Curiosidades

Iban a cazar rinocerontes, pero feroces leones los despedazaron primero y se aferraron a sus restos

Una manada de leones en Sudáfrica tras devorarse a una cebra.
Una manada de leones en Sudáfrica tras devorarse a una cebra. Archivo / Miami Herald

De cazadores a cazados. Ese fue el trágico destino de unos cazadores ilegales en una reserva africana que querían hacer fortuna con el tráfico de cuernos de rinocerontes en peligro de extinción.

Pero la ambición solo los llevó a la muerte segura, una de las muertes más dolorosas: ser despedazados como animales por una manada de fieras.

El suceso se registró en la reserva natural de Sibuya, en el sureste de Sudáfrica, donde los cazadores ingresaron ilegalmente con rifles, silenciadores y hachas para sacrificar a los rinocerontes y arrancarles sus cuernos, informaron las autoridades.


Sin embargo, los intrusos no se percataron que esa reserva era también el hábitat de leones, que los despedazaron mientras aguardaban por avistar a los rinocerontes.

Nick Fox, propietario del espacio natural, describió el incidente en Facebook, luego de que guardaparques descubrieran el martes los restos humanos de dos o tres individuos cerca del lugar donde se movía una manada de estos carnívoros.

"Ellos se encontraron con una manada de leones, que era muy grande, así que no tuvieron mucho tiempo para escapar", declaró el dueño de la reserva en la red social. "No sabemos con exactitud cuántos cazadores eran porque no quedaron muchos restos de ellos".


Con unos 20,000 ejemplares, Sudáfrica concentra más del 80 por ciento de la población mundial de rinocerontes, cuyo número ha sido asolado por la caza para sustraerle los cuernos, a los que se atribuyen propiedades curativas y afrodisiacas en China y Vietnam.


“Aunque estamos tristes por cualquier pérdida de vidas humanas, los cazadores furtivos vinieron aquí a matar a nuestros animales", dijo Fox en declaraciones recogidas por la prensa local. "Este desenlace envía un mensaje muy claro a todos los cazadores furtivos”.

El vocero de la Policía local, Mali Govender, informó que los restos de los cazadores fueron recolectados y enviados a especialistas forenses. Para poder recuperarlos, primero tuvieron que tranquilizar a los leones, que no se despegaban de su presa.


El Zoológico de San Diego hizo una demostración en contra de la caza furtiva de animales y el tráfico de vida silvestre quemando cuernos de rinoceronte ilegales valorados en más de $1 millón de dólares.

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