Estados Unidos

Temen una larga y dolorosa recesión

El peor descenso mensual en las ventas que se conozca ha hecho sonar nuevas campanas de alarma en relación con la economía aumentando la presión sobre los dirigentes políticos para que adopten medidas con que afrontar lo que parece en forma creciente ser una grave recesión.

Los demócratas del Congreso, que confrontan la oposición del gobierno de George W. Bush, han dicho que la semana que viene tratarán de aprobar $25,000 millones en préstamos de emergencia para la industria de autos, tan débil que uno o más de los Tres Grandes de Detroit pudiera ir a la bancarrota.

La Federal Deposit Insurance Corp. (FDIC), discrepando del gobierno, propuso que éste gaste $24,000 millones para respaldar hipotecas y ayude a 1.5 millones de ciudadanos a evitar embargos hipotecarios.

Las diferencias políticas subrayaron tanto el debilitado poder del Presidente como la creciente preocupación por una larga y dolorosa recesión.

Un informe del Departamento de Comercio mostró que las ventas detallistas habían caído un sin precedentes: 2.8 por ciento en octubre, comparado con septiembre. Las ventas de autos encabezaron la caída, pero hubo disminuciones en prácticamente todas las categorías de gastos.

"Los consumidores se han retraído y esto refleja la profundidad de la recesión'', dijo Mark Zandi, economista jefe de Economy.com de Moody's.

Presionados por una continua serie de datos económicos peores de lo esperado, los demócratas del Congreso y los reguladores de la FDIC están diciendo que hay que hacer más.

La FDIC ha propuesto recurrir a al paquete de ayuda a la industria financiera de $700,000 millones y usar $24,000 millones de la misma para ayudar a evitar embargos hipotecarios. El plan garantizaría 2.2 millones de préstamos modificados --fundamentalmente hipotecas de alto riesgo hechas a prestatarios con malos expedientes de crédito o que dieron muy bajas entradas-- hasta el fin del año que viene.

Los prestatarios conseguirían tasas de interés reducidas o términos de préstamo más largos para hacer más costeables sus pagos, y los bancos recibirían garantías gubernamentales que según sus partidarios los harían más dispuestos a modificar las hipotecas.

Aunque sus partidarios dicen que la propuesta de la presidenta de la FDIC, Sheila Bair, es urgentemente necesaria en medio de la crisis de la vivienda, el gobierno sigue oponiéndose.

Neel Kashkari, funcionario del Tesoro que encabeza el programa de rescate, dijo que el mismo estaba concebido como un programa de inversiones, mientras que la proposición de Bair implicaría que el gobierno tendría que gastar directamente.

La economía se contrajo en el tercer trimestre, y muchos economistas creen que la recesión se ha acelerado desde entonces. Algunos auguran que la contracción seguirá hasta mediados del 2009, lo que la convertiría en la más grave desde 1981-82.

  Comentarios