar pasos realmente para mejorar las relaciones con Cuba tiene que poner en libertad a los cinco", agregó el presidente de la Asamblea del Poder Popular.

Según La Habana, la verdadera "misión" que tenían estos hombres era infiltrarse entre los grupos de exiliados, especialmente los más radicales, para evitar atentados como la colocación de bombas en hoteles de esta capital en los 90 y cuya autoría intelectual se atribuye al connotado anticastristas Luis Posada Carriles, un ex agente de la CIA, actualmente residente en La Florida y con pedido de extradición por parte de Venezuela.

Alarcón, uno de los más influyentes asesores en materia de Estados Unidos del gobierno cubano, es la cabeza visible de una campaña internacional por la liberación de "los cinco" como se los conoce popularmente.

Ramón Labañino, Fernando González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y René González -sin parentesco con Fernando- fueron sentenciados en 1999 en Miami a penas que incluyen hasta de cadena perpetua por delitos relacionados con espionaje.

Hernández fue sancionado, además, por asociación para cometer homicidio por la muerte de cuatro pilotos, miembros de la organización Hermanos al Rescate, con sede en Miami derribados por cazas cubanos en 1996. La Habana sostuvo que los aviones violaron su espacio aéreo por esparcir panfletos anticastristas.

El año pasado, la Corte de Apelaciones de Atlanta dictaminó que deben revisarse aquellas sentencias -excepto la de René González (15 años) y la de Hernández (dos cadenas perpetuas)-, pues consideró que habían sido desproporcionadas y excesivas pues no se demostró que hubiera espionaje -sólo eran agentes no inscriptos- o peligro para la seguridad estadounidense.

No conforme con esto, la defensa de los hombres llevó el caso a la Corte Suprema que este lunes desestimó reevaluarlo por solicitud del gobierno.

"Es una señal pésima que envía el Tribunal Supremo y correspondía exactamente con lo que le pidió el gobierno en mayo. Objetivamente hablando es un respaldo a la política terrorista contra Cuba", expresó Alarcón para quien en este caso no funcionó la división de poderes entre el Poder Ejecutivo y el Judicial, de la que se jacta Estados Unidos.

"Cualquier lista que se quiera hacer (de temas prioritarios entre Washington y La Habana) eso (la liberación de los cinco) está en el máximo", manifestó Alarcón. "No podemos tolerar que haya una nueva política en Estados Unidos" con Obama y que se "mantenga la...convivencia con el terrorismo" contra Cuba, argumentó.

En declaraciones formuladas en los últimos meses, ambos gobiernos expresaron su deseo de dialogar y mejorar sus nexos, pero no parecen ponerse de acuerdo sobre la agenda.

Documentos desclasificados e investigaciones independientes indicaron que Washington estimuló todo tipo de acciones -incluso violentas- a lo largo de cinco décadas para tratar de presionar un cambio en el sistema comunista de Cuba. A mediados de los 60 se rompieron relaciones y Estados Unidos impuso, además, un férreo embargo contra la isla.

Alarcón indicó que de todas maneras continuará la vía legal para sacar a "los cinco" tal como lo ordenó la Corte de Atlanta (una revisión de las sentencias) y se mantendrá la campaña internacional.

Además, ironizó sobre la "coincidencia" de que la resolución de la Corte Suprema se diera a conocer en medio de un escándalo por la detención de una pareja de ex funcionarios retirados a los cuales se acusó de haber trabajado como supuestos informantes para Cuba, un suceso al que calificó de "ridículo" y "mala" novela de espionaje.

Pese a todo se continuará con los trabajos para retomar "muy pronto" las rondas negociadoras -suspendidas por la administración del ex presidente George Bush- entre Cuba y Estados Unidos, manifestó Alarcón, quien además indicó que ambas partes pueden también analizar la cooperación en materias como el combate al narcotráfico o ante desastres naturales.

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