Estados Unidos

Estados Unidos rinde homenaje a los Veteranos

El presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama (i), camina junto a la veterana de la Guerra del Golfo Tammy Duckworth (d) durante un acto de homenaje a los veteranos de guerra en el Día de los Veteranos, el martes 11 de noviembre de 2008 en el memorial Soldados de Bronce de Chicago, Illinois.
El presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama (i), camina junto a la veterana de la Guerra del Golfo Tammy Duckworth (d) durante un acto de homenaje a los veteranos de guerra en el Día de los Veteranos, el martes 11 de noviembre de 2008 en el memorial Soldados de Bronce de Chicago, Illinois. AP

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush y el presidente electo, Barack Obama, conmemoraron este martes en Nueva York y Chicago el Día de los Veteranos de Guerra, siguiendo la tradición presidencial, a poco más de dos meses del traspaso de poder.

En el homenaje a bordo del USS Intrepid, un portaviones que oficia de museo en el puerto de Nueva York, Bush destacó el papel de "la guerra contra el terrorismo''.

La guerra "exigió coraje, exigió resolución, la misma que tuvieron generaciones anteriores de estadounidenses en los campos de Europa y en las aguas profundas del Pacífico'', sostuvo ante 2,500 ex combatientes y 500 en servicio activo, en lo que fue su última celebración del Día de los Veteranos de Guerra como Presidente.

Con sobriedad y acompañado por una decena de personas, Obama llevó flores al Monumento de Bronce en el Soldier Field de Chicago junto a Tammy Duckworth, una minusválida de la guerra de Irak, quien se desempeña como directora del Departamento de Asuntos de Veteranos en Illinois.

"En este Día de los Veteranos, consagrémonos a mantener una promesa sagrada con todos aquellos que hayan usado el uniforme de Estados Unidos: que Estados Unidos le servirá a usted tanto como usted le ha servido a su país'', señaló el presidente electo en una declaración.

"Como su próximo comandante en jefe (de las Fuerzas Armadas), prometo trabajar cada día para cumplir con esta promesa sagrada con todos aquellos que han servido" al país, añadió el demócrata, que asumirá la presidencia el 20 de enero tras ganar las elecciones una semana atrás.

A inicio de su homenaje, Bush bromeó con que lo que extrañaría luego de dejar la presidencia es "no quedar atrapado en el tránsito de Nueva York", haciendo alusión a la fluidez con que transcurre siempre la caravana presidencial.

"La verdad del asunto es que añoraré ser el comandante en jefe de este fabuloso grupo de hombres y mujeres que visten el uniforme militar de Estados Unidos'', agregó.

''Los veteranos me han inspirado. Fui educado por un veterano'', señaló Bush, en referencia a su padre, el ex presidente George Bush, quien fuera piloto durante la Segunda Guerra Mundial.

El actual mandatario reiteró, poco antes de la ceremonia, su compromiso con los militares veteranos para que "tengan del gobierno federal todos los cuidados sanitarios y el apoyo por haber servido al país en tiempos de peligro''.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, señaló al respecto que el gobierno ha proporcionado más de $1.000 millones en los últimos tres años en favor de los tratamientos de los veteranos, en especial los relacionados con traumas cerebrales y estrés post-traumático.

Tras la ceremonia George Bush y su esposa visitaron el portaaviones, que en el 2006 fue sometido a toda una renovación para convertirlo en el museo que ahora es y en el que las autoridades invirtieron casi $120 millones.

El portaaviones Intrépido comenzó su andadura en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, y fue uno de los barcos de la Marina estadounidense que participó en las seis mayores campañas navales del Ejército de este país en el Pacífico.

Bush calificó de "valientes" a los militares y a los que, a bordo del mismo, han defendido a su país.

En este portaaviones, que dejó de estar en activo en 1982, han servido 55,000 soldados estadounidenses, de los que algunos estuvieron presentes en la ceremonia.

El museo que se hizo a partir del Intrepid es visitado por casi un millón de turistas cada año junto a sus vecinos, el destructor USS Edson y el submarino nuclear USS Growler.

El portaaviones fue también utilizado para vigilar las aguas del Atlántico Norte en plena Guerra Fría y después para recoger a los astronautas de las misiones de la NASA, si en su regreso a la Tierra caían en alta mar.

El presidente del museo, Bill White, señaló, terminada la ceremonia, que las festividades en honor de los veteranos y del Intrepid continúan todo el martes.

Así, señaló que el edificio del Empire State y otras veinte construcciones emblemáticas de Nueva York, así como sus puentes, desde el de Brooklyn al de Verrazano, se iluminarán esta noche de azul, blanco y rojo los colores de la bandera estadounidense.

Bush tiene previsto asistir el 13 de noviembre a una reunión de Naciones Unidas sobre las religiones y este podría ser su último viaje oficial a Nueva York antes de que abandone la Casa Blanca.

En Washington, el vicepresidente Richard Cheney presidió la ceremonia conmemorativa de los veteranos de guerra que tuvo lugar en el cementerio nacional de Arlington.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios