Ciencia

¿Has usado 23andMe o Ancestry para armar tu árbol genealógico? La policía puede obtener tu ADN

Si eres es uno de los que ha usado herramientas como 23andMe.com o Ancestry.com y enviado por correo una muestra de saliva para construir tu árbol genealógico o saber si tienes ascendencia de otros países o continentes, debes tener algo claro: la muestra y los resultados no son solo tuyos.

Esto quiere decir que la policía o cualquier entidad gubernamental u oficial puede pedir tu ADN para establecer tu identidad e, incluso, involucrarte en una investigación penal, crediticia o de robo de identidad.

Pero el alcance va más allá: si no fuiste tú, sino uno de tus familiares quien envió la muestra a una de estas compañías, las autoridades pueden solicitar esta información genética para hacer un “emparejamiento familiar”.

Aunque la noticia parece nueva y puede que sorprenda a muchos, esta advertencia está incluida en las políticas de privacidad ambas compañías.

Ancestry, por ejemplo, asegura en su página de internet que no compartirá la información genética de sus usuarios con la policía o autoridades oficiales, “a menos que se vea obligada por un proceso legal válido”.

Solo en el 2016 la compañía recibió “numerosas” solicitudes de las autoridades de revelar el ADN de sus usuarios, pero solo nueve se ajustaban al cumplimiento de la ley, según la compañía.

De estas nueve peticiones, Ancestry compartió con los organismos oficiales la información de ocho de ellas, todas relacionadas con el uso indebido de tarjetas de crédito y el robo de identidad, según su Informe de Transparencia.

Las autoridades pueden pedir la información de cualquier usuario de una forma muy simple. Basta con enviar una solicitud por correo electrónico de una institución oficial (.gov) a Lawenforcement-Request@ancestry.com con el asunto “Emergency Disclosure Request” (Solicitud de Divulgación de Emergencia).

“El correo debe especificar la identidad de la persona que está en peligro de muerte o lesión física grave; la naturaleza de la emergencia (por ejemplo, informe de suicidio o amenaza de bomba), los datos de la persona cuya información se desea obtener (en caso de tenerla) y la información de por qué esa información es clave para prevenir una emergencia”, explica la compañía.

Ancestry añade que para cada solicitud se tomará una decisión según su “exclusivo criterio” y que no notificará a la persona “si hacerlo resulta contraproducente o si no están autorizados legalmente de hacerlo”.

Que la compañía comparta la información de tu ADN es posible porque esta guarda la información genética de sus usuarios, a menos de que cada uno solicite destruirla y eliminarla de su base de datos: “En cualquier momento puede solicitar que borremos sus datos y destruyamos su muestra física (de saliva) y lo haremos”.

Mientras tanto, esta información “es guardada por nosotros o por terceros con quienes contratamos a nuestro nombre hasta que las circunstancias nos obliguen a destruir la muestra o hasta que ya no sea adecuada”.

El caso en 23andMe es similar.

La compañía aclara en su página de internet que “bajo ciertas circunstancias, la información puede estar sujeta a divulgación con una citación, orden judicial u otra solicitud oficial, o en coordinación con las autoridades oficiales”.

Hasta septiembre del 2017 había recibido cinco solicitudes para revelar la información de usuarios en Estados Unidos, pero 23andMe asegura que en ninguno de los casos fue compartida con las autoridades.

La compañía, al igual que su competencia, dice que notifica a las personas de que están pidiendo su ADN, “a menos que la solicitud legal lo prohíba”.

Ancestry cobra $99 por búsqueda de registros ancestrales en EEUU y $149 en todo el mundo. Por su parte, 23andMe, $49 por el árbol genealógico y $199 por uno más completo en el que incluye información genética con el origen de enfermedades.

Siga a Catalina Ruiz Parra en Twitter: @catalinaruiz.

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