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Emergen los detalles del ataque en base militar

Foto de mayor del ejército Nidal Malik Hasan, un siquiatra que presuntamente atacó el jueves 5 de noviembre del 2009 a otros soldados en la base texana de Fort Hood, dijeron las autoridades, donde mató a 13 personas e hirió por lo menos a 31. Universidad de los Servicios Uniformados de las Ciencias de la Salud.
Foto de mayor del ejército Nidal Malik Hasan, un siquiatra que presuntamente atacó el jueves 5 de noviembre del 2009 a otros soldados en la base texana de Fort Hood, dijeron las autoridades, donde mató a 13 personas e hirió por lo menos a 31. Universidad de los Servicios Uniformados de las Ciencias de la Salud.

Como si se fuera a la guerra, el mayor Nidal Malik Hasan limpió su apartamento, regaló alimentos congelados a un vecino y llamó a otro para darle las gracias por su amistad, cortesías habituales de los soldados que parten al frente. En su lugar, afirman las autoridades, emprendió una masacre que dejó 13 muertos Los investigadores registraron el viernes su computadora, la casa y hasta la basura, en un esfuerzo por determinar los motivos de los actos de Hasan, que está en coma tras haber recibido cuatro balazos.

Autoridades del hospital dijeron que algunas de los heridos están en situación grave y posiblemente no sobrevivan.

El siquiatra de 39 años resultó tener muchas contradicciones: un hombre cortés extremadamente descontento, un siquiatra que necesita tratamiento siquiátrico, un profesional dedicado a curar que mató a los mismos soldados que había jurado ayudar.

Sus familiares dijeron que se sentía asediado por ser musulmán pero que no era un extremista. Otros no están tan seguros. Un compañero de clase dijo que una ocasión había dicho que la guerra contra el terrorismo era una guerra contra el islam.

Los investigadores tratan ahora de comprender cómo y por qué Hasan mató a tiros a sus compañeros de armas en el peor caso de violencia en una base militar en Estados Unidos. La masacre ocurrió en un centro donde unos 300 soldados desarmados hacían fila para vacunarse y someterse a exámenes de la vista.

Los soldados reportaron que había gritado "Allah Akbar'' --‘‘Alá es grande'', en árabe-- antes de abrir fuego el jueves, indicó el teniente general Robert Cone, jefe de la base militar. Añadió que los oficiales no habían confirmado que lo hubiera dicho.

En una declaración el viernes, la familia de Hasan aseguró que lo ocurrido es deplorable y no reflejaba la forma en que lo habían criado.

"Nuestra familia está llena de dolor por las víctimas y las familias en la tragedia de ayer'', declaró Nadar Hasan, un primo que vive el norte de Virginia. "Nos duele lo que ha pasado y no hay ninguna justificación para lo que sucedió. Todos nos preguntamos qué pasó y la respuesta es simplemente que no sabemos''.

Los heridos están en varios hospitales del centro de Texas. W. Roy Smythe, jefe de Cirugía en el Scott and White Memorial Hospital, declaró que varios pacientes todavía estaban "en un riesgo significativo'' de perder la vidas. Autoridades militares informaron a los legisladores en Washington que había 38 heridos, ocho más de los reportados anteriormente.

Los muertos incluyen una mujer embarazada que se preparaba para regresar a su casa, un hombre que había dejado una empresa de muebles para alistarse en el Ejército hace un año, un recién casado que había servido en Irak y una mujer que prometió combatir a Osama bin Laden tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.

El jefe del Estado Mayor del Ejército, George Casey, afirmó que solicitó a todas las bases evaluar la seguridad. Agregó que le preocupaba una reacción negativa contra los miles de soldados musulmanes que cumplen debidamente su servicio en las fuerzas armadas.

Hasan iba ser enviado a Afganistán para ayudar a los soldados con el estrés del combate, una tarea que ya había realizado con los que regresaban a Estados Unidos, informó el Ejército. La coronela Cathy Abott, portavoz del Ejército, aseguró que no estaba segura de si Hasan sería enviado al frente, pero estaba en la etapa preparatoria, que puede demorar meses.

En todo caso, el mayor se estaba despidiendo y regalando pertenencias a sus vecinos.

José Padilla, el dueño del complejo de apartamentos donde vivía Hasan, señaló que Hasan le había dicho hace dos semanas que se iba a mudar esta semana.

Anteriormente esta misma semana, Hasan le preguntó a Padilla cuál era su lengua materna. Cuando Padilla le dijo que era el español, Hasan inmediatamente fue a su apartamento para traerle un Corán en ese idioma. Padilla dijo que Hasan se había negado a reclamar su depósito y el alquiler del último mes, y le dejó $400 para alguien que los necesitara.

"No puedo comprender que el enemigo estuviera entre nosotros'', comentó Padilla, con la voz quebrada por la emoción. "Me siento un poco culpable de haber dado albergue a quien causó tanta destrucción''.

Jacqueline Harris, de 44 años, quien vive con su novio Willie Bell en el apartamento contiguo al de Hasan, relató que los había llamado a las 5 a.m. y les dejó un mensaje.

"Sólo quería darle las gracias a Willie por ser un buen amigo'', indicó Harris. ‘‘Eso era todo. Pensamos que era un mensaje agradable''.

Bell dijo que Hasan se había despedido diciendo "ha sido agradable haberte conocido, viejo amigo. Te voy a extrañar''.

Según un reporte de la policía de Killeen en agosto, un empleado del Ejército fue acusado de arañarle el carro a Hasan, causando $1,000 en daños. El gerente de apartamentos John Thompson afirmó que el acusado era un soldado que había regresado de Irak, que objetaba la fe de Hasan y que había arrancado una calcomanía del carro del mayor que decía "Alá es Amor''.

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