Estados Unidos

Causa alarma nuevo sustituto del cigarrillo

ETHAN FLINT, de 18 años (der.), muestra un cupón de ‘snus'' que recibió junto con la compra de sus 
cigarrillos. "Preferiría vomitar'', dijo Flint. Arriba se muestra el polémico producto.
ETHAN FLINT, de 18 años (der.), muestra un cupón de ‘snus'' que recibió junto con la compra de sus cigarrillos. "Preferiría vomitar'', dijo Flint. Arriba se muestra el polémico producto. AP

Son discretos y de buen sabor y vienen en hermosas cajas de metal con nombres como frost y spice (escarcha y especia). Los que crearon Joe Camel esperan que Camel Snus tenga gran éxito entre los fumadores cansados de tener que salir a la calle para fumar.

Pero es posible que cueste trabajo convencer a las autoridades de salubridad y a los fumadores como Ethan Flint de que vale la pena probar estos productos.

Snus, que significa "tabaco'' en sueco, es una pequeña bolsita similar a las de té, que contiene tabaco pasteurizado al vapor y se coloca entre la mejilla y la encía. El producto es aromático para el usuario e indetectable para los demás y promete una dosis de nicotina sin tener que escupirla, como ocurre con el tabaco de mascar. El jugo se puede tragar.

"Creo que preferiría vomitar'', dice Flint, alumno de la Universidad de Virginia Occidental (WVU), de 18 años, al salir de un mercadito con un paquete de cigarrillos Winston y un cupón de Camel Snus gratis.

Reynolds America Inc., la segunda empresa de tabaco de Estados Unidos, también puede esperar resistencia de las autoridades de salubridad. Los expertos se preguntan si el "snus'' ayudará a que algunos abandonen el hábito del cigarro y el tabaco de mascar, o si simplemente fomente otra adicción. El "snus'' existe desde hace algún tiempo pero no en el mercado en Estados Unidos.

"Creo que todos estamos a la espera de ver qué ocurrirá con esto'', dice Dorothy Hatsukami, directora del Centro de Estudios sobre el Uso del Tabaco de la Universidad de Minnesota. "No es mucho lo que se sabe de esos productos, qué contienen, cómo se usarán, quién los va a usar y los efectos que tendrán. ¿Crearán más problemas, o menos?"

Reynolds confía en que su nuevo producto tendrá clientela. Lanzó los Camel Snus en Austin (Texas) y Portland (Oregon) en el 2006 y desde entonces ha realizado pruebas en mercados de casi todo el país. A principios del 2009 llevará el "snus'' a nivel nacional con una campaña de mercadotecnia que, según dice el portavoz David Howard, incluirá correo directo, publicidad en internet y los medios impresos, así como promociones en los comercios.

El "snus'' es popular en Suecia, donde se inventó hace años, pero está prohibido en todas las demás naciones europeas desde el 2004 por temor a que cause cáncer.

Pero usar tabaco de mascar es legal en Estados Unidos, donde hay dos opiniones sobre el tema: algunos sugieren que la disminución de la incidencia de cáncer convierte al "snus'' en una alternativa atractiva a la de fumar, mientras otros temen un aumento de problemas como lesiones bucales o cáncer del páncreas.

La Sociedad del Cáncer de Estados Unidos apoya cualquier medio que ayude a los fumadores a dejar el vicio. "Pero no tenemos ninguna evidencia científica de que el snus sirva para eso'', dice Tom Glynn, director de Análisis de Tendencias de la entidad.

"Si todos los que fuman cambiaran para el snus mañana mismo, dentro de unos años veríamos menos enfermedades del corazón, los pulmones y cáncer'', dice.

"Pero no hay pruebas de que un fumador pueda cambiar de producto y mantener el cambio''. Los que se ocupan de la prevención ya tienen bastante que hacer por delante en Virginia Occidental, que ocupa el tercer lugar en número de fumadores en el país (casi 27 por ciento) y el mayor número de consumidores de tabaco de mascar (16 por ciento).

"Al sector tabacalero le va muy bien y pueden gastar lo que quieran, $1 millón, $10 millones, $100 millones'', dice Bruce Adkins de la División Estatal de Prevención de Tabaquismo.

Los investigadores tienen poca información sobre la absorción de nicotina y la toxicidad de cualquiera de estos nuevos productos y no hay muchos datos sobre el "snus'' para establecer comparaciones por dosis con los cigarrillos o el tabaco de mascar.

Pero los Camel Snus recientemente probados por WVU contienen por lo menos dos carcinógenos. ‘‘No es como la goma de mascar'', advierte Robert Anderson, subdirector del Centro de Investigación Preventiva de WVU. "Este producto no es una alternativa saludable al cigarrillo''.

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