Estados Unidos

Crean prótesis de tobillo más resistente

RADIOGRAFIA DE una prótesis de tobillo.
RADIOGRAFIA DE una prótesis de tobillo. AP

Lo que quedaba del tobillo de Dan Sivia simplemente no funcionaba. Caminó cojeando desde los 28 a los 39 años por pura fuerza de voluntad, con un pie casi inmóvil a causa de fracturas y operaciones repetidas.

En eso, un médico le ofreció su última esperanza: una prótesis de tobillo.

Sivia conocía las prótesis de cadera, de rodilla, incluso de hombros. Pero, ¿de tobillos?

Su confusión es comprensible: las primeras prótesis de tobillo en la década de los años 70 fueron abandonadas cuando se demostró que no podían resistir las actividades cotidianas. Una segunda generación en la década de 1990 duró más tiempo pero nunca se hizo muy popular.

La nación se embarca en estos momentos en una nueva generación de tobillos artificiales diseñados para funcionar de manera más parecida a la articulación con que nacemos, algo que los especialistas piensan que podrá ofrecer menor dolor y más funcionalidad a miles de personas que cojean, aunque es demasiado pronto para saberlo con seguridad.

"Estas prótesis de tercera generación imitan realmente el tobillo natural, lo que las hace diferentes'', declaró el doctor Steven L. Haddad, especialista del tobillo del Instituto de Huesos y Articulaciones de Illinois Bone y profesor de Cirugía Ortopédica de la Universidad de Northwestern.

Si los nuevos implantes tienen éxito, invadirán un gran mercado. Más de 200,000 personas van al médico todos los años a causa de dolores en los tobillos, y existen pocas opciones para los que presentan daños graves. Más de 8,000 se fusionan los huesos del tobillo todos los años, un tratamiento de último recurso luego de años de sufrimiento, mientras que los cirujanos instalan entre 2,000 y 2,500 prótesis de tobillo.

Aunque Medicare paga por las prótesis de tobillo, que según Haddad pueden llegar a $50,000 incluyendo una estancia en el hospital de tres a cinco días, muchas otras compañías de seguros no lo hacen. Una reseña publicada en el número de septiembre de la revista Journal of the American Academy of Orthopedic Surgeons advierte que, hasta el momento, hay escasas investigaciones que nos digan cuánto durarán las nuevas versiones, así como que hay muy pocos hospitales que tengan práctica en implantarlas.

No obstante, para Sivia, la operación le devolvió la habilidad de caminar que creía haber perdido para siempre. Su pierna estaba torcida a causa de una serie de fracturas que comenzaron en su infancia y entre las que se contaba una fractura múltiple del tobillo a los 28 años. Una década de dolor más tarde, buscó a Haddad. Los siguientes 17 meses los pasó con muletas, clavos externos sujetando los huesos en su lugar, mientras Haddad le reconstruía la pierna. La última operación, el implante de la prótesis de tobillo, tuvo lugar en julio.

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) comenzó a aprobar en el 2005 la llamada tercera generación de prótesis de tobillo, versiones que Wapner espera que duren más.

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