Estados Unidos

Advierten de catástrofe si la industria automotriz va a la quiebra

UNA LINEA de ensamblaje de autos en la planta de la General Motors en Arlington, Texas. Calculan 
que de quebrar los fabricantes de autos, el primer año habría 3 millones de desempleados.
UNA LINEA de ensamblaje de autos en la planta de la General Motors en Arlington, Texas. Calculan que de quebrar los fabricantes de autos, el primer año habría 3 millones de desempleados. AP

La economía de Estados Unidos sufriría un colapso catastrófico si las compañías automovilísticas del país quebraran, testificó el jefe ejecutivo de General Motors Corp., Rick Wagoner, al reanudar su llamamiento a que el Congreso otorgue ayuda federal al sector.

Al primer año de ello se perderían tres millones de empleos, el ingreso personal caería en $150,000 millones y las pérdidas impositivas sumarían $156,000 millones en el curso de tres años, afirmó Wagoner en una declaración preparada para una audiencia celebrada el martes en el Senado.

Tal nivel de devastación económica excedería por mucho el apoyo gubernamental que necesita nuestra industria, amplió. Esto se trata de mucho más que Detroit. Se trata de salvar a la economía estadounidense de un colapso catastrófico, subrayó.

Los máximos jefes de los tres grandes fabricantes automovilísticos de Detroit, Wagoner; Alan Mulally, de Ford Motor Co., y Robert Nardelli, de Chrysler LLC, testificaron el martes en una audiencia convocada por el presidente de la Comisión de Banca del Senado, Christopher Dodd, demócrata del estado de Connecticut. Los tres están pidiendo $25,000 millones en préstamos para mantenerlos en operaciones.

Los demócratas del Congreso propusieron el martes recurrir para esa ayuda al paquete de rescate financiero de $700,000 millones. El presidente George W. Bush y los republicanos del Senado dijeron que se oponen a ese enfoque y prefieren, en cambio, usar los $25,000 millones aprobados previamente por el Congreso para que modifiquen las plantas automovilísticas.

La decisión de poner a disposición la ayuda gubernamental tiene mucho más sentido que correr el tremendo riesgo para nuestra economía que viene con la inacción, declaró Mulally en su testimonio preparado.

El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, del estado de Kentucky, instó el martes a tramitar de manera expedita los $25,000 en préstamos del Departamento de Energía aprobados previamente para los fabricantes de automóviles, como una alternativa al plan demócrata.

McConnell declaró que se reunirá con el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, del estado de Nevada, acerca de cómo proceder. El líder de la mayoría demócrata en la Cámara, Steny Hoyer, señaló que el Congreso podría volver a sesionar en diciembre si los legisladores no pueden aprobar una medida esta semana.

El senador Carl Levin, de Michigan, quien ayudó a redactar el proyecto legislativo demócrata, afirmó estar dispuesto a estudiar alternativas.

Wagoner dijo en su testimonio que GM iba bien encaminada a reanimar nuestras ventas norteamericanas cuando se produjo la crisis crediticia global. GM había llegado a un acuerdo con el sindicato de trabajadores automovilísticos United Auto Workers y en el 2009 ofrecerá 20 modelos con un rendimiento de al menos 30 millas por galón.

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