Estados Unidos

Preocupa declive del poderío nuclear de EEUU

EL DEBATE sobre el poderío nuclear de Washington cobra fuerza en el Pentágono. Un soldado estadounidense participa en maniobras militares en Corea del Sur en respuesta a las amenazas nucleares de Corea del Norte.
EL DEBATE sobre el poderío nuclear de Washington cobra fuerza en el Pentágono. Un soldado estadounidense participa en maniobras militares en Corea del Sur en respuesta a las amenazas nucleares de Corea del Norte. AFP/Getty Images

El poderoso arsenal de armas nucleares de Estados Unidos, engendrado por la Segunda Guerra Mundial y alimentado por la Guerra Fría está declinando en poder y propósito, así como la capacidad de los cuerpos militares de manejar esas poderosas armas. Al mismo tiempo, los esfuerzos mundiales por contener la proliferación nuclear parecen ser ineficaces.

El secretario de Defensa, Robert Gates, desea que el próximo Presidente piense en lo que significan la madurez y el declive de la era nuclear para la seguridad nacional.

Gates se suma mañana a un debate cada vez más amplio sobre la confiabilidad y la credibilidad del arsenal de Estados Unidos con su primer discurso sobre armas nucleares. El debate atrae cada vez más atención dentro del Pentágono mientras las fuerzas armadas están enfrascadas en Irak y Afganistán. La herramientas no convencionales de esas guerras no incluyen las armas nucleares.

Se espera que Gates pida un mayor cometido en la preservación del factor disuasivo que son las armas atómicas, cuya función principal ha evolucionado desde que se usaron inicialmente en la Segunda Guerra Mundial y después como disuasivo contra la Unión Soviética. Ahora el amplio arsenal nuclear estadounidense sirve mayormente para que cualquier país lo piense dos veces antes de desarrollar o usar cualquier artefacto nuclear, por crudo que sea.

El presidente del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen, escribió en el último número de la publicación militar Joint Force Quarterly que es hora de que el país actualice su estrategia nuclear. Se refería al factor disuasivo nuclear, la idea de que el peligro factible de una represalia nuclear por parte de Estados Unidos es suficiente de por sí para impedir que un enemigo ataque primero con armas de destrucción masiva.

"Muchos, por no decir la mayoría de los individuos que se dedicaban a la disuasión en los años 70 y 80, los verdaderos expertos en esa disciplina, ya no lo hacen'', expresa Mullen en el escrito. "Y no se ha tratado de encontrar sustitutos''.

El general Kevin Chilton, jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, responsable de los planes de guerra nuclear del país, declaró ante el Congreso esta primavera que la pericia técnica nuclear también se ha reducido.

"El último ingeniero de diseño nuclear en participar en el desarrollo y pruebas de nuevas armas nucleares se piensa retirar en los próximos cinco años'', dijo Chilton.

De los dos candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama está en contra de fabricar más armas nucleares, sin ambigüedades. Tanto él como su contrincante, John McCain, dicen en sus materiales de campaña que respaldan el largo cometido de desnuclearización de Estados Unidos. Pero ninguno dice explícitamente que la seguridad o la credibilidad del arsenal esté en duda. Ese es un argumento de legisladores republicanos. El senador John Kyl, republicano por Arizona, dijo en un discurso el 15 de septiembre que la red de laboratorios y plantas industriales nucleares, en algunos casos está "cayéndose de vieja'' y que eso equivale a una alarmante "emergencia nacional''.

Algunos expertos privados disputan la aseveración.

"Es una exageración'', dice Hans El grupo se opone a la propuesta del gobierno del presidente Bush de actualizar las armas nucleares.

El número de armas nucleares en el arsenal estadounidense es secreto. Pero M. Kristensen, miembro de la Federación de Científicos de Estados Unidos, que observa la situación del arsenal nuclear, y un colega, el también experto Robert S. Norris, calculan que el total es aproximadamente de 4,075 ojivas listas y 1,260 de respaldo.

Kristensen argumentó en una entrevista que, aunque el número está disminuyendo, la capacidad de las armas que quedan aumenta porque a los cohetes, por ejemplo, se les instalan motores, equipos direccionales y programas informáticos nuevos. Pero Gates opina distinto y ha expresado su preocupación sobre la falta de atención oficial al arsenal nuclear.

"Aunque los delicados días de posible confrontación entre las superpotencias se acabaron, siempre que otros países posean armas nucleares y medios de usarla, este país tiene que mantener un factor disuasivo estratégico creíble'', dijo Gates el 29 de septiembre en un discurso en la Universidad de Defensa Nacional.

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