Estados Unidos

Marchan por derechos de inmigrantes en Denver

Miles de personas hicieron oír su voz el  jueves 28 de agosto en Denver (Colorado, oeste), al margen de la Convención Demócrata, para  exigir al candidato Barack Obama que cumpla su promesa de regularizar a millones de indocumentados, si gana las elecciones 
presidenciales de  noviembre.
Miles de personas hicieron oír su voz el jueves 28 de agosto en Denver (Colorado, oeste), al margen de la Convención Demócrata, para exigir al candidato Barack Obama que cumpla su promesa de regularizar a millones de indocumentados, si gana las elecciones presidenciales de noviembre. AP

Miles de personas hicieron oír su voz el jueves en Denver (Colorado, oeste), al margen de la Convención Demócrata, para exigir al candidato Barack Obama que cumpla su promesa de regularizar a millones de indocumentados, si gana las elecciones presidenciales de noviembre.

"Estamos aquí para gritarle a Obama que necesitamos documentos en regla para que nuestros hijos puedan ir a la escuela sin miedo a las redadas'', declara a la AFP, Luisa Bolaños, una ciudadana estadounidense, que viajó desde Pueblo, otra ciudad de Colorado, para manifestar al margen de la convención.

En momentos en que Obama busca el apoyo de los hispanos para derrotar a su rival republicano John McCain en las elecciones, los manifestantes marcharon por las calles de Denver, bajo estrecha vigilancia policial, al grito de "Somos todos americanos''.

"Queremos recordar a Obama que cumpla lo que ha dicho'', afirma Patricia Lechuga, que desfila junto a su marido Armando Díaz y su bebé, en alusión a la promesa del candidato demócrata de regularizar a los estimados 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, si llega a la Casa Blanca.

La concentración de Denver recordó las marchas de inmigrantes de dos años atrás, cuando cientos de miles de personas, entre ellas el propio Obama, salieron a las calles de las ciudades de todo el país para exigir la regularización de los indocumentados.

Desde entonces, dos proyectos de reforma migratoria quedaron bloqueados en el Congreso por el sector más radical de los republicanos. Tras la decepción, Patricia y Armando creen que Obama sí va a reformar las leyes de inmigración, e incluso abrir el camino de la ciudadanía a los regularizados, como también prometió.

"Sí, confiamos en él'', dicen, sin disimular su malestar con los republicanos por la campaña que lanzaron en los últimos años contra la inmigración y la consiguiente multiplicación de las redadas y las deportaciones. "Han separado a muchas familias'', deploran.

Cristina se muestra mucho más cauta, a pesar de llevar una camiseta de Obama. Prefiere no revelar su apellido por miedo precisamente a los servicios de inmigración y sus redadas, que contribuyeron a poner fin a aquellas marchas multitudinarias, que tuvieron lugar de marzo al 1 de mayo de 2006.

"Ojalá así sea'', dijo esta mexicana de 26 años, que espera no sufrir otra decepción como en los dos últimos años.

A dos pasos, Luis Naun, de 36 años, confiesa que el movimiento inmigrante perdió fuerza por ‘‘el miedo a salir a protestar''. "Las redadas deben de pararse y queremos una reforma migratoria justa'', añadió, en medio de pancartas con lemas como "Aquí estamos y no nos vamos. Y si nos echan, nos regresamos''.

Entre los manifestantes, nadie confía en McCain, a pesar de que apoyó los dos proyectos de reforma migratoria. El presidente George W. "Bush estuvo ocho años en la Casa Blanca y no pudo conseguirlo. Estamos decepcionados con los republicanos'', confesaron Patricia y Armando, que votarán por Obama en noviembre.

Luisa Bolaños es todavía más tajante. "Obama se identifica con nosotros, con la gente trabajadora'', explica. "En cambio, McCain es otro Bush. Tal como está la economía de este país, si los tenemos cuatro años más, vamos a quedar pidiendo limosna a México'', ironizó.

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