Curiosidades

Viagra cambió métodos contra la impotencia

KARIN ZEITVOGEL / AFP

Cuando se cumplen diez años de su aparición en el mercado estadounidense, la Viagra revolucionó el tratamiento de la impotencia masculina proponiendo a los hombres un simple medicamento cuya facilidad de uso también seduce a jóvenes que no necesariamente lo necesitan.

Desarrollado casi por equivocación por los laboratorios Pfizer, el Viagra fue aprobado por la agencia estadounidense de medicamentos (FDA) el 27 de marzo de 1998.

''Al principio probábamos el sildenafil, principio activo del Viagra, como medicamento cardiovascular y por su capacidad de reducir la presión arterial'', explica el doctor Brian Klee, director médico de Pfizer.

''Pero la gente no quería devolver los medicamentos (sobrantes) porque uno de los efectos secundarios era tener erecciones más fuertes y más duraderas'', añade Klee.

Cuando se cumplen diez años de su salida al mercado, el fármaco fue utilizado por 35 millones de hombres en todo el mundo.

La pastillita de color azul, que tiene hoy rivales como Cialis o Levitra, destapó así el tabú de la impotencia masculina y permitió tratarla más fácilmente.

A medida que se corría la voz sobre la posibilidad de tratar problemas de erección, las consultas de los urólogos se fueron llenando. Antes del Viagra los posibles tratamientos consistían en una operación quirúrgica para implantar una prótesis en el pene, la inyección de una sustancia también en el pene o el uso de supositorios.

''El Viagra trajo a mucha gente a las consultas debido a la facilidad del tratamiento'', destaca el doctor Irwin Shuman, un urólogo de Washington con cuarenta años de experiencia.

También permitió traspasar los problemas de erección del ámbito psicológico al de los trastornos físicos. ''Hemos comprendido durante los últimos diez años que los trastornos de erección eran una enfermedad vascular'', resume Brian Klee.

En el pasado, los hombres con disfunciones eréctiles debían pasar todo tipo de pruebas. Los que no tenían de cinco a seis erecciones por noche eran clasificados como problema físico, y los que tenían erecciones nocturnas se reenviaban a un tratamiento psicológico.

''Hoy la tendencia es no preocuparse en saber si (la disfunción) viene de lo emocional o de lo físico: se utilizan píldoras y el paciente está contento'', añade Klee.

El doctor Abraham Morgentaler, autor del libro El mito Viagra y profesor asociado de Urología en la escuela de medicina de Harvard, destaca sin embargo que este tratamiento no conviene a todos los pacientes.

''Mucha gente tomó Viagra por su felicidad personal, pensando que una buena erección resolvería sus problemas relacionales'' y quedaron decepcionados, declaró el doctor a la AFP.

Además, el fármaco funciona mejor con el estómago ligero y tarda unos 30 minutos en hacer efecto, por lo que implica una cierta actitud del individuo.

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