Estados Unidos

Washington anuncia nuevo plan de ayuda a propietarios

AP

El gobierno de Bush anunció el martes otro plan para modificar lo que cree serán cientos de miles de hipotecas problemáticas financiadas totalmente o en parte por los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.

En una profunda crisis nacional de la vivienda que ha durado ya 15 meses, varias agencias federales, además de Fannie y Freddie, dieron a conocer lo que llamaron una simplificación de los procedimientos de modificación de los préstamos atrasados. Los funcionarios tienen la esperanza de que el esfuerzo, que comienza el 15 de diciembre, adquirirá categoría de estándar en el sector privado.

"Los prestatarios en problemas elegibles para este programa ya han experimentado una erosión significativa en su puntaje de crédito, lo cual hace improbable que puedan obtener crédito hipotecario por las vías habituales'', afirmó James Lockhart, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, que ha asumido responsabilidad por Fannie y Freddie desde que el Departamento del Tesoro los confiscara en septiembre.

Conjuntamente, Fannie y Freddie son dueños total o parcialmente de alrededor del 58 por ciento de la deuda hipotecaria total de Estados Unidos (unas 31 millones de hipotecas) e históricamente han estado asociados con la expansión de propiedad de viviendas en la nación durante décadas.

El nuevo plan dista mucho de acercarse a la moratoria en las ejecuciones hipotecarias que se proponen el presidente electo Barack Obama y los demócratas, que tendrán el año próximo un mayor control del Congreso. La medida ocurre luego de anuncios por parte de prestamistas privados tales como Bank of America, J.P. Morgan Chase y, más recientemente, Citigroup, de que ellos harían cambios voluntariamente a las hipotecas en problemas.

No obstante, el plan anunciado el martes solamente beneficia a un pequeño número de propietarios cuyos préstamos fueron consolidados con otros y vendidos a inversionistas por parte de Fannie y Freddie en forma de títulos con respaldo hipotecario. El esfuerzo ayudaría asimismo a un número aún menor de hipotecas que Fannie y Freddie no han consolidado sino que permanecen en sus libros.

Debido a que Fannie y Freddie eran empresas privadas licenciadas por el Congreso, sus exigencias de préstamo eran más severas que las de las compañías de Wall Street que consolidaban hipotecas para venderlas a inversionistas. El índice de ejecuciones hipotecarias de Fannie hasta finales de septiembre era del 1.6 por ciento, en comparación con el casi 20 por ciento de las hipotecas de alto riesgo consolidadas y vendidas por firmas de Wall Street, la mayoría de las cuales ha mordido el polvo.

Para poder beneficiarse del nuevo programa, los propietarios cuyas hipotecas pertenezcan o hayan sido financiadas por Fannie y Freddie deberán tener más de 90 días de atraso en sus pagos de la vivienda unifamiliar que habitan. Ellos deberán probar que están en penurias, no podrán haberse declarado en bancarrota y el valor debido en sus hipotecas deberá ser al menos del 90 por ciento del valor actual de sus viviendas.

Esto es importante, ya que el programa se dirige a los propietarios que deben más de lo que valen sus viviendas en un mercado que continúa hundiéndose. Esto debería ayudar a los propietarios de Florida, Nevada y las zonas menos costosas del interior de California que están sufriendo fuertes descensos en el precio de la vivienda.

Si el prestatario entra dentro de los parámetros del programa, Fannie y Freddie modificarán la hipoteca con el objetivo de rebajar el pago mensual a alrededor del 38 por ciento del ingreso total del prestatario.

Este objetivo se podría cumplir de tres maneras diferentes: el préstamo podría extenderse a una hipoteca de tasa fija por un plazo de 40 años; la tasa de interés se podría reducir; y/o el dinero que se aplica al balance de la hipoteca, llamado el capital principal, se podría diferir sin interés hasta el final del préstamo y luego ser incluido en un pago final superior al promedio. Fannie y Freddie pagarán $800 a las instituciones financieras por cada préstamo modificado.

El plan del martes fue concebido en base a esfuerzos similares por parte de Federal Deposit Insurance Corp., pero no tiene suficiente alcance, según la directora de FDIC Sheila C. Bair.

"Este es un paso en la dirección correcta, pero se queda corto en cuanto a lo que se necesita para lograr modificaciones a gran escala de las hipotecas en problemas'', afirmó en una declaración Bair, crítica de los esfuerzos actuales de rescate de hipotecas en el gobierno de Bush.

"Dada el alza continua de las ejecuciones hipotecarias y su impacto en la economía, debemos centrarnos en la necesidad de incentivos económicos apropiados para prevenir ejecuciones hipotecarias que no deberían ocurrir'', indicó. "Mientras prestamos e invertimos cientos de miles de millones de dólares para ayudar a instituciones que sufren pérdidas a causa de las hipotecas sin pagar, debemos asimismo dedicar parte de ese dinero para resolver el problema principal: demasiadas hipotecas inasequibles''.

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