Estados Unidos

Bajo dos fuegos el plan de McCain

BARACK OBAMA saluda a partidarios durante un mitin en Ault Park en Cincinnati, Ohio. Obama la 
emprendió el jueves contra el propuesto plan de rescate hipotecario de su rival John McCain.
BARACK OBAMA saluda a partidarios durante un mitin en Ault Park en Cincinnati, Ohio. Obama la emprendió el jueves contra el propuesto plan de rescate hipotecario de su rival John McCain. AFP/Getty Images

El demócrata Barack Obama se burló el jueves del plan de su rival republicano John McCain de comprar hipotecas incobrables, al considerar que ello recompensaría la mala conducta de los prestamistas y despojaría de miles de millones de dólares a los contribuyentes.

En un discurso al comienzo de una gira de dos días en autobús por el estado clave de Ohio, Obama dijo que el plan de McCain obligará al gobierno a absorber el costo total de renegociar hipotecas a fin de evitar que los deudores pierdan sus hogares. Y de esa manera, permitirá a los prestamistas librarse de ser llevados a juicio por sus prácticas ilegales.

El candidato republicano recibió el jueves críticas de defensores del libre mercado de su propio partido por su propuesta para resolver la crisis hipotecaria.

"McCain propone que el Departamento del Tesoro se convierta en banco hipotecario'', afirmó en su blog la columnista ultraconservadora Michelle Malkin, quien sostiene que EEUU está al borde del ‘‘socialismo''.

McCain planteó su propuesta durante el debate del martes en la noche, en un intento por recuperar impulso en la campaña. Encuestas estatales y nacionales indican que Obama ha comenzado a obtener una amplia ventaja frente a McCain, a medida que los votantes muestran gran preocupación por la crisis financiera.

McCain propuso que el gobierno gaste unos $300,000 millones para readquirir hipotecas incobrables y renegociarlas a una tasa de interés más baja para impedir sus ejecuciones.

"El barco ya escorado del libremercadismo republicano crujió, se volcó e inició su larga caída al fondo del mar político'', comentó la columnista Nina Easton, de la revista Fortune.

"McCain nos dijo que quiere que el Gobierno nacionalice buena parte del sector hipotecario mediante la adquisición de hipotecas en riesgo y la renegociación de términos más asequibles'', agregó.

Un día después de su sorpresiva propuesta en el debate, McCain divulgó una versión corregida que enojó aún más a los conservadores, de cuya concurrencia a votar el 4 de noviembre depende buena parte de la suerte del senador de Arizona.

La propuesta original estipulaba que los bancos y prestamistas que se acogieran al programa ‘‘deberán reconocer las pérdidas que ya sufrieron'', de modo que el Gobierno adquiriría las hipotecas a precio de descuento como resultado de la caída del valor de los títulos.

En la segunda versión, esa frase desapareció, lo cual implica que el Gobierno pagaría por las hipotecas el título nominal, sin tomar en cuenta la caída del valor real.

Por su parte, Obama dijo a miles de personas en un estadio de béisbol de Dayton que el plan de McCain "garantizará que los contribuyentes norteamericanos pierdan, al entregar $300,000 millones para financiar el tipo de codicia e irresponsabilidad en Wall Street que nos llevó a este desorden''.

Parte del alza de Obama en las encuestas se basa en su capacidad de superar a McCain en los avisos por televisión. Eso le ha permitido llegar hacia los votantes indecisos, un sector crucial en esta elección.

Sólo el lunes, Obama gastó $3.3 millones en ese rubro. A ese ritmo, el demócrata habrá gastado más de $90 millones en anuncios hasta los comicios del 4 de noviembre, más que todo el dinero que MaCain tiene para gastar en toda su campaña.

Obama lleva ventaja en estados clave y, en la más reciente encuesta Gallup difundida el miércoles, expandía esa diferencia sobre McCain a 11 puntos, la mayor desde que la organización empezó a consultar la opinión pública sobre la puja entre los dos candidatos.

McCain gastó el lunes $900,000 en avisos, y el Comité Nacional Republicano aportó $700,000.

Las cifras son enormes, pero la disparidad entre Obama y los republicanos es tan grande que le ha permitido al candidato presidencial demócrata gastar en más estados que McCain, aparecer con mayor frecuencia en mercados clave, y diversificar su mensaje para agregar a los ataques a McCain su propia promoción personal.

Ambos candidatos han aprovechado la preocupación de los votantes sobre su rival a medida que se acercan las elecciones. McCain es percibido débil en el manejo de la economía, y Obama ha seguido una línea de ataques contra el veterano senador después que éste dijo que los fundamentos de la economía nacional eran sólidos.

Por su parte McCain, después de eludir los ataques a la personalidad del rival durante el debate de esta semana, buscaba el miércoles sembrar dudas sobre los antecedentes y carácter de Obama. Y el demócrata acusó a la campaña de McCain de tratar de asestar golpes bajos.

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