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Acusan a ex jefe de la DEA en Miami

El ex director de la DEA en Miami, Thomas Raffanello, en su oficina previo a su retiro, en esta fotografía del 2004.
El ex director de la DEA en Miami, Thomas Raffanello, en su oficina previo a su retiro, en esta fotografía del 2004. Ronna Gradus/for The Miami Herald

El ex jefe de la oficina de Miami de la Dirección de Lucha contra las Drogas (DEA) que dirigió los casos de la agencia contra el dictador panameño Manuel Noriega y el jefe del Cartel de Medellín Fabio Ochoa, fue encausado el jueves por un jurado federal de instrucción por haber ordenado la destrucción de expedientes pertenecientes al banquero en desgracia Allen Stanford.

Tom Raffanello, que se fue de la DEA hace cinco años para convertirse en el jefe local de seguridad de Stanford, está acusado de destruir miles de documentos pocos días después de que agentes del gobierno cerraran el imperio bancario por un masivo caso de fraude.

Los fiscales dicen que los expedientes --incluyendo expedientes secretos sobre los antecedentes de empleados y potenciales inversores-- fueron sacados del búnker de seguridad de la firma en Fort Lauderdale después de que un juez federal ordenó que no se destruyera ningún documento de la empresa.

El ex jefe de la DEA, de 61 años, dijo estar listo para entregarse a los agentes federales por cargos de confabulación, obstrucción de la justicia y destrucción de expedientes en una investigación federal.

"Nadie lo siente más que yo, haber llegado a esto tras 32½ años trabajando para el gobierno'', le dijo al Miami Herald. "Pero estoy preparado para luchar. Todavía creo en el sistema''.

El antiguo y condecorado agente es el último acusado en la investigación penal sobre la red bancaria de Stanford, que se derrumbó este año cuando agentes federales cerraron docenas de sus oficinas en todo el país.

Los fiscales dicen que Stanford y sus principales lugartenientes realizaron un espectacular esquema Ponzi de $7,000 millones, canalizando la mayor parte del dinero hacia fallidas empresas de negocios y para sostener el extravagante estilo de vida de Stanford. En los últimos cinco años, Raffanello --que no está acusado en el esquema Ponzi-- trabajó en el equipo de seguridad de Stanford, inicialmente como supervisor de la incipiente aerolínea caribeña de la empresa y luego a cargo de la fuerza de seguridad en el 2006.

Durante esos años, Raffanello trató con una serie de crisis en torno al banquero, incluyendo problemas con empleados disgustados y choques con furiosos inversionistas, dijeron Raffanello y otros empleados de Stanford.

Aunque el ex jefe de la DEA dijo haber viajado por todo el mundo en los jets privados de Stanford, su base era un búnker al borde del Aeropuerto Internacional Fort Lauderdale-Hollywood.

Poco después de que el gobierno asumió las operaciones bancarias de Stanford el 17 de febrero, agentes federales confiscaron miles de documentos de las oficinas de la empresa de todo el país para tratar de recuperar el dinero invertido en la firma.

Fue durante esa ofensiva que los fiscales dicen que Rafffanello y otros empleados estuvieron destruyendo documentos, una medida que provocó una investigación independiente del FBI.

Los problemas surgieron el 23 de febrero --seis días después de que un tribunal ordenó que se dejaran intactos todos los documentos-- cuando Raffanello le dijo a un empleado que llamara a una compañía dedicada a la destrucción de documentos, dice la causa.

Agentes del FBI entrevistaron a Raffanello por varias horas en junio, reuniendo la información que llevó al encausamiento del jueves.

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